Feeds:
Entradas
Comentarios

The Hinterlands, es una serie que trata, fundamentalmente de los raros. Los raros en medio de la nada. Trata de los raros y lo bien que los suelen tratar los que los rodean.

Espero disfrutéis del este primer episodio.

.

.

Aviso:

The Hinterlands and all products thereof are property of Danny Larsen and Michelle Elliott. All rights reserved. This material may be freely copied and distributed subject to inclusion of this copyright notice and our World Wide Web URL http://www.HinterlandsTheMusical.com.

Subtítulos español: Óscar Lullaby.

 

- Pero si no me has escuchado, Jaime, no me has hecho ni caso.

Me volví a sentar a su lado. Se me frunció el ceño solo. No me gustaba pecar de lo que echo en cara a los demás. Quizás tenía razón, no le había escuchado, porque no había dejado de hablar yo. Miré el reloj calculando que ya no llegaría a ver el último capítulo de “El Mentalista”.

- Al menos cenemos algo – propuse.

Entramos a un restaurante y nos sentamos a la única mesa que había libre.

- Te escucho.

- Soy un Súper-Héroe – me dijo mirándome a los ojos y sin el más ligero gesto que indicara que me la acababa de meter doblada.

Respiré despacio intentando no echarme a reír.

- ¿Te apetece un carpacchio para empezar?

Y me quedé mirándolo esperando una respuesta.

.

.

 

Dido está hecho un lío.

rincon161114-francisco lachowskiModelo: Francisco Lachowski

Dido disimuló. Creyó que no lo conseguiría, y eso, durante unos segundos, le causó algo de ansiedad; pero al final, sí, lo hizo. Se fijó en todos los que estaban con él en el chamizo y sabiendo como eran, que no perdían oportunidad de reírse de cualquier cosa que le ocurriera a daba igual quién; comprobó aliviado que no había habido reacción; así que pudo relajar sus hombros. Hubiera sido el final de su historia como chico guay si alguien se hubiera fijado. Las mofas hubieran sido crueles. La persecución, implacable. Hubiera tendido que desaparecer, so pena de perecer en el mundo social que frecuentaba. Ese mundo era su vida.

Una vez que esa preocupación desapareció, empezó a meditar sobre qué le había ocurrido. Estaba desconcertado, absolutamente: Peter le había puesto la mano en el muslo, para llamar su atención para que se fijara en el partido y en la falta que el defensa había hecho a Ronaldo, “hay que matar a ese hijo de puta, pero si casi lo lesiona”. Un gesto como otro cualquiera, hasta ese momento, posiblemente cien veces repetido. Pero… ¡joder! que le había dado un escalofrío. ¡Joder! que el estómago lo sentía como extraño.

Joder, se había excitado.

Miró de reojo a Peter. Parecía absorto en el partido. Cogía de vez en cuando un puñado de palomitas y se trincaba un buen trago de Coca-Cola. Peter era el único que no bebía cerveza. No le gustaba, y para animar la fiesta no necesitaba alcohol. Siempre era el rey de los chascarrillos, de las bromas, buen humor, risas y diversión. Era su máxima.

A Dido siempre le había parecido que Peter exageraba un poco su buen humor. A veces sus ganas de juerga eran un poco forzadas. Pero era algo que nadie a parte de él veía, o al menos se daba por enterado en voz alta; ni siquiera en confidencias susurradas al calor del alcohol de fin de semana. Peter es como esas personas que ante todos son los más solícitos y educados, siempre prestos a echar una mano. Pero si escarbas descubres que es una pose forzada, porque luego quieren conseguir algo. Son buenos por obligación, que no sabía si era ser menos bueno, pero que al menos, quitaba un poco de naturalidad y espontaneidad al tema. “¡Qué cojones de buenos! ¡Son unos interesados de mierda!” Aunque pensaba que, a lo mejor, lo único que buscaba a la desesperada era la aprobación de la gente, ser guay, y puede, era una suposición apenas vislumbrada en su mente, evitaba preguntas y que la gente tuviera ganas de profundizar.

Tenía curiosidad de conocer al verdadero Peter. Los demás del grupo eran simples. No había más de lo que mostraban. No eran ni mejores ni peores, pero no había nada debajo que no estuviera en la piel de cada uno de ellos.

- Gola, gol gol.

Todos saltaron de alegría. Madrid 1, Bilbao 0.

- Riau, riau. Riiau.

Dido también se levantó, porque además, lo había marcado Benzema. Le gustaba ese futbolista. Como se movía entre líneas, abriendo el campo, jugando sin balón. No estaría marcando muchos goles, pero dejaba el camino libre para que Ronaldo o James entraran sin oposición. Saltaban todos de alegría, reían y se abrazaban.

- ¡Vamos, vamos! el grito de guerra.

- ¡¡Este año lo petamos!! – gritó Román como un poseso.

Todos mirando a la tele, brazos en los hombros del compañero, como si fueran a bailar el can can. Estaría divertido todos esos hombres “machos ibéricos”,  con ligueros y falditas, levantando las piernas y cantando el can can. “Dido, didodidodido, didodidodido, didodidodi”.

En un momento dado, Peter, que estaba a su lado, se soltó y le agarró la cara y lo besó. En la frente, pero lo besó. Fue un beso así como de ventosa, muy como de broma. Pero era un beso. Y a Dido no le pareció tan “de broma”.

- ¡Ala Madrid! – gritó poco después, fuera de sí.

Y otra vez el escalofrío. Y otra vez esa sensación rara, que aunque ya conocida, seguía siendo un enigma para él. Miraba y miraba a Peter, eso sí, de refilón, no fuera a ser que la peña se empapara de la situación. Buscaba señales, buscaba una correspondencia. En busca de una razón para esas cosas que nunca antes había hecho.

¿No las había hecho?

Lo que seguro que no había hecho es ese ligero roce de su dedo gordo al cogerle la cara. Como una imperceptible caricia. Ahora que lo pensaba, en la pierna había sucedido igual. Fue algo también muy ligero, nadie lo hubiera percibido, ni estando atento.

A lo mejor no se había dado cuenta hasta ahora, o no las había dado importancia por no haber supuesto ninguna reacción extraña ni para él ni para Peter. Una reacción como la de esa tarde de fútbol en el chamizo.

- ¡¡Ala Madrid!!

Gritó de nuevo Peter.

Dido se sentó abatido.

- Dido no jodas, no estarás de gripe o algo peor. El ébola ese. Mira a ver, cabrón.

Iba a contestar que le dolía la cabeza, por decir algo, pero se acordó de la vez que Timi dijo eso y todos empezaron a burlarse al grito de “Ya no lo haremos hoy, mi amor, que “la Timi” tiene dolor de cabeza”. Fue muy divertido ese día con Timi, pero hoy, para Dido, sería un suplicio, sobre todo porque… joder, es que no sabía lo que le pasaba.

Peter a su bola.

Los demás en el partido.

Joder, que ahora Peter le rozaba con la pierna.

¡Joder!

Dido se levantó del sofá y se fue al servicio. Entró y se sentó en la taza. Intentó pensar en otra cosa, en su madre y la matraca que le daría al llegar a casa oliendo a cerveza. Eso bajaba siempre la libido. O en que tenía que ir con su padre el domingo al pueblo a cargar los muebles del desván. Eso también daba bajón. Pero él tenía en su pierna, marcado a sangre, el ligero roce de la pierna del jodido Peter. Y otra dura reacción en su entrepierna.

“¡Joder! que Peter es un pavo. ¡Joder! que a mí no me molan los tíos.”

- ¡¡Golllllllll!!

- Ramos, Ramos, Ramos.

Dido salió escopetado del baño. Llegó a la repetición. Gol, gol.

- ¡Qué golazo el jodido! – se subió ligeramente en los hombros de Peter, sin pensar, solo feliz por el gol de “Ramos, Ramos, Raaaaaaaaaaaaaaaamos. ¡Súper Ramos!”

- Que hacías ¿te la cascabas pensando en mí?

Lo oyó en un susurro en su oído. Se giró para ver quién era, pero la algarabía, todos saltando de nuevo… no supo discernir. Buscó a Peter que estaba cerca, pero… ¿Habría sido él?

“¿Quién si no?”, pensó.

¡Joder!

Ganó el Madrid. Últimas cervezas, últimos saltos “Ala Madrid, Ala Madrid”. “¡Ronaldo es el mejor! ¡¡Cristiaaaaaaaaaaaaaaano!! ¡¡¡¡¡¡Bien!!!!!!”

Se fueron yendo cada uno por un lado. Dido se despidió de todos. Buscó al irse a Peter con la mirada, pero no lo vio. “Mejor”, pensó. Aunque debería pensar luego, en casa, lo que le había pasado. Joder, que mierda. 18 putos años y así, con estas tonterías.

Pensó en contarle a Jon. Pero no sabría como hacerlo. Porque no sabía lo que era, lo que había pasado y mucho menos su significado. Lo que le pasaba. O si a lo mejor, era algo de la cerveza. Eso podría ser, que le hubiera echado algo a la birra. Pero… no, porque había abierto él la lata. Y además, a lo mejor Jon se pensaba cosas raras, y aunque era un buen amigo, no, sería un palo. Ya no podrían hablar de chicas como antes.

¿Y si… Kris? ¿Y si lo comentaba con Kris? Podía hacer eso de que “un amigo le ha pasado”. Bah, pero Kris estaba a su rollo, ya tenía bastante con lo de su hermana, en el psiquiátrico por lo de comer. Su madre estaba de los nervios.

Llegó a su casa y se fue derecho a su habitación. Se tiró en la cama y cerró los ojos. Sintió que tocaban en la puerta. Era su madre.

- ¿Estás bien?

- Me duele un poco la cabeza.

Su madre lo miró un segundo fijamente. Él tuvo la impresión de que ella lo sabía. Fue un instante, pero… se le quedó esa impresión ahí, en su puta cabeza.

- Habrás bebido demasiado, como siempre – dijo con poca convicción. – ¿Quieres algo?

- No, nada.

- He hecho tarta de queso. – y sonrió.

- Guay.

Dido se levantó de un salto, dio un beso a su madre, que sí que puso cara de susto, y se fue a la cocina. Intentaba romper así la dinámica de “Mamá mira a Dido y Dido se emparanoia con que su madre sabe.” “ Y si mamá sabe, es una puta tragedia”. “Pero ¿Qué sabe mamá?”.“¿Hay algo que saber?”

En el primer mordisco de la tarta pensó en que debía olvidarse del tema. Con el segundo…

- Dido, no seas guarro. Corta un trozo, no piques de la tarta entera. Va a quedar como un cromo.

- Es que está tan buena y la haces tan pocas veces…

En el cuarto trozo, había decidido decirle a Arancha de salir juntos.

- ¡Guay! – pensó alegre mordiendo de nuevo su trozo de tarta que queso.

rincon161114-francisco lachowski01

Modelo: Francisco Lachowski.

jimmy091114-otoño burgos01 jimmy091114-otoño burgos02 jimmy091114-otoño burgos03 jimmy091114-otoño burgos04 jimmy091114-otoño burgos05 jimmy091114-otoño burgos06 jimmy091114-otoño burgos07 jimmy091114-otoño burgos08 jimmy091114-otoño burgos09 jimmy091114-otoño burgos10 jimmy091114-otoño burgos11 jimmy091114-otoño burgos12 jimmy091114-otoño burgos13 jimmy091114-otoño burgos14 jimmy091114-otoño burgos15 jimmy091114-otoño burgos16 jimmy091114-otoño burgos17 jimmy091114-otoño burgos18

El otro día paseé un rato por el castillo de Burgos. Casi no había sacado fotos de allí, y bueno, pues lo he solucionado. Volveré que me han quedado fotos por hacer.

Si queréis seguir paseando por Burgos, podéis ver el resto de fotos que he ido recopilando estos años. Pinchad aquí.

O una noche de zumo de tomate y muerto viviente, que dice Lorién.

Para ambientarnos, pongamos un poco de música, la primera de la  noche. Empecemos suavemente, Sam.

.

.(Marcha fúnebre – Chopin.)

Es que he pensado en que deberíamos hacer un algo por la noche esta de Halloween. Ya, fue la semana pasada pero… ¿Y qué? Tampoco vamos a celebrar todo el día que toca, sería si no, un aburrimiento. Seamos originales. No sé si celebremos aquí San Valentín el día de Navidad. Es una idea.

Para los que penséis que si es una fiesta americana y tal, pues mira, pensad que todas las fiestas tienen un origen más ancestral. El origen suele estar en los celtas, tanto en fiestas paganas como religiosas.  Algo de celtas tenemos en Iberia, así que pues eso, tomemos por ahí el tema.

Y claro, meditando sobre que hacer en tan memorable fiesta, pues he pensado que traer aquí algunas músicas del tema, pues no estaría mal. Ahora que me doy cuenta, Chopin ya ha acabado, vamos con la segunda.

.

. (Una noche en el Monte Pelado – Mussorgsky)

Hacer este homenaje a la “fiesta del tomate en el cementerio”, no implica que despreciemos las castañas típicas en algunos sitios, u otras manifestaciones de la Fiesta de Todos los Santos. Por favor, que alguien me acerque unas castañas asadas…

Hasta ahora hemos tenido aquí dos músicas creo que muy conocidas, de dos compositores fundamentales. Que nos  muestran en su desarrollo una cierta inquietud, desasosiego, o tristeza en homenaje a los espíritus. Esto casi sería el “Dulce” del “Dulce o broma”, o del “Truco o trato”. He cambiado el orden en el Dulce o Broma, será porque soy muy dulce.

Por favor, alguien que me mande unos pasteles. No temáis quedaros largos con la ración, con los pasteles no tengo límite. Gracias.

Esto es una locura.

Ahora vamos a incluir una música menos conocida. Es una pieza compuesta por Juan Cristóbal Meza, un compositor chileno, que la escribió para la Banda sonora de una película chileno-argentia que se llama “Fuga”. Es inquietante… porque  en la película, el que interpreta esta “Rapsodia macabra”, muere.

.

. (Rapsodia Macabra – Juan Cristóbal Meza)

No os asustéis que Lorién la ha tocado, y está vivito y coleando.

No tenía que haber dicho eso… le quito morbo al tema… no voy a hacer mucho miedo hoy, ya veo.

Pues casi que vamos a caminar hacia un miedo musical más… contundente. Grandilocuente o espectacular. De cine.

.

. (BSO de Drácula de Coppola – Compuesta por Wojciech Kilar)

Me contaba Dídac cosas interesantes que comparto con vosotros. El autor de Drácula, Bram Stoker, parece que era homosexual. Ya entiendo yo lo erótico, incluso sexual que me parecía eso de los mordiscos en el cuello. Un hombre que estaba casado, que tuvo un hijo incluso, pero que siempre  le acompañó el rumor de que no era demasiado feliz en su matrimonio. Por cierto, casualmente Stoker nació un 8 de noviembre, como hoy.

Otro tema que me comentó Dídac y que es muy interesante, es el de la estructura de la música de terror.

Vamos con la siguiente, otra banda sonora de una peli de “Tomate en el cementerio”:

.

.(BSO de Sleepy Hollow de Tim Burton – Compuesta por Danny Elfman)

Si os fijáis, como me explicó Dídac, estas músicas de terror, empiezan con instrumentos de cuerda tocando en su escala más grave. Lentamente. Vamos acelerando y subiendo las escalas, hasta terminar con unos movimientos muy rápidos y mucho más agudos. Los trombones se incorporan, las voces, percusión… y al sangre ya  está corriendo  en el camino al cementerio.

Esto, Dídac  me lo explicó mucho mejor, pero bueno, uno hace lo que puede. El caso es que según me lo explicaba, me acordé del tema característico que siempre acompaña a los orcos en “el Señor de los anillos”.

.

. (BSO de El Señor de los Anillos” – Compuesta por Howard Shore)

He puesto el vídeo para que empiece justo en el tema de los Orcos. fijaros en los trombones. Luego, podéis escuchar la pieza completa, que me parece estupenda, como toda la banda sonora de la trilogía.

Y ya no me queda nada. quizás… pondría una calabaza. Pero una calabaza… ejem. No que aquí no ponemos desnudos. Aunque eso… a lo mejor no se considera desnudo. Ahora me lo pienso.

Este post lo he escrito yo y está en mi blog. Pero todo el mérito lo tienen Dídac y Lorién. A ellos quiero agradecérselo y quiero darles, a parte de las gracias, un carro de besos envueltos en un gran y apretado abrazo. Ahora toca que a alguno de los músicos que también pasan por aquí, o los aficionados, o los amantes del terror, o mis amantes, o mis príncipes, incluyan en los comentarios sus propuestas o sus aportaciones.

Musicalmente acabamos con algo español. Falla. “La Danza ritual del fuego” de su Amor brujo.

.

. (Amor Brujo – La Danza ritual del Fuego – Manuel de Falla)

Y ahora me voy a buscar una… “calabaza”. Recatada, eso sí.

jimmyrincon-halloween01 jimmyrincon-halloween02 jimmyrincon-halloween03 jimmyrincon-halloween04 jimmyrincon-halloween05

Al final yo no quería, pero estos chicos se han colado. Pero llevan algo alusivo al tema.

 

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 54 seguidores