Hoy, también es San Valentín. Y Peace for ever nos ha escrito este relato:
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- La verdad es que no estoy enamorado de ti. No quiero enamorarme de ti porque eres mucho más joven que yo y creo que tú debes buscarte a alguien de tu edad que te haga feliz. Pero de verdad que me gustas mucho, estoy muy bien a tu lado y me costaría poco amarte, pero tan solo imaginarlo es en si mismo una locura.
Joe guardó silencio después de esa declaración, estaban en la cama de Lao desnudos tomando un delicioso zumo de maracuyá, después de follar. Hacía pocos días que se habían reconciliado ya que habían reñido violentamente. Una rencilla que bien analizada ya apuntaba a que en realidad Joe se equivocaba.
— Pues yo sí que estoy enamorado de ti.
Lao habló en tono quedo, sin mirar a Joe, estaba estirado en la cama al lado de Joe, hierático como si estuviera en un ataúd, mirando hacia sus propios pies. Joe estaba tumbado de lado mirándole y al oír esa palabra se dejó caer sobre sus espaldas y se le nublo el pensamiento. No puede ser. Aunque le gusten los mayores, sé que soy mucho más mayor que los tíos que le gustan. No puedo tener tanta suerte.
— No es que esté locamente enamorado, pero me gustas mucho, me atrapa tu inteligencia y adoro tu bondad —siguió diciendo Lao.
A sus 25 años, Lao, tenia un cuerpo escultural, perfecto… Y ligaba con extrema facilidad, y Joe lo sabía… Eran amantes desde hacia tiempo, pero Joe nunca imaginó que aquello pudiera pasar de una buena amistad ya que congeniaban mucho y se habían dicho más de una vez el uno al otro que llegarían a ser buenos amigos a pesar de la diferencia de edad.
— ¿Y qué quieres que haga? —Preguntó Joe si saber muy bien que estaba diciendo— ¿Que me enamore de ti?
— Pues claro.
— Creo que me va a costar poco.
Y se fundieron en un abrazo y un largo beso. Una de las copas con zumo cayó sobre la cama y tuvieron que abandonar la cama a la carrera para recoger el desastre.













A ver, yo creo que una vez que llegamos a adultos, las diferencias de edad no existen, porque además cada uno tenemos nuestras propias experiencias vitales y nuestro propio recorrido personal y al final, no siempre es más mayor el que más años tiene. Y sobre todo… aunque uno sea realmente mucho o poco más mayor que otro, ¿ que importancia tiene?, si el amor es otra cosa.
Muy bueno tu relato PFE
Abrazos
Cuando llegamos a adultos diez años no son muchos, pero treinta sí. Quiero decir que aunque se suavicen las diferencies, aun siguen existiendo. Como siempre todo es relativo. Aunque estoy contigo en que no tenga mucha importancia.
Me alegro que te haya gustado.
Muchas gracias por pasarte i muy especialmente por el comentario.
Un abrazo.
Oooooh, ¡Qué romántico! ¡Lo que nos cuesta a veces creernos que alguien nos quiere!
Gracias por el relato.
Una gran verdad, a veces, muchas veces, nos cuesta aceptarlo.
Me alegra que te haya gustado.
Muchas gracias por pasarte y muy especialmente por el comentario.
Un abrazo.