Conversaciones entre Mario y Daniel…

Todo empezó en este post.

Después, y en forma de comentarios, se ha ido produciendo un intercambio de mensajes entre Mario y Daniel. El intercambio original de mensajes está en ese blog que un buen día perdí… ains.

Mario:

Hola
Soy Mario. Ya estoy instalado en Madrid. Cuando quieras, pasate por casa. Serás bien recibido. No seas rencoroso, yo, com lo de Nacho no lo seré.
Un beso
Mario

Daniel:

Querido Mario:
Gracias por tu mensaje, por tu invitación. Pero no creo que en los próximos días te haga una visita.
Necesito tiempo para pensar.
Todavía te amo. Y no creo que ahora mismo, sea bueno para mí verte.
No creo que puedas reprocharme nada con Nacho. De hecho, no sabes si ha pasado algo con él. Todo es fruto de tu mente calenturienta. Puede que duermieramos juntos, puede que follaramos, o puede que, después de ducharse, le dijera que se fuera. Pero eso, ahora mismo, es un asunto que nos atañe a Nacho y a mí.
No soy rencoroso. Pero, aunque poca, todavía me queda algo de dignidad.
Ya hablaremos.

Dani.

Mario:

Querido Dani
Sabes perfectamente que mi mente calenturienta siempre a sido para contigo. Siento que este foro público sea el único vehiculo que nos queda para comunicarnos.
Lo mio fue un acto cobarde, lo reconozco, pero pasado el tiempo, no me arrepiento. Me arrepentiria ahora mismo si me hubieses abierto la puerta con esos putos pantalones de chandal que sabias muy bien que no eran de mi agrado, y si, ahora te lo puedo decir : no soporto los productos lacteos y el queso fresco no es una excepción. Tarde o temprano te ibas a enterar. Mejor oirlo de mis dedos.
Ah, y Nacho, como persona se mucho mejor que yo, el problema es que no sabe follar, pero todo se puede aprender.
Un …. noseque.
Mario

Daniel:

Mario, Mario…
Me estoy dando cuenta de que te conocía menos de lo que pensaba…
Me asombra que, ahora que me la trae floja, me digas que no te gustan los lácteos. ¿Qué me importa ya? ¿No te gustaba la tarta de queso? Fíjate que fácil era decir que te gustaba más la de chocolate. O la de moras.
Y bueno, ahora dirás que tampoco te gusta esa otra leche. Y dime, dime… dime que yo follo mal… y que fingías los gritos, y te costaba estar 3 ó 4 horas tocándonos, amándonos. Y que cuando al día siguiente tenías la polla irritada, de tanto usarla, de correrte unas cuantas veces, incluso casi sin semen, era porque hacías un tremendo esfuerzo. Porque yo no te ponía nada. Di que todo fue una mentira… quiero oírlo… porque fue una mentira. Si no te gustan los lácteos, y eso es una bobada… ¿qué otras cosas importantes me ocultaste? ¿en qué más me mentiste?
Pero sabes, es curioso, lo que más te preocupa es que encuentre en Nacho algo que no encontré en ti. Y sigues intentando saber si Nacho y yo hemos follado. Pero no lo conseguirás .Es algo que no te incumbe. Desde ese 23 de enero, ya nada de loq ue haga te incumbe.
Antes te gustaban esos pantalones. Te ponían cachondo, decías. Y si me los ponía a veces, era porque decías eso. A mí tampoco me gustan. Perro quizás ahora, después de tu espantada, estás intentando buscar todos los detalles posibles, para justificar lo injustificable. Esa es la única mentira que me importa. Esa es La Mentira.
Me alegro de que no te arrepientas. Me alegra sobremanera que estés orgulloso de tu proceder. Yo sigo llorando cuando pienso en lo gilipollas que fui. Cuando pienso en todo lo que te amé… y para mi desgracia, todavía te amo.
Y solo espero que seas feliz. Y que lo que no has encontrado junto a mí, lo encuentres con otro.
Aunque no sé por qué, lo único que te pasa, es que estás acojonado. Nunca pensaste en enamorarte de alguien como yo. Y tu miedo, ha podido a tu amor. Amor… que jodida palabra esa… no sé como puedo escribirla pensando en un sentimiento que parta de ti…
Pero algún día, me enteraré de lo que verdaderamente te ha pasado.
Tranquilo, que no emplearé contigo fórmulas de despedida, de esas que no te gustan. Los besos, y los abrazos, me los reservo para quien los quiera de verdad.

Daniel.

Mario:

Querido Dani

Hasta cuando vamos a hacer durar esta farsa. Pero vayamos por partes.
Si, reconozco que te podía haber dicho lo de los productos lácteos, pero temía romperte el corazón. No sabes el esfuerzo que tenía que hacer para aguantar las arcadas que me venían cada vez que probaba esas tartas que con tanta ilusión me hacías. No sabes lo feliz que hubiese estado con un zumo de naranja !!!
Aunque quede mal decirlo ahora, aun conservo algo de entereza moral y no creo que sea este el momento y el lugar para hablar de cosas más íntimas. Tampoco te voy a dar el gusto de decirte que todo fue mentira. Ahora, que casi todo a pasado, aún no puedo olvidar tu aroma. Respiro, y solo me vienes tu (y algo de la puta contaminación de esta ciudad de mierda). Aunque ahora parezca una bobada decirlo, casi todo fue cierto. No hubieron mentiras, igual alguna piadosa, pero en general nada. La gran mentira fue creernos que existíamos el uno para el otro. Y deja de llorar, pareces una mujer, joder. Solo te pido que creas algo de lo que te digo, así me costará menos respirar.
Ah, recuerdos a Nacho. Es buena gente.

Mario

PD: Lo único que me gustaba de tus pantalones de chándal era ver crecer “aquello” que tanto añoro.

Daniel:

Hola Mario.

Sabes, tienes razón. No lloraré más. No, no es por parecer una mujer. Ese no es mi problema. Un hombre puede llorar como un hombre. Los hombres también lloran. Y muy orgulloso estoy de llorar. Porque eso significa que siento. No lo haré más, porque cada vez que escribes, me doy cuenta de que no merece la pena hacerlo por ti. Ni por lo nuestro. Es curioso… “la gran mentira fue creernos que existíamos el uno para el otro”. Efectivamente… eso fue una gran mentira. Solo el sexo fue verdad. Y porque no puedes disimular una erección… y si te corres, te corres. Si fueras una mujer, también dudaría de eso.
Y lloraba, sí. Porque sentía. Pero tú estás más preocupado en lo que pensarán los demás. Siempre has estado preocupado en que los demás te hagan la ola. No sabes afrontar ni lo que quieres, ni lo que te gusta, si eso puede hacer que alguien piense que te equivocas. No puedes afrontar defraudar a nadie. Por eso te ocultas. Por eso, no eres capaz de decir que no te gusta la tarta de queso. Y por lo que veo, ninguna de las otras tartas que hacía. ¿Ilusión dices? No te equivoques… no las hacía por ti, ni para ti. Me gusta cocinar. Y me gusta el dulce. Yo no te he mentido. Las hago porque me apetece. Ahora mismo acabo de hacer una tarta de chocolate. Esta tarde vendrán a tomar café Nacho y Jimena. Y un pedacito de tarta, también comerán. No, no, Nacho no comerá. Porque no le gusta el chocolate. ¿Ves que fácil? El otro día le ofrecí, y me dijo que no le gustaba el chocolate.
Sabes… me apena que no puedas respirar. Pero eso, querido, en el fondo, me la trae al pairo. Si ahora necesitas de mi perdón, o de mi comprensión para seguir respirando… lo siento. Ni lo uno, ni lo otro. Y sobre todo, con esta sarta de bobadas que estás diciendo para justificarte. Todavía estoy esperando que respondas.. ¿por qué?
¿Añoras mi polla?
Una lástima.

Tu obsesión por Nacho… es patética. ¿Lo sabías? Sobre todo cuando siempre le has despreciado…

Daniel.

Mario:

Hola Dani:

Cada día, hora, minuto y segundo que pasa, mi tristeza se vuelve amargura. Amargura de lo que dejé. Amargura de lo que perdí. Amargura de tu dulzura. Tu dulzura se ha tornado amargura. Amargura de abandono. Abandono de desespero. Desespero de no tenernos.
Joder, ya me has liado. Siempre te ha gustado hacerlo.
Antes nos explicábamos secretos, te dejo ir uno : una vez tuve que fingir un orgasmo. Llevaba puesto el condón. Ella se lo trago (tonto, el orgasmo, no el “producto lacteo”). Si, fue con una mujer.
Nos conocemos demasiado bien. No sabías esto, pero casi, como si lo supieses. También yo sabia que me dirías lo de “los hacia para mi (los pasteles)”. Pero se que no es cierto y si lo es, prefiero no saberlo, joder, a veces vas de sensible y otras veces de lo contrario.
Lo que no entiendo, es como no te han hablado los que te ocultaron mi huida. Ellos me encubrieron, me culpe a mi mismo de todo (que podía hacer sino ?). Lo que les explique, se lo tragaron. La verdad, si, cobarde lo fue, pero no quería vivir el resto de mi vida recordando el sabor salado de tus lágrimas.
El porque, el porque…. Realmente lo quieres saber ? Aunque te duela ? Y si al final resulta que no existe el “porque” ? Si me culpo, no sabrás la verdad, si te culpo, no explicaré al verdad. La verdad posiblemente no exista. Dani, joder, empezar una frase con tu nombre aun me eriza los pelillos de los brazos, así no vamos a ninguna parte ….

Ah, estas equivocado con respecto a Nacho. No lo he despreciado, solo he dicho que no sabe follar y eso, sabes muy bien que se aprende, o no ? Por cierto, solo quiero saber si cenasteis desnudos. Sabes muy bien que nunca me ha gustado depilarme y solo pensar en que una miga de pan se me quedase entre los pelos púbicos y llegase a la cama ….

No añoro tu polla, en absoluto. Añoro el amanecer, en la cama, los dos ….

Un …. “lo que quieras”
Mario

Daniel:

Hola Mario.

Cada vez te entiendo menos. ¿Me echas de menos? ¿Echas de menos el amanecer en la cama, los dos…? ¿Ahora lo echas de menos? ¿Y entonces… por qué? Y no, no me digas que si culpables, que si te creeré, que si la verdad… el daño ya lo hiciste el día 23 de enero.

Tú ponte en mi lugar aunque sea por un par de minutos. ¿Crees que puedo creer algo de lo que esos amigos que te cubrieron, me cuenten de ti? No he estado con ninguno de ellos. De momento no. Una relación, tanto de amor, como de amistad, se basa en la confianza. ¿Qué confianza puedo tener ahora? ¿Y crees que voy a escuchar a los mensajeros? Creo que quien tiene que explicar, eres tú.

Y no sé, dices cosas bonitas de el tiempo que pasamos juntos… pero si mientes en cuanto a la leche… que es una tontería… ¿Puedo esperar que lo demás fuera verdad?

Ahora mismo, parece que en cualquier momento me vas a pedir volver juntos. Tanto echas de menos… das la sensación de que me quieres tanto, de que me echas de menos… pero todo está en el aire. Volver a una mentira, es volver a la nada. No encuentro razones para pensar que lo que me dices ahora, que todo fue verdad, que nos contábamos secretos… ¿Qué secretos? ¿La leche?

Dices que no vamos a ninguna parte… ¿A dónde quieres ir?

Y no, no digo que hayas despreciado a Nacho en este intercambio de mensajes. Digo que le despreciabas antes. Nunca te ha caído bien. Y aunque insistes en indagar que he hecho con Nacho, tendiéndome trampas de principiante, sigo diciéndote que no es de tu incumbencia. Y si quieres, con esos comentarios que haces sobre cómo folla Nacho, que pregunte algo sobre cómo lo sabes, tampoco lo haré. Aunque quizás solo quieras sembrar la duda. Porque quizás, ahora, estás celoso. Sería gracioso… sip.

Ayer estuvo Nacho tomando un trozo de tarta. Y hablamos. Mucho.

Por cierto, ayer llamó Ariel. Mira que no decirle dónde parabas… ¿También folla mal Ariel?

Pero estas cartas me están haciendo bien. Ya he conseguido dejar de llorar. Y estoy dejando de pensar que… sigo amándote.

Daniel.

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Gracias al comentarista anónimo, sin el cual, este intercambio de correspondencia, no hubiera sido posible.

Gracias Mariohasdisapiar

Esto continuará… sip.

hoy…

Hoy ha sido uno de esos días en que mejor, no haberse levantado de la cama.

Hoy he tenido un día criminal en el trabajo. todo stress. Eso es lo que tiene ahorrar en personal, cuando no ha bajado el trabajo.

Hoy, me he dado cuenta que he olvidado relajarme, y que he olvidado como se relativizan las cosas.

Hoy me han despreciado varias veces… y no he sabiro relativizar y reírme.

Hoy… ha sido uno de esos días en que he sido consciente de lo mucho que me he equivocado en mi vida.

Hoy me han amenazado con partirme la cara… un gilipollas… pero no he sabido relativizar y reírme.

No sé que me jode más… el que me denigren… o el no haber sabido relativizar y reírme.

El caso es que llevo todo el día jodido…

Luar na Lubre está bien para recuperar la calma…

hace 5 años…

jimmy110309-flor

No quería, pero al final…

No quería, porque hoy muchos hablan de esto. Hoy hace 5 años.

11 de marzo.

La vida es una cosa tan frágil… es algo que no sé por qué, últimamente doy muchas vueltas. Esa chica sevillana, Marta, su “ex – lo que sea” y un cenicero. Un momento de enfado, de rabia, o una premeditación… y se acabó.

Un poco más planeado, unos cuantos con ínfulas de no sé qué, ponen unas bombas y 191 personas mueren en una mañana lluviosa de marzo. Unos miles más quedan heridos de alguna forma.

Es tan fácil matar… Un empujón en el sitio adecuado, un cuchillo, unas tijeras, un bate, una barra, una pistola… es fácil apretar un gatillo… apenas requiere esfuerzo, un acelerón de un coche… requiere el mismo esfuerzo que un adelantamiento en la carretera… Y el arrepentirse tiene tan poco valor… sirve de tan poco…

Hoy hace 5 años, en Madrid, llovía.

Hoy, muchos miles de personas, les costará dormir. Unos porque estuvieron por allí, y vieron con sus ojos, el horror hecho sangre. La estupidez, hecha amasijos de metal. Otros, porque aunque no estuvieron, conocen y quieren a alguno que sí lo estuvo. Otros, porque fueron alguno de esos que engordan las estadísticas de heridos, y no pueden quitarse de la cabeza la suerte que tuvieron de salir en ese capítulo, y no en el de fallecidos. Algunos de ellos, incluso se sentirán culpables, por salir vivos, y no su compañero de asiento, y no su mujer, o su hijo, o su padre. Muchos, incluso, no han podido dormir sin ayuda desde ese día…

Al día siguiente, millones de personas salieron a la calle. Todos en un grito unánime y silencioso para que un hecho así no se repitiera nunca más. Pero por desgracia, esto podrá volver a pasar cualquier día. Porque matar es muy fácil. Y algunos se sienten como Dios disponiendo de la vida de los demás.

Hoy, 5 años después, la estupidez humana hace que no estemos juntos, llorando a los que no están, y dando un abrazo a los que aún hoy, 5 años después, no pueden conciliar el sueño por lo que vivieron, por lo que perdieron aquel día. Porque hay cosas por las que hay que dejar a un lado los posicionamientos políticos. Hay que dejar de lado la lucha por el poder. La lucha por tener razón. Hoy es uno de esos días.

Es una lástima que hoy, un día estupendo para dejar de ser estúpidos, algunos se empeñen en seguir siento estúpidos.

Tras las rejas…

jimmy090309-rejas
No hace falta que sean de hierro. O de acero. O del material del que las hagan.
No hace falta haber hecho nada. Ser culpable de nada.
No hace falta que nadie nos acuse. Aunque a veces alguien acuse en silencio.
Muchas veces nos sentimos ahí, dentro. Sin escapatoria. Y gritamos, pero nadie nos escucha. A veces no somos conscientes siquiera que estamos ahí dentro.
Estamos en manos de multinacionales, de gobiernos. Estamos en manos de familias. En manos de nuestros amigos. A veces funcionamos tal y como parece que quieren los demás que funcionemos.
Alguien escribió hace ya algunos años, un tratado que se titulaba “Miedo a la Libertad”. Aunque quizás ahora, en muchos sentidos, habría que empezar por definir… “Libertad”.