Un círculo para dar vueltas y vueltas.

No puedes evitar entrar a veces en un círculo vicioso. Estás estresado, descansas mal, no puedes relajarte, no tienes ganas de hablar con nadie, lo cual te relajaría, y como no te relajas, al final, no descansas bien. Y como no descansas… estás especialmente susceptible. Con lo cual, aumenta tu agobio.

¿Y cómo se rompe este círculo?

Ya me gustaría… ya… ya me gustaría saberlo. Normalmente una solución es que alguien te saque del círculo. Pero… como en general dentro de ese círculo estás aislado… porque buscas ese aislamiento,  ¿Cómo se enteran los demás?

Otras soluciones… ya me gustaría saberlas.

Y esta semana así ando. Estresado, agobiado, cabreado, cansado, poco comunicativo, con el mosqueo a flor de piel.

Y encima mi excursión a Madrid, no va a ser posible. Ya, ya lo sé, podría haber sido un escape… un relajo… pero… la familia… ¡¡oh,  la familia!! Mi querido hermano ha decidido hacer una visita… en fin.

Hay veces que la única forma que encuentro de relajarme, es pensar que, rompo con todo.

No sé.