¿Hablamos del Orgullo?

¿Hablamos del Orgullo?

Y es que me he dado cuenta hoy que, hay cosas que un bloguero que se precie, debe tratar. Un bloguero que hable de temas gays… digo. Porque si hablas en tu blog de cómo hacer mejor la tarta de chocolate, pues no pegaría. Por cierto… ¿alguien tiene una receta guay (no gay, guay) de una tarta de manzana? Recordadme que tengo que buscar la receta de la tarta de queso que hacía mi madre…

Yo cada vez tengo menos claras casi todas las cosas. He de reconocer que veo pros y contras a casi todo.

Como bien han dicho algunos otros blogueros, ya,  primeramente el término “Orgullo” quizás no sea el más adecuado. Es lo que tiene traducir a veces literalmente del inglés. No se trata de elevar a la enésima potencia las ventajas de ser gay. De creernos mejores que el resto. Se trata quizás, de sentirnos bien. Eso es ya una gran cosa… “sentirnos bien”. De no dejar que nadie nos menosprecie por ser gays. No dejar que esas voces que dicen que somos enfermos, o que debemos meternos en casa, a ser posible con las persianas bajadas, nos ganen la batalla, nos ganen nuestro estado de ánimo. De no sentir vergüenza. Porque somos iguales en derechos que los demás. Y tenemos el mismo derecho a que nos respeten. No se trata tanto de levantar el mentón con chulería, sino de no dejar que nos obliguen a agacharla. De ser capaces de mirar a los ojos a todos. Y decirles… “soy gay ¿y qué?”.

Me repito mucho… pero creo que todavía en ese sentido, hay mucho que andar. Hay muchos que todavía, no sienten las cosas así. No se trata tener la obligación de exhibirse, ni de colgarse un cartel. Se trata de vivir, de sentirnos bien con nosotros mismos. De amar. De comprobar lo que se siente cuando otro hombre roza tu piel con las yemas de sus dedos. De comprobar como la piel de nuestra pareja, o de nuestro amante,  vibra cuando la lamemos, o cuando le pegamos pequeños mordiscos. O cuando rodeamos con nuestros labios su miembro.

Orgullo creo, debe significar todas esas cosas.

El día del Orgullo, tiene un origen, que no voy a explicar aquí, porque estos días lo he leído en muchos sitios, y la verdad, no sería capaz de explicarlo mejor. Jose, lo dice muy bien en su blog, por ejemplo. Digamos brevemente que tiene su origen en una revuelta. Contra la opresión y la persecución. Que es lo que se hacía en casi todo el mundo hace no tantos años, y que por desgracia sigue pasando todavía en muchos sitios. Es la parte reivindicativa de esta fecha.

Pero las fiestas del orgullo, tienen otras características, o partes. Una de ellas, es la festiva. Y ahí es dónde surgen las dudas y controversias.

Este sábado será la gran fiesta en Madrid. Este año, ha habido más fiestas. Se van apuntando en otros sitios. Barcelona, Sevilla, si no me equivoco… y alguna más. Hablo de España, claro. Perdonadme los de otras nacionalidades.

Es una fiesta, con disfraces. Con música a todo volumen. Con plumas, cuero y plataformas. Con cuerpos esculpidos en horas de gimnasio. Con mucho rayo uva también. Todos mostrando mucho cuerpo. Cada uno en su estilo, pero todos bonitos, todos cuidados. Lo osos con todo su pelo al aire, los depilados, mostrando piernas y pechos inmaculados… y tabletas de chocolate. Bailando. Riendo. Besando. Es una fiesta… ¿qué se hace en las fiestas? Nos divertimos… ¿qué se hace en las cabalgatas de fiestas? En Burgos, hace unos días hubo una cabalgata… son las fiestas de Burgos. Todos en la cabalgata iban disfrazados. ¿Cuál es la diferencia?

La diferencia es que, en la cabalgata de Burgos, o de cualquier otro pueblo del mundo, se entiende que es eso, una fiesta. Y que se trata de divertirse. De bailar. De reír. De cantar. Pero en la cabalgata del Orgullo, parece que es un escaparate dónde se muestra lo que son todos los gays. No se mira, ni se ve en la tele  como eso, como una fiesta. Todos ven solo “los maricas estos… que ridículos”.  Ven, se muestra lo que los gays somos cada día cuando nos levantamos y vamos a trabajar con unas plataformas de 2 metros y medio. Y con las pestañas postizas. O a pecho descubierto.

Ese es el problema que tienen esas fiestas del Orgullo. Esos desfiles. Lo malo es que incluso muchos gays, se acaban de sentir mal con esa imagen. Porque es que se la creen. Creen que deben ser así. Y ahí vienen algunos problemas en cuanto a sentirse raros entre los distintos. De no encajar… de no sentirse bien en ninguna clasificación. ¿Y desde cuando hay que encajar, pregunto?

Puede que sea un problema de comunicación. O puede que las organizaciones de las que depende esto, tampoco tengan mucho interés en comunicar adecuadamente. Creo que hay mucho integrismo en todos los sitios. En las filas de los homófobos, y en las nuestras también, en las de los gays. Y los integrismos, y la falta de empatía, creo que nos hacen mucho daño. Yo al menos lo creo así. La radicalidad, produce radicalidad. No sé.

Y bueno, queda un tema relacionado con el Orgullo. Y es la pasta. Money, money. Es tremendo el dinero que se mueven en esos eventos. Se dice que es una de las fiestas que mueve más gente hacia Madrid. Y eso supone pasta.  Por eso otras ciudades se apuntan. Por eso ese pueblo de Cataluña… ¿Llanes?… se ha declarado gayfriendly. No por amor a los gays, ni por estar concienciado en nuestros problemas. Si no por atraer el dinero que movemos. Sitges es mucho más gay, por así decirlo, y no es una población declarada gayfriendly. Pero Sitges no necesita hacerse un mercado… ya lo tiene. ¿no?

Y las fiestas del Orgullo de Madrid, mueven, mucho, mucho dinero. Chueca esos días es algo imposible. Está todo petado. No de gays… sino de todo tipo de gentes. Si todos los que van por ese barrio estos días, fueran gays, la verdad habría que revisar eso de que somos una minoría… ufffffff… Una multitud que bebe, come, compra ropita, gorras, banderas, pegatinas… Y no solo en Chueca, sino en su zona de influencia. Por no decir en todo Madrid.

¿Están vendidas las fiestas del Orgullo al dinero? ¿Está mal hacer dinero con estas fiestas? Yo creo que no. Ganar dinero siempre está bien. Sobre todo porque crea puestos de trabajo, da de comer a mucha gente… porque posiblemente estos días soluciona medio año a muchos negocios. Lo que no tengo tan claro es si es respetable, movernos solo por la pasta.   Que todo gire en torno a eso: al dinero. Y que el money, money, nos lleve a olvidarnos de esos otros aspectos de estos días, menos mediáticos. Los de ayuda, los de apoyo a los que lo necesitan. Los de buscar los medios, el mensaje, y la forma de hacerlo llegar a los que lo necesitan.

Pero de todas formas, para los que puedan… que lo disfrutéis. Que bailéis, Que os subáis a alguna carroza, si podéis, o que os inviten a muchas fiestas. Que disfrutéis con los conciertos. Y con la gente VIP que seguro camparán orgullosos por el barrio y sus alrededores. Por la Gran Vía, por Cibeles. Por Alcalá.

Y aunque, como habéis podido comprobar, no tengo muy claro si Orgullo Sí, o No, o Sí con matices, o puede mejorar…

… Pero… y como cada sábado último del mes de junio me dice porvos en un sms…

¡¡¡Feliz Orgullo!!!!

PD. No me he podido resistir a colgar… Money Money, con Liza Minelli. Por cierto… un icono gay… ains.