Los chicos de Irán…

Hay vídeos que te llegan al alma. Éste… es uno de ellos.

Beto me lo ha recordado.

Todo empezó con dos chicos a los que “ajusticiaron” en Irán porque eran gays. Encima si no recuerdo mal, eran menores cuando les detuvieron. Ya no cuando les colgaron.

Las fotos de esos chicos me dejaron sin dormir un par de días, después de verlas por primera vez. Me produjeron una rabia indescriptible. Una desazón… un malestar…

Parece que en Irán quieren repetir con otro chico. También muy joven. Su delito es el mismo: ser gay.

Por eso he buscado este vídeo.

En él están mezcladas esas imágenes del ahorcamiento de estos chicos, con otras imágenes de jóvenes queriéndose. El pecado, y su castigo. La belleza del amor entre dos personas. La belleza de la juventud, y de la ilusión que suele llevar al lado. Dos personas, si apellidos. Nos empeñamos en clasificar todo. En ponerle etiquetas: amor entre hombres, hombre mujer, ente mujeres, amor de padre, de hijo, de amigo… pero es amor. Es uno de los sentimientos más bellos que tenemos a nuestro alrededor. Y su expresión de dos miradas cruzándose, de dos manos rozándose, de unos labios buscando los labios de la otra persona…

Hoy cuando vi esa foto otra vez en el blog de beto, se me volvieron a revolver las tripas.

Puede que hay gente que siga empeñada en convencer a los que les quieran oír de que es malo que dos hombres se amen. Puede que todavía haya mucho integrista. En el Islam, en la Cristiandad. En África, en Europa. Que intenten que todos nos rijamos por los mismos conceptos, que amemos a quien digan ellos, que recemos a quien ellos designen. Pero si Dios existe, estoy seguro que, estará orgulloso de que el hombre sea capaz de amar. Y que ame. Y quizás los que odian a los que no son como ellos, los que desprecian a los diferentes… sean los que un día tengan que rendir cuentas por su intransigencia. Por su integrismo. Por su violencia verbal, gestual, o física. Por su odio.

Amad. Amemos. Seamos nosotros mismos. Por nosotros. Por ellos. Y sobre todo, por esos chicos o chicas que nos visitan, que visitan este blog y otros, desde sitios como Irán. Y cosas como esa les puede salir muy caras. Si ellos se ponen en riesgo de esa forma… ¿Vamos nosotros a ponernos en duda a nosotros mismos, por no amar a quien aman la mayoría?

Por nosotros. Por ellos.

Sip.

PD. Un comentarista anónimo, me dejó en “Y… vuelven mis dedos a volar sobre el teclado”, unos datos que pueden ser de interés:

http://embassy-finder.com/es/iran_in_madrid_spain
Aunque dudo que sirva de algo he escrito a esta página de la embajada de irán mostrando mi protesta porque no repitan lo mismo con nemat safavi, además hay teléfonos de la embajada de iran en madrid donde llamar cada jueves por la mañana como repulsa a estas crueles y viles ejecuciones 91 345 01 12 – 91 345 01 16 – 91 345 06 52