Lunes matin: a luchar…

Empezamos.

Nos enfundamos los guantes.

Respiramos hondo.

Nos sentamos unos instantes antes de salir a la calle. De salir y enfrentarnos con lo que la semana nos deparará.

Salimos dispuestos a todo.

Porque es lo que hay.

Porque no hay otra.

Y triunfaremos.

…y llegaremos al viernes.

Tendremos algún moratón. Alguna cicatriz. Las cejas habrán sangrado de ese puñetazo que nos dieron tan certero.

Tendremos, a lo mejor, el labio partido.

Una bolsa de hielo en la rodilla.

Y un filete de ternera en el ojo.

Pero será viernes.

Y el sol saldrá, aunque fuera esté nevando.