Adiós con la manita…

¡¡Joder!!

Ya se han pasado las Navidades.

¡¡Adiós Majestades!!

¡¡Adiós Reyes Magos!!

Ya se ha acabado el turrón, las marquesas, los mazapanes, el Rosco de Reyes. Ya se ha acabado la alegría porque sí… el saludar al que no saludamos, comprar regalos a tu ti plen… Vale, la nieve no se ha acabado.

¿Qué tal os habéis portado? ¿Habéis sido buenos navegantes por la navidad?

¿Habéis comprado unas bragas o calzoncillos rojos para nochevieja? ¿Habéis escrito la carta a los Reyes Magos? ¿Habéis hecho de Reyes Magos? ¿Habéis dado los 20 € preceptivos de buena acción a la ONG de vuestro gusto? O a la que os ha asaltado en la Av. Del Cid de Burgos, o en Preciados en Madrid, o en la c/del Trigo en dónde has ido a pasar las vacaciones con la familia…

Yo no.

He sido un pésimo “hombre de navidad” No felicito el año en el ascensor, no he comprado ni un solo regalo, ni para mí (perdóname), no he donado ni siquiera 5 €… bueno, ahora que pienso, he comprado el calendario de la “Asoc. De pintores con el pie y la boca” Pero eso es una transacción comercial… Por cierto, son unos maestros. Me encanta su calendario, hecho con cuadros de miembros de esa Asociación que pintan con el pie o la boca. Un día si me acuerdo, escaneo algunas de sus pinturas y os las enseño.

Ahora que pienso, ni siquiera he visto “Qué bello es vivir”, que es la peli navideña por antonomasia… y sí es una peli maravillosa, para el que arrugue en entrecejo.

Es una peli de Frank Capra. Con James Stewart en papel protagonista. Y si no la habéis visto, ya estáis yendo a comprarla en DVD que con suerte os costará 5 Euros. En glorioso Blanco y Negro… para que no os sorprenda o le tiréis algo al televisor…

Y sí, se acabaron las Navidades, y la vida sigue. Nada ha cambiado. Yo no me he apuntado a ningún gimnasio, no he hecho grandes viajes, y mejor no lo pienso… porque pensaba irme a Madrid este finde, y los del tiempo, esos jodidos de los que algún día habrá que hablar, ains, no se les ocurre otra cosa que mandar nevadas y nevadas, y heladas y heladas, y más nevadas sobre mis pobres aposentos. Así que madrileños, aplazamos una semana mi visita. Y sí, acepto invitaciones a tomar un pedazo de tarta, y chocolate, y café, y whisky si es preciso. También acepto proposiciones sexuales y/o amorosas. Por cierto, el otro día le pedí a un chico, muy guapo, inteligente, con una sonrisa que desarma, le pedí relaciones (¿quieres ser mi novio?, pregunté yo todo ilusionado), y el chico me dijo que… no… pero con una contundencia y seguridad… Pero como estamos en navidad le perdoné la vida… ains.

Pues sí, la vida sigue. Y no me ha tocado la lotería. No he tomado grandes decisiones, ni siquiera pequeñas. De hecho estos últimos días me cuesta decidir hasta que poner de comer… “La vida sigue igual”, como diría este chico que se fue a Miami a estropearse la piel con el sol…

Bueno, espera, que escribí un “Cuento de navidad” más guay… No es “Qué bello es vivir” pero no está mal. Y no, no he empezado a escribir mi primera novela. Ni un relato para un concurso. Ni nada de nada. Con la de cosas que iba a hacer estas Navidades y al final, mira, una manita delante, y otra manita detrás. Ná…

…de ná.

Venga, va, contadme algo de estas navidades. ¿Habéis ligado? ¿Habéis conocido a alguien que os ha gustado? ¿Os ha emocionado algo?

Y por hoy, chicas, chicos, solo me queda daros un ciento de besos.

PD. Una pregunta al aire… ¿Algún día conseguiré ser un navegante por la navidad modélico?

Una cosita…

Como pille al que ha dejado la puerta abierta…

Qué aire, qué frío, nieve, hielo… aire… aire… viento… ¡¡Joder!! Qué alguien cierre la puerta…

Palabra clave del día:

G É L I D O

El chico de la foto, sí que se ha abrigado bien.

Por cierto, se llama Taylor  Fuchs. Y él sí que sabe… es canadiense…

Por favor, ya que no me habéis regalado nada este año, ejem, os lo perdonaré si me compráis ahora en rebajas un abrigo como el que lleva. Ese cuello… ains… debe calentar…

Gélido.

Sip.

Repetid conmigo:

Gélido.