Amor, ese obscuro objeto de deseo…

Podría poner hoy unas fotos de chicos besándose. Pero creo que todos los blogs andarán en esas lides, o lo habrán hecho estos días atrás. Y yo seguro que lo haré, pero otro día.

Podría escribir un bonito relato de amor. Pero creo que casi todo lo que escribo está impregnado de eso, de amor.

Es difícil ser original un día así. Hay dos caminos: denostar esta fecha, echar la culpa a “El Corte Inglés” y decir que hay que amar todos los días, y esas cosas. Hay que demostrarlo todos los días. Hay que hacer regalos cualquier día menos en “San Valentín”. Pero mira, cuando tenemos un día para los enamorados, quizás es que haya que recordar que el amor, hay que cultivarlo.

El otro camino es la de ensalzarlo. Contar sus loas. Cantarlas a pleno pulmón. Y es cierto, el amor es algo maravilloso. Es una sensación grandiosa, o eso cuentan los que lo están. Te hace sentir pleno, te empuja a hacer cosas que solo no podrías hacer, o no te atreverías. Te hace pues más osado, te hace vivir mejor.

Ahora que lo pienso, podría tomar otro camino. Y es la de añorar ese amor que no tengo. Quizás fuera lo más apropiado, porque en realidad, es lo que me corresponde. No tengo pareja, aunque quizás si quiera a alguien. Pero el amor debe ser correspondido, así que… ná de ná.

Quizás esté “suplicando” que aparezca esa persona a la que amar. Aunque quizás cuando aparezca salga corriendo y no pare hasta encontrarme más o menos en las antípodas. Y más porque no me puedo pagar un viaje a la Luna o así. Porque a muchos, el amor asusta. Porque es un compromiso. Es, dar, antes que recibir. Es sonreír, antes de que te sonrían. Es estar con esa persona, de dos, hacer uno. Es adaptarse, esperando que se adapte. Es poner el hombro, para que llore, y llorar luego en su hombro. Es adaptarte a cada una de las fases. Primero la pasión, luego el conocimiento profundo, luego la complicidad… siempre compartiendo, siempre amando. Es darle vida a la pareja, darle aire, es innovar, es caminar juntos hacia delante. Y eso, creo yo, que para muchos es un trabajo ímprobo y extenuante. Porque siempre habrá quizás el miedo a defraudar, el miedo a que te defrauden, miedo a que te hagan sufrir. Y es mejor, dirán algunos, antes de arriesgarte a llorar lágrimas  de ácido sulfúrico, de las que escuecen cuando ruedan por nuestras mejillas, es mejor digo, no arriesgarte, levantar la cabeza orgulloso, de esa forma, con el mentón un poco levantado, y pasar del tema con suficiencia.

Yo quisiera tener pareja. Pero como soy contradictorio, quizás me de un poco de miedo. O de espanto. Quizás me sienta tan raro que, creo que nadie será capaz de aguantarme. Y las experiencias me dan un poco la razón.

El amor perfecto, o mi hombre perfecto, posiblemente no exista. O si existe es difícil que los dos coincidamos en el mismo plano astral. De esa perfección absoluta, hay muchas perfecciones menos extremas. Pero como decía antes, esto de amar, es en doble sentido. Si no hay sentido de vuelta, es absurdo el sentido de ida. Es lo que literariamente llamamos amor platónico. Y, ese tipo de amor, en un libro, en una película, está muy guay, pero si te pasa a ti, es una putada, una absurda y jodida putada.

Alguien preguntará… ¿y como se sabe que uno está enamorado? Venga, pregunta hombre… pregunta…

Pues ni puta idea, te contesto.

Lo de las mariposas en el estómago, sabes, está muy bien cuando lo describes en una historia. Pero creo que es una sensación que puedes confundir por ejemplo, con el hambre. Estar pensando en él a todas horas, en todo momento. Bueno, eso otros lo llaman obsesión, y te puede pasar con tu jefe, por ejemplo. Te ha hecho una putada, y no haces más que pensar en él. Y seguro que si alguien te insinúa la posibilidad de estar pillado por él, perseguirás al atrevido hasta que caiga por un acantilado y se estrelle contra las rocas.

Te sientes a gusto con él. Vale, eso puede ser, pero también lo estás con tus amigos. Incluso con tus amigas. Incluso algunos están a gusto con sus padres, con sus hermanos. ¿Amas a tu amiga Felipa? “Nooooooooooo”, contestas iracundo, es solo mi amiga, y a mí ya sabes que me van más las po… que los co…

¿Cómo sabes que estás enamorado, entonces? ¿Cómo sabes que no te sientes solo y te agarras a la primera protuberancia que te mira y no parece sentir arcadas al hacerlo? ¿Te puedes enamorar de un culo respingón, o de una cara bonita, sin nada más?

Sabéis lo que os digo, que os voy a poner un par de fotos, y acabamos.

Amor, es mirar con ojos de cordero degollado.

¡Hala!

Y besar como en las pelis pornos.

Y…

En fin, me quedaré a vestir vírgenes.

Nadie me quiere…

¡¡¡¡buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!

Mirando estas fotos, la verdad es que al menos sus manifestaciones externas parecen muy claras. Y al menos para mí, está muy claro que el amor es algo maravilloso. ¿Quien no quiere que le miren así? ¿O mirar a alguien así?