Una buena mañana para correr (17)

Joan cruzó la calle. Salió del “Carmen” para irse al “Aquimismo”. Había quedado con Ricardo. Necesitaba desahogarse. Y Ricar era el mejor para eso. A parte, se estaba fijando que Ricar, le empezaba a gustar. Después de estos días de tanto ajetreo emocional, se estaba dando cuenta de que siempre había tenido a Ricardo a su lado, que era guapo, y que tenía la impresión de que le gustaba. Y algo más.

Tenía que pensar en todo esto. Porque también estaba por medio Carlos. Le había cogido cariño. De hecho, luego a lo mejor le llamaba. Dependiendo de lo que pasara con Ricardo.

Joan no se atrevía a mirarse en un espejo. Acababa de dejar a su amigo Gervasio, y al gilipollas de Fermín. Porque es gilipollas. Todavía se cree que es el ofendido de toda esta historia. Con esas puyas en todo el rato que había estado con ellos. Hasta que Joan, cansado de hacerse el loco, ha estallado.

– Gervasio, ¿Ya te ha contado Fermín, que desde que está pillado por ti, y tú no le puedes dar lo que quiere, va pisando gente por dónde va? Sí, te mete en su cama, te canta bellas canciones de amor, y luego te da la patada. Y luego encima, se hace el ofendido. Y tú, Fermín, que pasa, que porque tengas la perspectiva de que Gervasio te conceda unos minutos de su tiempo, quizás un par de polvos, ¿ya te has olvidado de lo canutas que lo estás pasando por él?

– Serás Hijo de Puta… ¿te crees…?

– Me creo con el derecho de hacer y decirte lo que me salga de los huevos. No haber tocado los cojones desde que me senté aquí. Me has hecho peor persona desde que te conozco.

– Eso va a ser culpa mía, no te jode. Eso es que eres así, aunque te vistas de ovejita… beee, beee, beeee…

– Y todavía te suelto una hostia…

– Vale, vale, Joan.

– ¿Vale, vale Joan? No te he oído… ¡Vale, vale Fermín!

– Le dejaste el otro día…

– ¿Y te ha contado antes lo que me ha dejado él a mí? ¿Y te ha contado antes cómo me ha dejado tirado hasta que le ha interesado volver a follar conmigo? Sí el día que llamaste…

– Joan, son temas distintos…

– Gerva… ¿Temas distintos? Pero… ¿De que hostias estás hablando?

– Joan, no me vengas con… estamos aquí para pasar un rato agradable, y eso.

– No, para eso estáis vosotros. Ya veo que… bueno, y que podía esperar – Joan se empezó a levantar – total sois los dos tal para cual. Porque querido Gervasio, tu forma de comportarte no es la mejor tampoco. Porque cuando habla ese mamón de sufrir… sufre por ti… dile que vais a follar un par de días, y que luego te das el piro. Y al menos despídete en condiciones, cuando te largues. Y le llamas, así a lo mejor va dejando algún cadáver menos por el camino.

– Gervasio se levantó indignado para enfrentarse a Joan, pero al final tuvo que ponerse en medio entre Joan y Fermín, porque éste se había levantado dispuesto a darle un puñetazo.

Joan se dio media vuelta, y se fue a la barra. El camarero estaba atento a la situación, y se dirigía ya a la mesa con la intención de pedir un poco de compostura, porque todo el local estaba pendiente de esa mesa, de sus gritos… Joan le tranquilizó diciéndole que la causa de la discordia, él, se iba en ese preciso instante, pagó su consumición, y sin mirar atrás, salió por la puerta.

No pudo ver entonces el corte de mangas y las palabras a media voz que le lanzó Fermín. Ni como al final el camarero les indicó que se fueran también.

Joan mientras daba vueltas a su infusión, daba vueltas en su cabeza al comportamiento de Fermín. Parecía mentira que un hombre que hacía unos meses era un encanto, ahora se había convertido en un amargado.

Y pensaba en su amigo Gervasio. Ya a sus años… con esa doble vida. Su cobardía… no es malo ser cobarde, no se puede evitar. Pero sí se puede evitar ir destrozando vidas por ello.

Llegó Ricardo.

Joan se levantó y alargó los brazos hacia Ricardo. Éste se sintió un poco sorprendido. No sabía qué pretendía Joan. No solía ser muy de abrazos. Al revés, por lo menos con el, solía rehuirlos. Ricardo siempre había interpretado que Joan se daba cuenta que le gustaba, y no quería dar pie a malas interpretaciones.

– ¿No quieres abrazarme, tío?

Joan se dio cuenta del titubeo…

– Hombre Joan, no sueles querer darme abrazos, ya sabes…

– Pero hoy eso va a cambiar…

Y se abrazaron. Joan al retirarse le dio una serie de sonoros besos en la mejilla de Ricardo…

– ¿Qué te pasa Joan? No sueles ser así de efusivo conmigo.

– ¿No puedo cambiar?

– No, sí… si por cambiar… me extraña… ¿tan mal estás?

Ricardo tomó una decisión rápida. Estaba por darle vueltas, por irle sacando lo que le pasaba, las novedades, pero no quería alargar el tema mucho.  No quería llegar tarde a su cita con  Jaime.

– ¿Qué te pasa?  – volvió a insistir rápidamente al ver la cara de estupor que ponía Joan.

– Joder… parece que ya no me…

Joan se estaba echando atrás… le había descolocado la reacción tan decidida de Ricardo…

– No pasa nada, Joan. Pero estás empezando a dar vueltas… y tú hoy quieres desahogarte. Algo te ha pasado…

Alargó sus manos y cogió las de Joan entre las suyas. Le miró a los ojos… Joan le devolvió la mirada…

Ninguno pudo ver como un chico se levantaba de una mesa al fondo. Se despedía de una mujer un poco mayor que él. No pudieron ver como se quedó mirándoles con cara de sorpresa. Como se dio la vuelta rápidamente, y recogió sus cosas de la mesa. Cómo se fue a la barra y como después de pagar, salió rápidamente del local.

Jaime iba por la calle, dando patadas imaginarias a todo lo que se iba encontrando. Volvía a repetirse que, no valía para las relaciones sociales. Debía pensar en centrarse en su libro, o en volver a estudiar, para tener la cabeza ocupada, y no dedicarse a que le partieran la cara emocionalmente.

Hasta una lágrima de rabia se le escapó… y eso que trató de evitarlo.

______

Capítulo 1.

Capítulo 2.

Capítulo 3.

Capítulo 4.

Capítulo 5.

Capítulo 6.

Capítulo 7.

Capítulo 8.

Capítulo 9.

Capítulo 10.

Capítulo 11.

Capítulo 12.

Capítulo 13.

Capítulo 14.

Capítulo 15.

Capítulo 16.

Historia completa seguida (nuevo)

4 pensamientos en “Una buena mañana para correr (17)

    • sonia, pues mira que bien te lo he puesto ahora… todo seguido.
      Incluso a lo mejor, dependiendo del día, puedes leer antes algún capítulo… jijijiji.

      .)

      besos.
      muchos.
      envueltos.

Sería interesante que nos dijeras algo. ¡Comenta!

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