Unas lágrimas…

El otro día estaba en mi habitación del hotel. Miraba un vídeo. La peli estaba bien, me gustó. Algún día quizás os hable de ella.

Era una comedia… de esas que te emocionan.

Y llegó un momento, en que los ojos se inundaron de lágrimas. Y empecé a llorar a lo grande.

Podría deciros que era por la película, pero os mentiría.

Quizás tocaba. Quizás lloraba por mis sueños, o por mi realidad. Quizás lloraba por lo que seré, o por lo que no fui. Por un amor no correspondido. O por mirarme al espejo, mirarme en él a los ojos, y preguntarme ¿tiene sentido algo de lo que estás haciendo?

Y la respuesta que me di, pudiera ser que fuera… ¡NO!

El caso es que lloré. Mucha lágrima. Mucho sollozo. Y lloré solo, que es como más… más llorar.