Una crónica de un finde especial, o como convertirse en un pasteloso en un segundo.

Tatachan tatachan…

¡Yepaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Chicos no sé si me habéis cuidado bien el blog en mi ausencia… bueno, bueno.
Así no sé si irme otra vez de fin de semana por ahí… os dejo solos y nada… en fin. O a lo mejor deberé contratar a algunos para que hagan de extras. Es buena idea… sisisisisisisi… extras de blog. Si les hay en el cine, o en el teatro, o en la música… ¿por qué no en los blogs? Voy a pensarlo. Venga, va, era broma… me habéis dejado trocitos de libros muy interesantes. Gracias, gracias.

Ains.

Porque además… en fin… a partir de ahora puede que tenga menos tiempo todavía. Sisisisisisi. ¿No os lo he contado? Vaya, se me habrá olvidado… o a lo mejor es que no… no os habéis dado cuenta… o un poco de todo… pero… he conocido a alguien especial. Sip. Más mono él… listo, inteligente… vestir, viste como el culo, pero tranquilos, ya le iremos cambiando su horrendo estilo. ¿O quizás sea yo el que deba cambiar? Bueno venga, va, ya lo pensaré.
Así que de momento, deberé dejar mi boda con Saiz en suspenso. No estaba él muy convencido… no le acababa de “excitar” lo del amanecer y esas cosas. Además, se puso nervioso eligiendo la sortija para la boda… y en fin… al final me dijo que deberíamos pensarlo… y esas cosas que se suelen decir cuando se quieren dar calabazas… y yo que me arrodillé y todo para declararme… todavía tengo las rodillas doloridas… en fin.

Pero ha aparecido este otro chico… más guapo él… listo como él solo… y tiene una sonrisa… bueno, bueno, qué sonrisa… ¡¡Pero qué sonrisa!! Me suena todo esto… a lo mejor os lo había dicho yo…

¿Y quien es? Preguntaréis sin un ápice de ansia de cotilleo… que ya nos vamos conociendo todos… pues… pues… es…




Ahora que lo pienso… mejor no os lo cuento. Solo deciros que a lo mejor le conocéis… o no, depende… a lo mejor es el propio Saiz, y lo que pasa es que estoy disimulando…
Lo que sí os puedo contar es que este finde nos hemos visto… hemos disfrutado de unos pocos momentos de intimidad… sobre todo por la noche… la noche… ¡¡Qué tendrá la noche!! Con música de fondo… aunque ahora que lo pienso no me acuerdo de eso muy bien… recuerdo su cuello, recuerdo el tacto de su piel contra la mía… recuerdo el sabor de sus besos… recuerdo…
Va, os estoy aburriendo. Sisisisisisi. Nada, nada… lo dejo para otro día.
Estoy pensando además, que ahora sí que voy a tener menos tiempo. Fíjate, yo criticando a esos que se emparejan aunque sea un poco, y olvidan a todos los amigos. Pues… no sé que deciros… puede que haga lo mismo yo… ahora sí que deberé aplazar otros planes en otros campos… porque sabéis… me apetece vivir esta experiencia plenamente… el sabor de sus besos, el tacto de su piel, ese ombligo que me dice ¡Cómeme! Y ese… que también me dice… ¡cómeme!

Bueno, queridos y queridas, amantes y amigos… Otro día seguiremos… con ésta u otra historia.
Saludos a todos los que pude dar un beso este finde, y a los que no fue posible, por falta de tiempo. Lo siento.

Pero a todos, todos os doy unos besos… pero besos.

¡¡Soy feliz!!

PDs (entre paréntesis)

(me estoy dando cuenta que me voy a convertir en un pasteloso de mierda… ¡qué bonito es ser un pasteloso de mierda!)
(también me estoy dando cuenta que os he dado otra razón para esas lágrimas anteriores… quizás el sentir el rescoldo de su calor en la cama, pero saber que deberemos esperar unos días para… bueno ya sabéis… eso de la piel, del tacto, de los besos… en fin)

(pero… qué bien me lo paso… jajajajajaja)