Relajación.

Viernes tarde.

Sales de trabajar.

Cierras la puerta, y caminas rápido, hacia el coche.

De repente… te das cuenta. No tienes prisa. ¿Por qué corres?

Respiras hondo. Despacio.

Ves un banco debajo de un árbol. Te sientas.

Miras hacia el cielo. todavía no ha anochecido.

Cierras los ojos.

De repente… estás en una piscina. Flotas mirando al cielo, con los brazos extendidos. El agua te acaricia.

Y todo el resto del mundo, deja de tener importancia.

Y así hasta el lunes.

Sip.

2º día de luto.

El miércoles, España perdió al fútbol.

Ya han pasado dos días. Seguimos de luto.

El fútbol es la única causa por la que los hombres lloran, sin pudor.

Hace unos días, eramos los mejores.

Hoy, los miembros de la selección,  son unos creídos, y habrá que ir pensado en echar al seleccionador. Pero, ahora que lo pienso, esta situación es mejor. Claro. Porque si no… ¿de qué iban a hablar los periódicos deportivos? Así especulan, preguntan, juegan a ser seleccionadores… los siguientes partidos tendrán más audiencia… vete tú a saber si hasta se venderán más bufandas… porque hace frío… ¿Quien me decía el otro día que no había que comprarse bufanda? ¿Eh?

Los hombres también lloran. Hoy de tristeza. El día que se clasifique para la próxima fase… llorarán de alegría. Porque somos una veleta… sip. El martes, arriba, arriba. Hoy, abajo, abajo. Quién sabe… mañana dónde tocará.

Seguimos de luto.

2º día después de Suiza.