Mi segunda vez – la peli

Cine, cine… más cine por favor…

Siempre que voy a hablar de una película me viene a la mente esa canción de Aute. ¿Os lo había dicho?

Pues sí, hoy toca película.

Una comedia.

“Mi segunda vez”.

Caterina Zata-Jones al aparato.

¿De qué va?

Muy sencillo. Caterina descubre que su marido, en la celebración del cumpleaños de uno de sus hijos, se ha dejado practicar aquello que hacía la becaria con Clinton. Y es que esto de los vídeos caseros y los ordenadores, pues es un tema con el que hay que tener cuidado. Recordadlo si vais a poner los cuernos a vuestra pareja.

El caso es que Caterina se enfada mucho… pero mucho, porque además, como suele suceder en estos casos, es amiga suya. Y madre de un amiguito de sus hijos. La culpa de los hijos, seguro. Na, es broma…

El caso es que Caterina decide irse de casa con sus hijos. Coge el coche, las cuatro cosas que caben en él, aunque luego resulta que llenan su nueva casa, la tengo que preguntar como hace el equipaje, porque a mí, para 4 días me llevo bolsas y bolsas, y luego no me cunde nada. Decía que coge el coche, y se va a la gran ciudad. Al centro mismo. A lo que siempre se ha llamado el cogollo.

El caso es que allí tiene una amiga muy interesada en que eche un polvo. Ya sabes, clavo saca clavo y eso que se suele decir. Citas a gogo, por aquí, por allá… a cada cual más raro…

Pero chicos… chicas… si en realidad tiene a su amor en casa… ¡el niñero de sus hijos! ¡el camarero de la cafetería guays de la esquina de su calle! ¡Oh, es él! Un alma herida por su antigua novia, con la que se casó para que tuviera la nacionalidad americana, y que en cuanto tuvo los papeles se fue con su hermano, que no era su hermano… ¿Lo he explicado bien, o me he liado? ¡bah! Da igual.

El caso es que un día, pues tío, que se dan cuenta que se gustan. ¿Para qué buscar más? ¡Ah! Chicas y chicos. Nada es tan fácil. El caso es que se llevan unos añitos. 15 en concreto. Y eso claro, pues como que produce las dudas en amigos, en familia, en el mundo en general. Porque esto de la diferencia de edad, pues claro… es un tema muy incomprendido. No lo suelen entender ni siquiera los modernos de la vida… Pero a lo mejor las mayores dudas las tienen ellos… en fin.

Pues… pasamos al momento en que os comento lo que me ha parecido la película.

Mira, lo mejor que podéis hacer es iros a ver otra peli. La de Leo Dicaprio, que estrenan estos días, o alguna otra. Tópicos, típicos.  Sosa. A mí me parece que estos chicos no tiene química. Será porque él (Justin Bartha) no me mola nada de nada. Mira que con lo que me gustan a mi las sonrisas… y la de este chico me parece más falsa y forzada… na. Caterina no está mal… bah, que no. No me ha gustado. No es para pegarme un tiro, tampoco exageremos. Pero… que no… y mira que quería que me gustara… como lo que me gustan este tipo de películas…

Y el caso es que, podría hablar de esto de las parejas de diferentes edades (yo quiero una así, mucho más joven… ¿alguien se apunta?), pero eso será en otro momento.

¿Os pongo el trailer?

Sabéis… creo que casi mejor, os voy a poner una canción de Simon & Garfunkel. ¿Por qué? Porque Art Garfunkel sale en esta peli haciendo un pequeño papel. Y… porque os pongo una canción de una peli, “El graduado” en el que la diferencia de edad era una circunstancia importante en la relación entre los personajes. Todo bien relacionado… si es que soy… un hacha. Decidlo, decidlo… soy genial.