Hablemos de cine: Lope, la peli.

¡Oh, bella dama! Que esos ojos diamantinos no enturbien mi pobre voluntad… ¡oh! princesa de…

 

¡Huy! Perdón… estaba componiendo unos pobres ripios en forma asonante, y sin métrica ninguna, impelido sin duda, ¡oh! mis príncipes, que me acompañáis en este pequeño rincón donde vuelco mis pobres pensamientos, mis deslucidas historias… por la película que acabo de ver…

¡Lope!

¡Tachánnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!

Y escuchando algunas de sus composiciones, pues que… que mira, que es que salían solas las palabras de mis pobres y desoladas neuronas.

Lope de Vega.

Félix Lope de Vega y Carpio.

Si este jodido hubiera sido inglés, sería conocido en toda la orbe mundial, y hubieran hecho cientos y cientos de sus obras en cine. Y cientos y cientos de pelis de su vida. Malandrín, mujeriego, galante, aventurero… con amigos y enemigos ¿Qué más se necesita para hacer de su vida 4857 pelis?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pues vale, ya se ha hecho una.

La historia… ¿Qué cuenta Lope, la peli?

Pues todo empieza cuando Lope vuelve de la guerra. Escribe a su madre contándola lo bien que le ha ido, y todo el dinero que ha ganado en la guerra. Todo mentira, claro. Vuelve sin un chavo, pero… este Lope es muy de amigos, y tiene uno que es asistente de un Marqués, y que le presta los vestidos adecuados para fingir delante de su mamá. Pero resulta que mamá muere, seguro de la felicidad de ver a sus dos hijos juntos. Y Lope, con ínfulas de señor, se propone hacer un entierro de postín, para lo cual pide dinero a un prestamista… claro es, uno más malo que la tiña, que hace firmar con sangre… fíjate tú…

El caso es que entierran a mamá, y Lope… pues que de repente tiene dos amores a saber: Leonor Watling, y Pilar López de Ayala. Vale, tiene otro amor, que es la escritura… y un empresario de teatro que no está muy por la labor de darle cancha, el amigo Juan Diego… a la sazón papá de una de sus amantes, Pilar López de Ayala.

Estos son los mimbres de la historia.

Luego hacemos la ambientación. Madrid siglo XVI. Suciedad, calles estrechas, uñas llenas de mugre, rostros tiznados de hollín… ropas desgastadas… me hacía gracia porque alguno de los protagonistas que hicieron la promoción de la película, hablaban de que casi se podía oler la mierda en la peli…


Nos quedan los actores. Alberto Ammann, las citadas Pilar López de Ayala y Leonor Watling, un papelito para Sonia Braga, Juan Diego, Luis Tosar, Antonio Dechent, Ramón Pujol (ojo a este chico), Antonio de la Torre… y seguro que alguno se me olvida.

Ya está todo. Bueno, nos queda el director, brasileño él, Andrucha Waddington, y la música, Fernando Velázquez… Peli producida por 345 televisiones, instituciones, productoras, organismos, gobiernos, ayuntamientos, parques infantiles, asociaciones benéficas, premios nobel, academias de medicina, de la lengua, del cine, del mercado negro…

¿Y cual ha sido el resultado?

Contesto en una pregunta: ¿A quién cortamos los cojoncillos, al director, o a los guionistas? Amplío la pregunta… ¿Cual de los 3847 productores, hay que negarles el acceso a la posibilidad de figurar en los créditos de otra peli, por haber desaprovechado 13 millones de Euros?

No nos engañemos. Lope no está mal. El problema es que según vas viendo la peli, eres cada vez más consciente de la oportunidad perdida. De la maravillosa peli, estilo Shakespeare in Love, que se podía haber hecho, aventurera, trepidante, para enseñarnos los versos de Lope, sus obras, y para conocer una pequeña parte de una vida apasionante.

Pero todo eso se queda a mitad de camino. El ritmo es cansino, algunas de las escenas forzadas, Alberto Ammann está desorientado, nada convincente, con grandes problemas para llenar la pantalla con su presencia, y sobre todo con su voz… hasta esos magníficos actores que he citado, Luis Tosar, Antonio Dechent… están desaprovechados, están… están que no son ellos… están como alelados… no, no es que los personajes sean poca cosa, o tengan poca presencia, vamos que sean lo que se ha dado en llamar secundarios… es que verdaderamente son secundarios, porque ellos tampoco los saben hacer grandes, o la historia, o el director… Es patética, por increíble, el traslado de Lope preso desde Lisboa a Madrid…

Con esta peli me ha pasado un poco lo que me pasó con “El capitán Alatriste”. Puede que no sea tan mala la peli como para enfadarse, pero… me cabrea que, para un par de veces que alguien se decide a embarcarse en estos proyectos, no saquen todo el partido posible. El capitán Alatriste, falla desde el guión, desde la concepción misma del proyecto, e intentar meter 6 novelas en una peli de dos horas. Y en Lope, creo que fallan tres cosas: el guión, creo que le faltaba una vuelta, el director, creo que nada apropiado para una película de estas características, y el actor principal.

Así que en consecuencia… ¿a cual de todos los que aparecen como productores en esa peli, les mandamos al pelotón de fusilamiento?

Y repito, no están tan mal como pueda parecer de la vehemencia con la que me explico… pero, es que… me fastidian las oportunidades perdidas de poner al cine español en una liga superior.

Ains.

La canción de los créditos finales… maravillosa por cierto. Jorge Drexler.