Silencio…

¡¡Dios!!

¿Por qué no se calla ese ruido?

Si consiguiera por un instante que se callaran los recuerdos, que las imágenes no se repitieran en mi cabeza, una y otra vez.

Si consiguiera olvidar tu voz, si consiguiera no tener tus palabras resonando una y otra vez… una y otra vez.

Si consiguiera que la luz se apagara en mi cabeza. Si consiguiera que la noche se adueñara de ella… aunque fuera por un instante.

Si consiguiera acallar tus desplantes, tus gritos, tus insultos. Si consiguiera, siquiera un instante, que no me hicieras sentir como una mierda olorosa y repugnante.

Si consiguiera… el silencio. Si consiguiera que nada pasara por mi cabeza, si consiguiera no recordar tus labios, ni el sabor de tu boca… que nunca probé.

Si consiguiera el silencio de la empatía, el silencio de que no me echaras en cara mis quejas… porque sabes, a veces es lo único que me queda, quejarme una y otra vez…

Si consiguiera el silencio de la transigencia, con los errores ajenos, y con los propios…

Si consiguiera el silencio absoluto, si consiguiera que los sables de guerra no llenen mi cabeza por las mañanas, y por las tardes. Si consiguiera que el ruido de la desilusión, de la desesperanza, de las puertas vacías… dejara de retumbar cual eco en un barranco…

Si consiguiera el silencio… silencio…

silencio

silencio.

silencio…

Si consiguiera acallar mi furia, la ira que me invade…

¡¡¡Dios!!! Lo que daría por un poco de silencio… apenas un instante… para poder descansar…

silencio.

un instante…

solo un instante.