De cosas propias de estas fechas, o disquisiciones de un demente.

 

Pero si ya es Navidad, y yo con estos pelos… ni cena, ni comida, ni nada… no tengo nada. Y al final mi hermano viene… y yo que creía que después de la última visita no se iba a atrever… jajajajaja.

Sabes, no puede ser. Este año no llevo las cosas como se deben llevar. Yo tenía unas tradiciones que este año me estoy saltando a la torera. Mal… muy mal Jaime… así no llegarás a ningún sitio en la vida… qué decís… ¿Qué no llegaré de ninguna forma? Pues sí… tenéis razón… Corramos tupido velo. (Uno o dos, dependiendo de lo tupido… el velo, digo)

Ya debería haber visitado las tiendas al uso y centros comerciales, para echar un vistazo para la cena y comida. Ver cosas nuevas, ideas… no, no os penséis que me voy a meter en la cocina a lo grande el 24 por la tarde. Yo algo de picar, facilito, y un pavo, pollo, capón, pularda o similar, a ser posible que venga ya asado. Un calentón mientras bebemos la primera copita, y a comer. ¡hala!

Pero no tengo nada. Todo sea que comamos un filete a la plancha. ¡Tortilla de patata! Eso. Si no encuentro nada, hago una tortilla de patata, y tostadas para untar paté. Y jamón para tomar con pan con tomate.

Ains.

Si tuviera ganas haría un pastel de merluza y gambas. No estaría mal.

Coliflor… era muy típico de la tierra de mi madre…

Ahora que lo pienso, no tengo ni cava ni turrón… que mal… ¿no?

Otra de las tradiciones que me he saltado, es pensar en qué hacer si toca la lotería. Claro, es que hay que tener un plan. No se puede improvisar dar uso y disfrute a 1 millón de euros, o peor, si te toca el euromillón… ¿qué haces con 43 millones de euros, como le han tocado a uno en Guardo, la semana pasada? Pues yo todos los años, hago un plan.

Primero, dependiendo de la cantidad, establezco una serie de gente a la que haría partícipe del premio. Sí… pienso… mis hermanos, mis sobrinas, mi amigo Javi, Ricardo, Borja, Saúl, Olga, Carlos, Helena, Israel… no este no que no me llama ni a tiros… Establecidos a los que voy a dar una parte, pues digo: de esos 43 millones, la mitad a repartir entre toda esta gente. ¿Sale a un millón? Pues hala. Y entonces, cuando toca, yo lo primero que hago es llevar el décimo o el resguardo de la Primi, al banco de confianza. Y después, llamo a los que serán objeto de reparto, y que me den una cuenta, el DNI y demás, para que lo cobren directamente.

Y luego yo, cobrada la parte que he destinado a mí, pues… empiezo a cambiar poco a poco mi vida. No, no se puede dejar de trabajar al día siguiente, que si no se entera todo el mundo. Por cierto… en mi plan, nadie se entera salvo los que cobran una parte. Y estos, como se vayan de la lengua… no cobran ni en chapas de chorizo, claro. Porque es una pena enterarse de lo falsa que es la gente, cuando pasas de desarrapado a millonario. La de amigos, y proyectos que te salen. La de gente que ha estado años sin mirarte al cruzarte con ellos por la calle, y que encuentra tu teléfono, a parte de directores de banco y de emisoras de radio y televisión para entrevistarte.

Así que, discreción.

Ahora que lo pienso, a lo mejor no debería repartir parte del premio. Nop. Porque a lo mejor pierdes a esos amigos… como tienen pasta, pues buscan compañías más interesantes… Pues nada, borrados los que iban a recibir una parte…

Esto puede parecer una bobada, todas estas elucubraciones mentales y tal y cual… pero en un viaje de bus, por ejemplo, se te hace corto… o en una noche de esas que no te duermes ni a tiros, porque al día siguiente es nochebuena, y mira, no la vas a disfrutar como te gustaría, porque la navidad te deprime, sí… pero no es porque no te gusta, es porque no la puedes celebrar como quisieras, porque la gente a tu alrededor es sosa, y no tienes ganas de mandar a la mierda a todos tus ancestros y coetáneos con la misma sangre, o incluso mandar a garguear (hacer gárgaras, me lo inventado… ¿qué pasa?) a los amigos que proclaman su adhesión a ti y demás, pero solo de boca, y no con hechos palpables, besos y achuchones diversos… pues estos sueños, digo, estos planes, hacen que te olvides de todo eso, y en un momento dado de la noche concilies el sueño, e incluso, puedas descansar.

Y os preguntaréis… pregunta pregunta… ¿A qué viene a todas estas sandeces?

Pues que mira, que es Nochebuena un día de estos, y luego Navidad. Y que… pues había que escribir algo para no poner sencillamente un Papa Noël en bolas, o una canción de Navidad, y poner un ¡¡Feliz Navidad!! en letras grandes.

Daos pues por felicitados, y si queréis poner una canción en los comentarios, o quizás escribir una bonita dedicatoria, o mandarme unos cuentos besos, y achuchones diversos, que sabéis que soy muy propenso a ello, aunque me da igual, porque ni San Pedro bendito y la corte celestial me trata con amor pasteloso (pausa para respirar), o incluso escribir un bonito sueño, o un plan para cuando ganen la primitiva, o la lotería de Navidad, claro está, la del año que viene… por cierto, si alguien de los agraciados de este año, lee este blog, espero que tenga a bien invitarme a un café, aunque sea vestido. Y si el premio ha sido cuantioso, a una comida en restaurante fetén.

Y lo dejo que me lío.

 

Resumen para LuisM:

 

¡¡¡¡Feliz navidad!!!!

¿Alguien me deja unos besos en los comentarios? Pero a ser posible, sacando el palo de escoba que alguno tiene metido por el culo y saliendo por la nuca en tales ocasiones. O sea, besos con naturalidad y nada forzados.

Una canción de navidad. Le escuché un día a Santi Segurola recomendar esta canción. Decía que la letra era dura… me perdonaréis pero no sé inglés, y no he tenido ni tiempo ni ganas de buscar la letra y su traducción. Si alguien se anima, ya sabéis.