Hoy toca: capítulo de agradecimientos.

No tenía pensado hoy salir a decir nada. Pero… como dicen no sé donde, nobleza obliga.

Y es que, ¿Os acordáis del concurso aquel en el que me dieron un premio? Me lo dieron en el blog de Gary Rivera, para los desmemoriados. Y el relato premiado era este.

Pues no solo fue un premio virtual, sino que había premio material. Y lo he recibido ayer. Un estupendo polo que luciré con orgullo este verano, que aunque no estamos teniendo un tiempo demasiado frío para lo que tocaba, estoy en Burgos, y… hace frío, que narices.

Por eso era justo salir y dar las gracias a Gary y a su gente, por el premio, y las molestias que es enviar un paquete desde Perú a España.

No tengo palabras, así que me callo.

Y me dejáis, eso sí, que os ponga un poco de música… en realidad me la pongo para mí, pero si alguno queráis aprovechar y escucharla… sip.

La pongo para mí, porque la interpretaron a petición mía. Fue runagay. Pedí “Noches de Blanco Satén”. Y runagay, se metió en la aventura.

Gracias también para él.