Cosas de gays: (música de tensión) ¡Al ataque de los Goya!

Cuidadín, cuidadín… que llega el lobby gay… y os va a convertir a todos en maricas… ¡¡huuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!

Ahora mismo me sale esa expresión tan castiza:

¡Alucina, vecina!

El otro día me pasaba Chevy un enlace de una crónica sobre los Goya de este año. Era del grupo ese que tiene tanto aprecio por los gays, y que son un poco exaltados. Esos que son muy tolerantes, y nada exuberantes al exponer sus ideas. Y no, no voy a poner el enlace, que viven de la publicidad. Y un click es pasta.

Hablaba este atinado articulista sobre el “ataque” que ha sufrido este año los premios Goya, por el lobby gay y por el lobby catalanista. Porque ha ganado “Pan Negro”. Porque cualquier otra película era mejor que esa. Porque la dirige al parecer un director que es gay, y porque es una película rodada en catalán. Y porque está ambientada en la época de la posguerra civil española, y porque parece ser que hay buenos y malos, y no están muy de acuerdo con que los malos sea los caciques, y los dirigentes falangistas de la época. Y porque la trama, en realidad, gira en torno a un hombre gay, y su relación con un poderoso. Relación amorosa, me refiero. Y como en aquella época, los gays de familia bien, descubiertos por el patriarca, tenía un tratamiento distinto al pobre que no tenía esa posición social. Y todo este circunloquio para no desentrañar demasiado la trama… porque me imagino que ahora que ha ganado tantos Goyas iréis a ver la película… porque a parte de todo esto, es una gran película. Y habla de otras muchas cosas, y en realidad, no hay buenos en la película.

La verdad es incomprensible esta paranoia que tienen muchos sobre los gays, sobre un supuesto lobby, y sobre esa idea de que los gays debemos ser un peligro para la familia, o para la sociedad… Claro, es que lees a esta gente, y alguien que no tenga las ideas muy claras, o que tenga un ambiente hostil a su alrededor, hacia los gays, no me extraña que se esconda en sí mismo, y reniegue de su ser y de todo lo habido y por haber. Y no acabo de ver el peligro que suponemos. Para nada, ni para nadie. Pero es que además, muchos de estos escritos, de estas diatribas, destilan tanto odio, tanto asco, que es imposible no preguntarse ¿Por qué?

Quizás estos mismos ataques los sufrieron no hace mucho tiempo las mujeres, y los movimientos que surgieron para conseguir la igualdad de derechos con el hombre. No olvidemos que, hasta hace poco tiempo, las mujeres no podían hacer nada sin el hombre de la casa. Y la lucha contra esa desigualdad, llevó a muchos hombres a decir y hacer cosas verdaderamente vergonzosas. Y aún hoy, en muchos círculos, las mujeres siguen siendo algo “inferiores” para muchos. Ese concepto de propiedad que tienen algunos hombres sobre sus parejas, los maltratos, son buen ejemplo. O la discriminación a la hora de optar a muchos puestos o trabajos.

La verdad deberíamos ponernos a pensar en ese miedo que levantamos en algunas personas. ¿Qué piensan que vamos a hacer? ¿Lo diferente asusta tanto?

Cada vez que pienso en este tema, y a lo mejor ya lo he citado alguna vez, me viene a la cabeza la película o la novela, da igual “Un hombre soltero”. El personaje hace una clase en la que cuenta a sus alumnos, que la sociedad tiene miedo de los distintos. E intenta hacerlos invisibles. El problema es cuando los invisibles distintos, quieren hacerse visibles.

¿Será que alguno piensa que un hombre, puede convertirse en gay por ver a otros hombres besándose en el portal? Entonces… ¿Por qué los gays no nos hemos convertido en heteros, al ver toda la cultura predominante, en los que se besan siempre son hombres y mujeres? ¿Os imagináis una película de Spilberg en el que el héroe se enamore de su ayudante hombre, sin que sea una película que trate los problemas de exclusión de los gays? Por ejemplo, Indiana Jones. ¿Os imaginéis un personaje de ese tipo gay?

Es que además la argumentación me parece absolutamente absurda. Si en una cosa se han caracterizado los Goyas en muchas de sus ediciones, es en premiar a una película que no partía como favorita. Es más, encontraría más lógico que, si hubiera ganado la película de Alex de la Iglesia, o de Icíar Bollaín, dijeran que han ganado porque son el Presidente y la Vice-presidenta de la academia. Y sería igual de falso, porque los dos son grandes directores, y no necesitan hacer eso. Los dos han ganado muchas veces Goyas con sus películas, cosa que no ha pasado con las películas de Agustín Villaronga, siendo un gran cineasta. Lo que pasa es que posiblemente, sus películas anteriores sí sufrieran un punto de discriminación, por ser algo escabrosas, y porque muchas veces sus personajes son gays. Recuerdo todavía su primera película, “Tras el cristal”. Película maravillosa, pero dura. Y recuerdo además los problemas que en un principio tuvo para estrenarse.

Es curioso, porque el otro día, cuando veía las fotos de algunas webs de la alfombra roja, me di cuenta que no había parejas hombre-hombre posando. Ninguno de los gays que hay en la academia, creen conveniente llevar a sus parejas, y posar con ellas. Y me imagino que hay muchos que están en pareja, porque gays, hay unos cuantos, tanto actores como directores, etc. Y siempre he echado en falta ese punto de valentía y reivindicación en ese colectivo, que en otros temas son tan beligerantes. Y pensaba yo escribir largo y tendido sobre el tema y mira por donde, vienen estos de esos medios tan “progresistas” y se quejan de lo contrario, y me cambian el guión.

Todo se arreglaba diciendo que no les gustaba la película, y que debía haber ganado otra. Pero no. Debía achacarlo al lobby gay. Cuando gana Almodóvar… ¿Gana por el lobby gay? ¿Y cuando lo hace Amenábar? Y cuando gana una película dirigida por un hetero ¿Es que el lobby gay se ha echado a dormir? Y ya, cuando argumentaba que Icíar Bollaín estaba enfadada por haber perdido, y que no se iba a presentar a Presidenta de la Academia, cuando eso lo dijo semanas antes, y no por ganar o perder Goyas, sino a consecuencia de la situación que había provocado Alex de la Iglesia, con su posicionamiento en contra de la Ley Sinde, y su posterior dimisión, y el lío que se formó.

Pero este señor, como casi todos los que escriben en los medios, adecuan la realidad a lo que quieren demostrar. Y como todos hablan sentado cátedra, pareciendo que son los enviados de Dios y tocados por su divinidad, algunos de los que leen, se lo creen.

Pero ni caso chicos. Todos merecemos ser felices, y vivir como somos. El único límite, como siempre y en todo es, no hacer mal al prójimo. Los gays, incluso, tenemos derecho a que si hacemos algo bien, nos den un premio.

Había alguna teoría, que a veces se ha demostrado acertada en muchos casos, que los más homófobos, en realidad, son gays reprimidos. Pues entonces somos muchos más que los que dicen… sisisisisi.

Venga, va, a ver si el lobby gay consigue que me den el premio de la primitiva. O se lo diré al lobby catalanista.

Y digo yo. Lo normal hubiera sido criticar a Buried por ser una película hablada en inglés. Y rodada en Barcelona, si no me equivoco.

Será que el director no es gay. Ni el actor. O que el inglés es cool.