X-men: Primera generación – la peli.

Va, pues me fui al cine el otro día. Voy de vez en cuando, no os penséis, aunque últimamente no os cuente las pelis que veo. Pero eso lo vamos a arreglar en un periquete. Os voy a contar en los próximos días hasta 3 películas. ¿Cómo os quedáis? Si no las cuelgo, me lo recordáis.

Hoy toca… chan tchannnnnnnnnnn:

X men: primera generación.

Vale, no es una sorpresa, porque he puesto uno de los carteles arriba del todo. Pero… con un poco de complicidad, podíais haber mostrado sorpresa y tal. Vamos, digo yo.

Los X men, me gustan. Sip. Seguro que porque me siento identificado con ellos en muchos aspectos. Vale, vale, no en lo de los poderes, que yo no tengo ninguno. Aunque ahora que recuerdo, yo de pequeño era capaz de saber en ciertos eventos, lo que iba a pasar. Y siempre había una farola en los alrededores de mi casa, que siempre que pasaba por ella, se apagaba. Es cierto, no os riáis. Y una vez mis habilidades premonitorias, me salvaron de morir aplastado por una farola. Huy, ahora que me acuerdo, tengo que hacer lo del premio primavera de PFE. Mentiras y verdades.

Ejem.

Céntrate, Jaime, anda. No divagues. Ibas a hablar de cine.

¡Ya!

Pues como os iba diciendo, los X-men es una franquicia que me gusta. A veces tengo tentaciones de hacerme con los cómics y leerlos. Ahora que lo pienso, seguro que algún alma caritativa que pasa por este blog, los tiene, y me los quiere dejar para leer. O alguno me lo quiere regalar. Mi cumple fue el 15 de abril, y no me regalasteis nada.

Vale, vale, ya vuelvo.

Lo que puede que haga muy atractivo a los X-men, es que son diferentes, y por ello, sufren, les miran raro, incluso les meten en la cárcel. Se sienten solos y desplazados. Es una vez más el discurso del profesor protagonista de “Un hombre soltero” ante sus alumnos: miedo a los diferentes, que por serlo algunos piensan que deben ser malos. Es un poco la razón por la que algunos opinadores, o autores, o personas en general, normales como tú y como yo, creen que los X-men, no es más que una gran metáfora del mundo gay. Pensemos que estos cómics vienen de los años 60.

           

El caso es que en esta ocasión, los hombres con poderes, los mutantes, en esta película, viajan a los principios de todo. Viajamos en el tiempo hacia atrás respecto a las anteriores películas de la saga, y buscamos los orígenes de los X-men. Y las razones por las que Magneto y Charles Xavier, de ser muy buenos amigos, se convierten en los jefes de dos bandos opuestos en el mundo de los hombres-raros-con poderes.

Vamos a los años 40, a la Alemania nazi, y allí encontramos a un niño. Erik, que luego será Magneto. Y luego a USA, en aquella época, y vemos a dos niños que se conocen, que son Xavier, y Mística. Y luego… los años 60. La guerra fría. Aquél niño que sufrió en los campos de concentración, busca a los que le maltrataron para vengarse. Y todos concluyen al final alrededor de Charles Xavier. Ahí empiezan a reclutar a la Bestia, a Banshee, a Alas… los primeros X-men.

Y si os cuento más os destripo la película. Porque debéis a ir a ver X-men: primera generación.

¿Y por qué? Preguntaréis.

Pues porque esta película es un claro ejemplo de cine espectáculo bien hecho. Porque es una película con efectos especiales, pero con una historia que contar. Una historia que se cuenta en general muy bien. Con unos personajes que viven esa historia. Que siente y padecen. Ríen y lloran. Unos personajes interpretados por unos actores, que sobre todo son actores, y saben interpretar, y lo hacen muy bien en general. Maravillo James McAvoy como Xavier, Nicholas Hoult como Bestia, o Lucas Till como Kaos, o Caleb Landry Jones, como Banshee. Kevin Bacon le toca el papel de malo. Hacía tiempo que no lo veía, y ha sido un gran placer volver a disfrutar de él. Y de Oliver Platt. Las chicas, Jennifer Lawrence, January Jones, Emma Frost y Rose Byrne, todas estupendas.

Si tengo que quedarme con alguno, me quedo con James McAvoy, y con Nicholas Hoult. Atentos a este último, que va a ser uno de los grandes. Os prometí que os iba a poner fotos de él, hace ya casi año y pico, y lo cumpliré. Pero ya me lo podíais haber recordado, ¿eh? Porque es que, encima, es guapo… y tiene magia.

Como anécdota, sale en la película, nuestro Alex González. Es el que provoca remolinos de aire. Y me diréis que como se llama el personaje. Es que no me apetece buscarlo, que estoy tardando mucho en hacer esta crónica. Y vosotros también deberíais colaborar conmigo. Además, alguno de vosotros seguro que es fan del cómic, así que lo tiene que saber de sobra. Por cierto, Alex González sale bastante en la película, eso sí, no tiene frase. Aunque guapo, sale un rato.

Que vayas a verla, hombre.

El tráiler:

Los personajes:

PD. Seguramente a esta película, los que más pegas le pongan, sean los fans-fans del cómic. Porque seguro que en la historia, hay muchos cambios respecto al cómic original. Y esta serie de cómics es de las que tiene fans de los ardorosos.