Timy y Ger, los forajidos de Michigan.

Hay fotos que te cuenta historias nada más verlas. Para algunos, esta foto será de un editorial de una revista, o de una campaña de una firma de moda, y los chicos que salen, serán modelos y tendrán hoy 20 años. Habrán participado unos cuantos estilistas, peluqueros, maquilladores, iluminador, a parte de los de la ropa.

Seguro olerán a rosas, o a algún buen perfume, posiblemente de la misma firma de la ropa. Con un buen desodorante, como “Axel, el que atrae a los hombres”. Y llevarán puestos unos bonitos y ajustados slips, o bóxer, marcando sus curvas.

Pero no. Quien piense así, está equivocado.

Estos chicos se llaman Timy y Ger. Nacieron allá por el 1865. Se conocieron a los 15, cuando ya los dos habían matado en duelo a 3647 hombres. La cuenta no es exacta, porque había dudas sobre 3 ó 4, en los que Timy le había dado al whisky en demasía, y no quedó muy claro si les mató, o salieron cagando leches.

Timy casi mata a Ger. Se enfrentaron en duelo una mañana cualquiera del mes de agosto, con un calor de muerte, pero de muerte… ¡qué calor podía hacer ese día! Pero se miraron fijamente, cada uno desde un lado de la calle, y murmurando los dos, guardaron sus armas, y se fueron a la taberna a desayunar un buen whisky.

Acabaron los dos retozando en una de las habitaciones de arriba, disfrutando de su olor a sudor y a pies, porque era el lejano oeste, o el cercano, y los hombres olían mal, que narices. Y Timy y Ger, no iban a ser distintos. Luego eso sí, se bañaron, y Timy frotó la espalda de Ger, y Ger la de Timy.

Esa foto se la sacaron un día en el que habían robado en la tienda del sastre. Y después de asesinar al sastre, y a su pobre padre enfermo, jugaron a ser modelos. Les gustaron esos trajes, y fueron al fotógrafo del pueblo, para que les inmortalizara.

Y les inmortalizó.

Había otra foto en que los dos forajidos mostraban su cariño, besándose con ganas. Pero el capitán Foster, que mandaba el destacamento que los abatió a tiros justo al salir del estudio del fotógrafo, se la quedó de recuerdo. Porque él se había enamorado de Ger, hacía ya 4 años, y así siempre le tendría en su corazón.

Esa otra foto, acabó hecha añicos, cuando al capitán lo mataron una noche, al salir de la taberna, borracho como una cuba, y cantando “Bésame mucho”, y un mendigo que intentaba dormir le asestó 34 tiros seguidos en el corazón. En el bolsillo de su camisa, en el que daba justo al corazón, iba la foto de Ger y Timy besándose. Tímy estaba un poco tachado, pero aún se le reconocía. Pero después de los 87 tiros del mendigo, a ninguno de ellos, ni su madre hubiera sabido quien era quien, ni siquiera si había un quien en la foto.

Y esta es la historia de Ger y Timy, dos hombres que murieron después de inmortalizar su amor, en el lejano oeste. ¿O era el cercano? Dos forajidos que con apenas 20 años, mataron a quien se atrevió a respirar demasiado fuerte a su lado. Se dice además que Timy mató a 37 hombres y mujeres, que miraron con ojitos a Ger. Y éste hizo lo mismo con 39.

Hay una leyenda que dice que, si alguien mira esta foto con deseo, muere a los pocos día de forma extraña. Yo solo os aviso. Sé que no creéis en estas cosas… pero por mí que no sea. Si luego la palmáis porque se os cae un coco desde un abeto, no me digáis que no os avisé.