Harry Potter y las reliquias de la muerte – 2ª parte.

Toc, toc, toc.

¿Hay alguien ahí?

Es que como es verano a lo mejor estáis todos en la playa. Pero también se puede leer un poco e ir al cine de vez en cuando, ¿eh?

Podéis ir por ejemplo a ver la última de Harry Potter.

¡¡Chan, chan!!

¿Os cuento de que va? ¿Pero no os lo sabéis? Desde luego… ¿No habéis leído los libros todavía? Pues ya estáis tardando…

Pues resulta que Harry y sus amigos, siguen el camino marcado por Dumbledore para eliminar definitivamente a quien vosotros sabéis: “El innombrable”. Siguen buscando esos objetos en los que él guardó parte de su alma, para hacerlo casi invencible e inmortal. Porque el mundo solo tiene una disyuntiva: Lord Voldemort y el mal, o los buenos, con Harry Potter a la cabeza. Lo oscuro, o la luz del sol. Severus Snape se ha convertido en el nuevo director de Hogwarts, y lo dirige con dureza, aplicando castigos dignos de una buena sesión de BDMS. Los profesores agachan la cabeza, pero esperan el momento adecuado. Y éste llega, con la aparición de Harry en la escuela. Snape quiere luchar con él, pero la profesora McGonagall lo impide, y logra expulsar a Severus, quién huye esperando un mejor momento. Y todo está ya listo, para la batalla final, en la que se dilucidará el futuro del mundo.

¡Qué buena sinopsis he hecho! Alucinado me he quedado hasta yo.

¿Y el resultado del film? Pues para pasar un rato entretenido. Eso sí, no la veáis en 3D, que no merece la pena. A mí además, las gafas esas me dejaron un mal cuerpo que me ha durado dos días.

El cine, o al menos una de sus facetas, es espectáculo. Y esta película es un buen ejemplo de ello. Han sido 8 películas con desigual factura, en la que han ido cambiando además los directores. Unos acertaron, y otros no tanto. Aunque creo que más bien, él que no acertó en alguna de las entregas es el guionista.

Pero aquí creo que aciertan todos. La producción es inmejorable, como en toda la serie. El ritmo es, creo, el adecuado, mezclando momentos de reflexión, con momentos de acción trepidante, pero no apabullante. Yo pondría algunas pegas a la coreografía de algunas de las peleas o batallas. Creo que en ese aspecto se podían haber lucido un poco más. Pero bueno. Y la música muy brillante.

Los que critican esta serie, y lo hacen con los protagonistas, creo que no tienen muchos motivos. Si repasamos el elenco de esta serie, se verá que ha pasado por ahí lo mejor del cine y teatro inglés. Los chicos protagonistas, han ido creciendo con sus personajes. Hay una pequeña disociación, los siete años que dura la acción de toda la historia, se han convertido en unos 10 años en la vida de sus actores. Me río de esos que criticaban, de los que se mofaran de que el protagonista Daniel Radcliffe, “Ya tuviera pelos en los huevos, interpretando al niño Harry”. Pero es que el niño Harry, según la cronología de la historia, ya tenía también pelos en los huevos. Habría que recordar los años que tenía Michael J. Fox, cuando interpretaba al cuasi adolescente de Regreso al futuro, o los años que tenía Ralph Macchio en “Karate Kid”. O los que tenían los protagonistas de la serie “Compañeros” cuando estaban en el instituto todavía.

Daniel Radcliffe ha aprendido mucho en estos años. Creo que ahora es un buen actor, y se le nota en esta peli. Tiene mucho más control de sus gestos, y de su cuerpo. Se le nota cómodo en todas las situaciones, no como en películas anteriores. Emma Watson, creo que siempre ha tenido ese empaque necesario para interpretar a su personaje, un poco resabida, y pedante a veces, casi siempre muy segura de si misma. Creo que empezó la serie con mejor nivel interpretativo, o que el personaje le iba como anillo al dedo y fue simplemente acierto de casting, y ella es un poco Hermione. Y el pelirrojo, Rupert Grint, creo también que es más bien un acierto de casting, aunque también hay una evolución a mejor en su interpretación. Veremos sus próximos trabajos.

Y esos estupendos actores que hacen de secundarios. Bueno. Qué decir de Maggie Smitt, de Alan Rickman, de Ralph Fiennes, de Richard Harris, el primer Dumbledore, o de Michael Gambon, el que lo sustituyó cuando murió. Me quedo de todas formas con Harris. Que tierna la historia de por qué aceptó el papel… porque su nieta le dijo que si no hacía esa película, no le volvería a dirigir la palabra en su vida. Hay tantos y tan grandes actores en esta saga…

Pues eso, que es un gran divertimento. Y que cualquier día de estos, volveré a leer alguna de las novelas de Harry Potter, para soñar con ser alguno de los protagonistas. O imaginarme alguna variación en la historia.

Huy, casi se me olvida, el capítulo de chicos guapos. A parte del que hizo de Voldemort joven, hace 2 pelis, que era sobrino de Ralph Finnes, por cierto, y que no recuerdo su nombre y no me apetece buscarlo (seguro que tú me lo dirás en un comentario), yo siempre he sido mucho de Tom Felton, el actor que interpreta a Draco Malfoy. Aunque en las últimas pelis, tiene el rostro demasiado anguloso, demasiado duro. ¿O a lo mejor me gusta por ser malo? Huy, tengo que hablar un día de por qué gustan tanto los malos o malotes. “La erótica del mal”, lo titularé. Me lo recordáis si eso.

 

Un poco de tráiler, y un poco de entrevistas a los protagonistas.