Arthur Sales, fue una vez “el elegido”.

Pues sí, Arthur Sales, fue el elegido.

Y no está bien que lo olvidemos. No queremos que pase con él, lo que pasa con los que tienen cargos y los abandonan. O con los actores que fueron un día famosos y dejan de trabajar por ejemplo en televisión. Todos ellos sufren el síndrome del olvido o el síndrome del silencio de los teléfonos. Pasan de ser invitados a cualquier evento, a tener mesa en un restaurante aunque éste esté hasta la bandera, a no que les inviten al vino del aperitivo, a no ser merecedores ni de un pequeño halago.

Arthur Sales no sufrirá el abandono de este blog.

Hoy lo traigo de nuevo, para pasar con él el fin de semana.

Arthur Sales, fue un día el elegido por vosotros. Sigue siendo guapo, sigue teniendo una bonita sonrisa, y sigue teniendo un cuerpo envidiable.

Disfrutemos, pues.