El otro día me dieron una opinión sobre el blog (III): La meditación (I)

La opinión:

quien va a comprar esta mierda

yo facturo unos 1600 euros al mes con simplemente un blog de futbol gilipollas

Lo escribió hace unos días un amigo, “el mejor bloggero” en este post.

Gilipollas.

Yo he tenido suerte con esto de los comentarios. Hay otros por ahí que les dicen cada cosa… y eso creo que me acabaría afectando. Porque por mucho que dijera, luego le estaría dando vueltas al tema. Y me imaginaría duelos al amanecer en cualquier campo de España o del extranjero.

Pero esto… ¿Por qué somos tan radicales al expresar nuestra opinión?

Por ejemplo el otro día con los modelos que fotografió Biron. Fuimos un poco duros con ellos. No son profesionales. y aunque lo fueran, son personas. Pero no nos gustaban, y no dijimos pues… “no es mi tipo” o algo así, sino que fuimos un poco más rotundos. Pero luego no nos gusta que nos juzguen a nosotros, y si nos dicen que no somos guapos, o que somos feos directamente, nos enfadamos. Y diremos siempre cosas como que el físico no es lo importante, o que gustos hay para todo, o que no saben ver más allá de nuestros labios agrietados por mordérnoslos de ansiedad producida por la espera de nuestro príncipe azul.

O nos llaman gilipollas, porque no les gusta lo que hacemos en un blog, o porque no están de acuerdo con lo que pensamos. Pensar… es un acto también necesario, poco practicado, y cuando lo hacemos, creemos que todos deben seguir nuestras líneas de meditación. Quizás esto lo hable en otro momento. Me lo recordáis, si eso.

Recuerdo, esto lo he hecho yo solo,  hace muchos años una película: “Las bicicletas son para el verano”, de Jaime Chávarri. Está basada en una obra de teatro de Fernando Fernán Gómez del mismo título. En el teatro, el personaje de Luisito, el chico que hacía de hilo conductor de la historia, lo interpretó Gerardo Garrido, a la sazón uno de los chicos de “Verano Azul”, que por cierto después de esa experiencia dejó la interpretación. Pero en el cine, el papel se lo dieron a Gabino Diego, cosa que ya predispuso al personal en contra; parece ser que la gente del “mundillo” pensaba que lo debía hacer Gerardo Garrido. Aunque otros papeles cambiaron también de mano, y no supuso mayor problema. Recuerdo las críticas que le hicieron. Eran absolutamente hirientes, teniendo en cuenta además que era un chaval entonces. Muchos le auguraron un nefasto futuro en el mundo del espectáculo, pero mira, ahí sigue, 25 años después, haciendo sus cositas, lo que le gusta.

Recuerdo también a Tom Nicon, ese modelo francés que se suicidó en Milán hace un par de años. A raíz de aquello algunos compañeros comentaban que es que era agobiante a veces exponerse a la opinión de todo el mundo que juzgaban continuamente tu cuerpo, tu  aspecto y muchas veces con muy poco tacto, hablando sobre ellos delante, como si fueran unos muebles, o animales.

No es la primera vez que me han insultado en el blog, aunque he tenido suerte, ya os he dicho antes. Pero es que además… a ver si  me explico… tenemos tan poco tiempo que leemos en diagonal. Leemos cuatro palabras cruzadas y ya sacamos una conclusión de lo que dice el escrito. Este chico lo hizo, y no captó la ironía del post (ni la ironía ni nada). Ni captó que evidentemente yo no voy a vender este blog por 40.000,00 Euros. En todo caso sería por 10.000.000,00 € que es lo que vale para mí. Y cuando sea un escritor famoso, que el otro día soñé que lo iba a ser, eso se quedará corto. 5 veces más seguro.

Aunque ahora que pienso (miento, en realidad llevaba unos días buscando la forma de colar la idea) lo de escribir da dinero, pero menos. Hace un par de semanas más o menos, salió a la venta la última novela de Ruiz Zafón. Escuché a alguien del mundo literario, hablando de que este hombre no quería vender los derechos de sus novelas al cine, comentaban que ya había ganado mucho con los libros. Aproximadamente ha debido vender unos 10 millones de ejemplares, a 1,5 € que decía que por ser él, ganaría por libro, hace un total de 15 millones de euros. Y claro, nos llevamos las manos a la cabeza y decimos: es mucho dinero. Pero Tom Cruise, ha llegado a ganar 10 millones más por una sola película. O Leo Dicaprio, por ahí anda cobrando por cada uno de sus trabajos. Y no te quiero ni contar lo que gana Cristiano Ronaldo, aunque a ese lo que se le paga es su imagen, los calzoncillos que vende con su paquete, o con sus pectorales,  pero bueno. Y Ruiz Zafón se ha tirado dos años para escribir esta nueva novela.

Y después de todas estas vueltas, llegamos a la conclusión de que a lo mejor no es mala idea dedicarse al fútbol. Como ya no puedo hacerlo como jugador, por problemas de edad y de condición física, a lo mejor si abro un blog… juntando literatura con fútbol. ¿Cómo lo veis? Escribiendo crónicas en tono shakespiriano, o en tono cervantino. O imitando el estilo de Quevedo o de Góngora. convirtiendo los duelos Madrid – Barça en duelos Góngora – Quevedo.  Gritando ¡¡gol!! en argentino, que es como más sensual… y podríamos hablar de los gays en el fútbol. Una sección entera. Me gustaría conocer a un futbolista que sea gay, y charlar con él. Pero a uno de un equipo verdaderamente grande. Del Madrid, del Barça, del Valencia… porque haberlos los hay, seguro, y no uno solo. Podría titular el post, o la sección: “Solo ante el peligro” “en el papel de Gary Cooper… fulanito de tal”.

Ains. Fútbol y literatura. Alguno se estará removiendo en su silla, leyendo esto. Grandes literatos, investigadores, científicos, eruditos, gustan del fútbol. Como toda actividad en la vida, tiene sus secretos, su erótica. Unos son seducidos por ella, y otros no. Y tiene su estrategia, complicada además. Es como en la belleza: unos son seducidos por River Viiperi (que espero que estéis votando como cosacos, se necesitan vuestros votos más que nunca, que si no gana Andrej Peji; así que espero que lo estéis diciendo a los amigos, a la familia, a los conocidos, en Facebook, en tuenti, en google +, u os retiro la palabra), y otros por Torrente. Pero ninguna seducción creo que es digna de ser estigmatizada, solo porque haya mucha gente a la que les guste, o porque parte de esa gente  se convierta en un rebaño de borregos. Las aficiones exclusivas, por muy elevadas intelectualmente que sean, no presupone ni mayor dignidad, ni merecen más respeto que las que tienen muchos partidarios. Ni viceversa. Recordemos además, que el mundo del fútbol o del baloncesto, sirve para que el mundo empresarial aprenda algunas cosas, por ejemplo sobre motivación, y otros temas. Algunos entrenadores conocidos son llamados para hacer charlas al respecto a poderosos ejecutivos de empresas.

Ahora que lo pienso, algún día podemos hablar de Torrente. Me lo recordáis si eso. Y me teníais que recordar otra cosa, pero… se me ha olvidado antes de pediros que me lo recordéis.

Seguiré meditando para recordar lo que quería plasmar en esta serie de post. Y lo haré con la música que dos amables lectores me han recomendado.

Por orden de comentario:

pucho:

mariaje:

Muchas gracias a los dos.