Noche fin de año – la película.

¿Qué tal las Navidades? ¿El fin de año? ¿Besaste a tu chico/a justo en el momento cumbre… de las campanadas? (Qué estarías tu pensando como momento cumbre… ¡perillán! )
¿Te enamoraste?
¿Te declaraste rodilla en tierra?
¿Conociste al amor de tu vida? ¿Qué sí pero que él se lo pensó y salió corriendo? ¡Huy!, esa peli me suena, pero… no es ésta que voy a contaros.
Noche de fin de año.
Ésta sí que es la peli que os voy a hablar hoy.


Es una película de Garry Marshall con muchas historias que intentan que todos de alguna forma nos veamos reflejados en ellas.
¿Estás centrado en el trabajo y la última gilipollez de tu jefe, ha colmado el vaso? Aquí tienes la historias de Michelle Pfeiffer, que para acabar el año, manda a tomar aire por detrás a su jefe.
¿Metiste la pata con tu amor, y quieres pedir perdón porque te sientes perdido, arrepentido, y te llamas gilipollas todas las mañanas cuando te miras en el espejo? Jon Bon Jovi cuenta tu historia. Bueno, y canta también.


¿Quieres quedar con tu primer amor, bajo la bola de Times Square (quién dice esta callecita, puede decir la Plaza Mayor de Burgos, o la del pueblo de tus abuelos) para darte ese beso mágico al son de las doce campanadas? Jake T. Austin y su personaje es lo que pretende.
¿Estás hasta las narices de tu madre, que impide que conozcas al hombre de tu vida? ¡Joder, que ya tengo 15 putos años, no soy una niña! Abigail Breslin lo grita por ti a su madre Sarah Jessica Parker (en el papel de tu madre, o padre, dependiendo de los roles familiares)


¿Odias la Nochevieja? ¿Te encierras en casa, arrancas los adornos Navideños de 50 km a la redonda, te pones a Barricada a todo volumen, reniegas de tu mejor amigo “qué te den, H de P”? Asthon Kutcher, el amigo de los homosexuales, ejem, te cuenta tu historia en pijama.
Zac Efron, por favor… que simpático es… es un tío egocéntrico, alegre y dicharachero, con ganas de bailar y tocarse el paquete, de ligar, de ir a fiestas… Pero se encuentra con la Pfeiffer, que después de mandar al fondo del mar a su jefe, decide cumplir la lista de deseos que tiene desde los 12 años. Y qué mejor que el mensajero Zac-que-bueno-estás y Zac-que-bien-sonríes, para ayudarte a tiempo completo a cumplir tus deseos? Eso sí, con imaginación.

Tenemos a la mujer de un soldado en Afganistan (Hally Berry), a Josh Duchamel, que dejó los casinos de Las Vegas, a Hillary Swank, a… un montón de gente, y varias historias más.


Diréis: ¡Qué peli más tonta!
Sí, lo es. No hay grandes interpretaciones, no es una comedia pura, tampoco es una historia de amor en la que salgan a relucir grandes personajes, quizás el de la Pfeiffer es el que puedes ver más cosas de su interior, pero si quieres verlas, claro, no te lo pone en bandeja. No te vas a sorprender a lo grande, porque sabes que todo va a acabar bien, todos felices, todos maravillosos.
Pero a veces no es todo sorpresa, ni realismo puro. A veces está bien ver una comedia amable, en la que las personas lloran, y son felices, y no se desgarran intentando solucionar los problemas del mundo. Gente que perdona, que cambia para ser mejor persona, que olvida sus prejuicios y se va a bailar con una mujer que le saca 30 años, y que si se lo dicen 1 hora antes, le hubiera machacado el higadillo al que le hubiera hecho esa predicción.
Y no te sorprendes a lo grande, pero mantienes el interés por ver la relación entre los personajes, que a veces hasta el último momento no la conoces…


Porque no está mal sacar lo mejor de todos al menos de vez en cuando.
¡Ay el amor! El amor de amor, el amor por la vida, por el buen humor, por los hijos, por los padres, el amor futuro, el que llega… ¡¡nadie me quiereeeeeeeeeeee!! ¡¡buaaaaaaaaaaaaaa!!!! Yo no podría protagonizar esta peli… que mal ¿no? (vale he tenido un momento de bajón)
Para el año que viene, a lo mejor escribimos entre todos un guión para hacer una peli como “La noche de fin de año”. Id proponiendo historias. Pero no os durmáis que tenemos un año, pero un año pasa volando. Bueno, depende.
Yo pasé un rato muy agradable.

Y luego al salir del cine, vi una escena de chico besa a chica, o chica besa a chico, que tuve que pellizcarme para ser consciente de que estaba en el hall del cine, y no en un mundo imaginario que había salido de la pantalla, estilo “La rosa púrpura del Cairo”. Y es que encima, los dos eran guapos de película, sobre todo él. Pongámosle un defecto: en su mirada se veía que “sabe que es guapo”.
Y luego para que digan que todos los guapos son gays. En fin.
Hala, ya vale.

Venga, va, el tráiler.