Por San Valentín: una declaración de amor.

Hoy, también es San Valentín.

Si mi amor está en esta sala, por favor, que empiece a decirme esta pequeña declaración de amor. Yo le miraré con ojos de cordero, y me rendiré a sus palabras, y a sus sentimientos.

Pero eso será, solo si es mi Príncipe.

Y tú, sí tú, declárame tu amor, por favor. Pero no me digas “me gustas” simplemente; dime:

“que nadarías en las tranquilas aguas de mis ojos, para sumergirte en la inmensidad de mi espíritu, porque sabes que serás feliz conmigo, porque echarás de menos mis manos sobre las tuyas cuando nos tengamos que separar, porque vibrarás recordando el roce de nuestros cuerpos, esta noche, bajo el edredón de las estrellas y con la suave música del aire revoloteando entre las hojas del árbol de la vida. Dime que me quieres, amor mío, dime que buscaremos la forma de poder vivir nuestro amor, pese a las trabas que nos pone la vida, pese a mis muchos defectos y tus muchas virtudes. Llámame y hablamos.”

Esto es una auto-copia. Ya lo publiqué días atrás, pero… como mi Príncipe parece que no lo leyó, pues es bueno repetirlo ahora, con motivo de San Valentín, a ver si esta vez hay más suerte… ains.