Por San Valentín: No todo está perdido, por Virginia.

Hoy también es San Valentín.
Y a Virginia le vuelve a tocar, con un relato corto.
Llegan a casa. Se quitan el abrigo y Edu, un poco borracho, echa los brazos al cuello de Marcos. Se miran sonriendo, Marcos piensa que es simplemente un gesto de camaradería o amistad, pero entonces Edu se inclina y acerca su boca a la de Marcos, Marcos reacciona sorprendido echándose hacia atrás y sus bocas sólo llegan a rozarse.
-¿A qué ha venido esto? dice Marcos, sonriendo burlonamente, pensando que Edu simplemente trata de vacilarle provocándole. Pero al momento se arrepiente de su reacción y de su comentario al ver el gesto de dolor ante el rechazo en la cara de Edu. Pero es un gesto fugaz que Edu al momento recompone volviendo a mostrar su gesto más bien sardónico. 
– ¿Estás bien? –pregunta Marcos-
– Si. Voy a fumar. – responde Edu. Y sale a la terraza.
Marcos se apoya contra la pared y cierra los ojos. “Soy gilipollas, maldito orgullo, todo lo hago mal, mierda de viernes 13”.   Luego piensa que ya son más de las 12.  “14…, de febrero. Mmm,  igual no está todo perdido”.  Una sonrisa se abre paso en su rostro y con gesto decidido se encamina hacia la terraza.