El exótico hotel Marigold. La peli.

Hoy empezamos con una frase:

“Al final, todo irá bien. Y si no va bien, es que no es el final”.

El otro día escuchaba a Juan Adriansens en el “Gabinete” del programa de Julia Otero, decir que para él, el sexo es una cosa estética, y que él no concibe que los viejos hagan sexo, porque no es “estético”. Y él es consecuente y dejó de practicarlo con su pareja hace años.

Hoy hablo de una película de viejos.

¡¡Acción!!

“El exótico hotel Marigold”. Se ha caído del título original el “sensacional” o “El mejor”. En versión original: The best exotic Marigold Hotel”

Una mujer que recientemente ha perdido a su marido. Un juez del Tribunal Supremo que se jubila. Un hombre que quiere ligar… pero nadie ve más allá de sus muchos años, y no encuentra a quien mire en su interior y vea el joven que lleva dentro. Un matrimonio de una histérica, y de un calzonazos, educado y respetuoso. Una señora amargada que se tiene que operar de la cadera y que va en silla de ruedas. Y una mujer que huye del papel que le han asignado su hija y su yerno: Hacer de niñera de sus nietos, a los que adora, pero como abuela, no como su niñera.

Todos van a caer en las manos de Sonny, un chico joven, guapo, vitalista, soñador, alegre y dicharachero. Y un desastre como director de un hotel en la India. Y todos van a pasar una temporada larga en el hotel que dirige el soñador y dicharachero joven.

La historia es sencilla, y en muchos aspectos previsible. Es una más de las decenas historias de amigos, o desconocidos que por una u otra razón se juntan en un lugar. Y como pasa cuando la gente se reúne, surgen las filias, las fobias, las confesiones, los flirteos… los apoyos, y las zancadillas. Todos son mayores con una cierta posición social, pero claro, todos con secretillos que iremos descubriendo.

A estos personajes, les pone cara Tom Wilkinson (Full Monty, Shakespeare in love), la reina Judi Dench, la maga Maggie Smith, Celia Imrie, una de “Las chicas del calendario”, y Dev Patel, uno de los chicos de la primera temporada de Skins, y el de Slumdog Millionaire.

Muchos dirán de esta película que no hay nada nuevo en ella. Las cosas que suceden entre los personajes, pues son más o menos previsibles. Pero yo apunto en este aspecto que, a veces está bien ver historias tranquilas, disfrutar de la vida de gente normal, atacada por la vanidad, o por la desgracia, o que simplemente se han dado de bruces con la realidad, después de vivir unos años, a lo mejor toda su vida, en un estado ficticio de ilusión y mentira.

Otros dirán que es una película alegre. Sí, pero no. No me parece tan alegre, porque en estas comedias intrascendentes con buenas intenciones, a veces, hay algo que te remueve por dentro, algo en lo que te sientes identificado, o en lo que te reconoces. Y algo se estremece dentro de ti al verte tú en la pantalla, representando el papel estelar por el que toda la platea siente asco, o pena (no sé que es peor) en ese momento.

También dirán que es una comedia… y sí, lo es, pero… con tantas cargas de profundidad que a veces las risas se te hielan en la cara, dejándote el rictus como el de aquel malo de la serie Batman, y que tan bien interpretó en su momento Jack Nicholson, o Heath Ledger, en el que fue de hecho su último papel.

Hace pensar, pero no es una gran película. Creo que se pueden sacar más cosas de ese ambiente, de la India, y de esos personajes. Se puede sacar más de ese elenco de lo más granado de las tablas londinenses. Es una puesta en escena plana, sin garra, sin alma. John Madden es el director, el de Shakespeare in love.

Me gusta el personaje de Dev Patel, por su alegría desbordante, por su personalidad soñadora y a prueba de bombas. Deberían hacerse una serie con ese personaje, con ese chico sonriendo siempre. Debería ser el protagonista de ese espacio que quisiera crear en “El rincón” con cosas divertidas, con historias que acaban bien, noticias alegres, y personas alegres y positivas.

Es curioso este chico. Inglés de pura cepa, con un acento inglés perfecto, y acaba siempre haciendo personajes indios, con acento indio, se supone.

La verdad es que, ésta es una de esa películas en que se me ocurren muchas más cosas de las historias que cuenta, que de la película misma. Pero si hablo de las historias, la destriparía, porque alguna sorpresa tiene y… tampoco es eso. Porque sabes, no está mal a pesar de todo, y pasas un rato agradable, y te ríes y… tampoco hay que ir todos los días a ver el cine de Bergman, o de Malick o de Einsestein. O de Truffaut o de Godard.

Ya paro de hablar de viejos. Por cierto, los viejos de esta película, están completamente en desacuerdo con Juan Adriansens.

Para más información sobre la película, en “La Butaca”.

El tráiler: