Shame, la película.

Shame.

Me la propuso hace unas semanas Virginia. Y mira, se enteraron los de los cines Van Golem de Burgos, y la pusieron. ¡Qué majos! ¿No?

Demos las gracias, pues, a los cines Van Golem de Burgos:

¡Gracias Cines Van Golem de Burgos!

¿De qué va?

Podemos hacer muchas sinopsis. Si visitáis páginas que se dediquen a la belleza masculina, habréis visto imágenes de esta película, porque el protagonista Michael Fassbender, se pasa una buena parte de los primeros veinte minutos, paseándose desnudo por su casa. Y la verdad es que tiene un desnudo interesante. Eso nos hace pensar que va de sexo. Y es una de las sinopsis que podemos hacer: Brandon, el personaje de Fassbender, es adicto al sexo: a las páginas porno, a los chats porno, a las prostitutas, o al sexo con desconocidas en sitios estrambóticos. Sexo siempre sin compromiso.

Haciendo abstracción de esta adicción, podemos decir que, en realidad se trata de la caída a los infiernos de un hombre que tiene una adicción. Puede al sexo, o a los video juegos, o a las máquinas tragaperras, o a los juegos de rol. O al Whisky… malo, malo. Y de como esa adicción le condiciona su vida.

Es su hermana Sissy la que desencadena la caída, la que trastoca su organizado orden. Su hermana un poco loca, neurótica, y necesitada de protección. Y la busca en su hermano. Pero él está demasiado centrado en sus propios problemas, tales como satisfacer cualquier fantasía sexual, o salir de fiesta con su jefe a la busca de un ligue fuera del matrimonio de éste último, como para servirla de nada. Al revés, le estorba y no pierde ocasión de decírselo.

Hay otra variante que podemos buscar a la hora de hacer una sinopsis, y es la de una persona que está tan centrada en satisfacer sus placeres personales e inmediatos, que el resto del mundo no existe.

Y estos argumentos, creo que sirven para que muchos de los que vayan a ver la película, se puedan sentir identificados con una parte de lo que cuenta. Porque esa caída en el infierno que tiene el protagonista, incluso la han tenido muchos gays a la hora de enfrentarse con el mundo, desde esa nueva perspectiva de su orientación sexual recién descubierta. O a los que se enfrentan a una vida en la que han tomado caminos erróneos y un buen día se miran en el espejo y se dan cuenta de ellos. Y eso precipita su desesperación en la vida. A veces necesitamos un desencadenante externo, como en la película la hermana del protagonista, y otras veces, el desencadenante está en uno mismo, un día de dormir poco, o un whisky tomado en mala hora. O ver una película como ésta.

Un amigo me decía el otro día que había llorado viéndola. Que le hacía recordar su particular caída en la mierda y le movió por dentro. Las causas de esa caída fueron otras, pero… el resultado y los efectos parecidos.

Si leéis críticas de esta película, en general la ponen muy bien, incluso casi como obra maestra. Dirige Steve McQueen, que no tiene nada que ver con el actor de los años 70, ni en el color de su piel. Es su segunda película y con tan poco bagaje ya concita las miradas de los críticos.

Yo he de decir que no me ha entusiasmado, por llevar la contraria, o por sentirme raro… jijijiji. Alguno de mis amigos, sí tú, por ejemplo, dirás que siempre saco pegas a todas… las películas digo. Pegas pegas, solo saco a… todos… los hombre (toma ya). No, no es eso. Ya he dicho alguna vez que necesito que me produzca algo, que me mueva, que me emocione, o me haga mordeme las uñas, o llorar, o identificarme con el protagonista. Y eso no lo ha conseguido. Quizás porque hay momentos muy determinados de la película en que noté una impostura a la hora de contarla. Un buscar el efecto. Y eso cuando lo noto, me deja frío. Me digo: “¡Ay, tramposillo, que me la quieres meter!”. Y bufo un poco.

Quizás la culpa la tenga una puesta en escena muy fría. Desde los colores que se utiliza en la decoración de los espacios, o la fotografía sin darle brillos, salvo en la escena en la que Sissy, canta una famosa canción que ahora no recuerdo, pero que es de estas de siempre, en un local nocturno a la que van a escucharla su hermano y el jefe de éste. O en algún momento de sexo que, por cierto, no son tan explícitas como se podría pensar del principio de la película y de los paseos repetitivos de Fassbender desnudo por su casa. Para unos la interpretación de Fassbender es muy contenida y la alabarán por eso. Pero… a mí este hombre siempre me ha resultado muy hierático. Una cosa es no mover la cara, y otra es no decir nada con los ojos. Y para mí, este chico no dice nada desde ellos.

Desde luego es una película que no es para masas. Primero por el ritmo, muy pausado. Muchas escenas de metro, de miradas, de búsqueda de mujeres para un mete y saca en cualquier esquina. Es una película en la que la información de los personajes nos la va dando a pequeñas píldoras. Y muchas de esas píldoras hay que masticarlas despacio para sacarlas el jugo. A mi todas estas cosas me gustan. Una música creo que acertada. Pero… hay algo que hace que, todos estos mimbres, no me hagan crujir de emoción, ni me hagan correr a verla otra vez, como mi amigo Eduardo, el crítico del Diario de Burgos que me quería llevar a verla por segunda vez. Será algo posiblemente de lo que decía más arriba, u otras razones que no se precisar.

Sissy, la hermana, una mujer mucho más pasional y expresiva, está interpretada por Carey Mulligan a la que hace poco la pudimos ver en “Drive”. Ella me gustó mucho más. Y de jefe de Fassbender, hace James Badge Dale, que le podemos recordar de algunas temporadas de “24”. También me parece que está acertado en su interpretación. Y la mujer del metro, Lucy Walters, que aunque parezca un personaje casi sin importancia y que no habla, solo mira, y quizás sea la mejor expresión del estado del protagonista respecto a lo suyo.

Chicas y chicos, pues después de todo esto, si vais a verla me decís. Yo os he contado lo que hay, sin desvelar secretos, o hacer spoiler, como dicen los que están en la pomada… ains.

El tráiler:

Y para más información, como siempre, en “La Butaca”, con gente que sabe, no como yo.

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7 pensamientos en “Shame, la película.

  1. Bueno, pues todavía no he ido a verla, se me estaba quedando pendiente porque de entrada no me interesa para nada el tema, de todas formas muchas veces he entrado a un cine pensando esto, y luego he visto historias que me han hecho cambiar de idea. El caso es que tus reflexiones me han parecido muy interesantes y ya me han entrado ganas, así que seguramente caiga este fin de semana y te comente después mis impresiones, me encanta la idea de tener algo nuevo con lo que poder llevarte la contraria…
    En cuanto a las adicciones, yo lo veo como una forma compulsiva y a veces hasta patológica de intentar suplir carencias, cuanto más distancia haya entre lo que de verdad necesitamos y la forma en la que estamos intentando compensarlo peor, por ejemplo, el tabaco (pues si, todavía no lo he dejado ), tiene un componente de adicción física, hace tiempo que eso se puede suplir con química, pero, es igual, seguimos fumando, y sobre todo, ¿ por qué volvemos después de haberlo dejado ?.
    En cuanto a la adicción al sexo, planteas alguna circunstancia que se da en la vida real, yo hay una que veo o he visto montones de veces. Me refiero al comportamiento sexual compulsivo posterior a una relación sentimental que se acaba. Empieza con alguien que estaba en una relación, de las de verdad, de esas en las que te mimetizas con el otro, en las que miras a través de sus ojos, en las que no sabes donde empieza uno y donde acaba el otro y de pronto esa relación se acaba y esa persona se siente sola, despersonalizada, con carencias emocionales que no sabe como encauzar, con la autoestima por los suelos, ¿ y como intenta compensar todo eso ?, con sexo, entregándose a otros cuerpos por la necesidad de afecto, la necesidad de ser algo para otro, la necesidad de ser simplemente alguien, pero claro, eso el sexo no te lo da, y a partir de ahí yo he visto casos en los que que tras el primer fracaso han sido capaces de autoconvencerse de que simplemente habían elegido mal y entonces pasan al siguiente, y al siguiente…y hasta son capaces de autoconvencerse de que eso es lo que realmente quieren, porque el amor les hizo sufrir, porque ya no confian en nadie y así, a través de ese sistema de compensaciones falsas son capaces de seguir hasta el infinito.
    En fin…ya te contaré de la peli

    Un abrazo

    • Huy, Pucho, que bonita descripción has hecho del tema de la carrera sexual después de una relación… Casi parece que vamos al mismo peluquero… Pero es que nos buscamos tantas escusas, tantas disculpas, nos engañamos con tanta facilidad… Necesitamos tanto mentirnos… y en realidad parece que lo hacemos para los demás, pero no, lo hacemos para nosotros… lo hacemos porque necesitamos buscarnos una disculpa para hablar con nosotros frente al espejo…
      Sip.
      Las adicciones creo que en su mayoría, llevan aparejada la compulsividad. De hecho, si no fueran así, podríamos controlarlas. Pero de todas formas es una reflexión que haces, que necesito yo mismo sentarme conmigo mismo, y reflexionar un poco… vale, yo fumo. y tengo adicción a escribir, y a hacer blogs, y a… insultarme frente al espejo… Tengo adicción a algunos amigos…
      Vale, me he dado cuenta que el protagonista, a mi lado, no tiene ningún problema. Acabo de caer en la depresión.
      por cierto, la depresión yo la considero también como adictiva… sip.

      besos.
      muchos.
      envueltos.

  2. Pues la verdad es que me gustó bastante, la historia va cobrando sentido a medida que avanza la película y eso suele gustarme. Bueno también me gusto ver el cuerpo de Michael Fassbender con pelos y señales, pero solo fue la propina.

    Hay quien infiere relaciones ocultas e incestuosas en el pasado de esos hermanos, pero a mi me parece que ver eso no es más que un delirio. Para mí la historia va de vidas vacías, sin rumbo, en las que impactan elementos perturbadores que lo ponen en evidencia. Menuda burrada he dicho. En fin lo dejo.

    Un abrazo.

    • Veo PFE que te ha gustado más a ti que a mí… y tu reflexión sobre la película, me ha parecido muy acertada, nada de burrada…
      REspecto a eso que dices de que hay gente que ve relaciones incestuosas entre los hermanos… yo la verdad es que no lo veo para nada. Puede que les lleve a esa reflexión los mensajes del contestador, pero bueno, no sé, me parece un poco hilar muy fino para llegar a esa conclusión. Son coñas entre hermanos y punto. Lo que pasa es que la película juega al equívoco, porque piensas en un principio que puede ser una novia despechada…

      besos.
      muchos.
      envueltos.

  3. Pues todavía tengo pendiente ver esta peli. Ya veo que a ti no te ha entusiasmado. Tendré que verla y valorarla por mí misma a ver si coincido o no contigo.
    Gracias por compartir tus impresiones acerca de esta película. Me interesa siempre tu opinión, ya sabes que me gustan mucho tus críticas.

    Un abrazo.

    • Pues virginia, cuando la veas, ya me dirás. A lo mejor me haces percibir cosas que yo en un primer momento no he sabido sacar a relucir…

      besos.
      muchos.
      envueltos.

  4. Pingback: El consejero – la película. | el rincón de tatojimmy v.2.0

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