Semana del libro: “El abuelo de 100 años que se escapó por la ventana” de Jonas Jonasson, por Peace for ever.

Puede que escape del espíritu de esta convocatoria pues voy a hablar de un libro que no he leído, me lo acaban de regalar por Sant Jordi (en catalán, por supuesto) y ha sido el gran boom de ese día del libro en Barcelona.

La traducción de esta obra de Jonas Jonasson, “El abuelo de 100 años que se escapó por la ventana”, llega precedida de un éxito arrollador en toda Europa. Casi dos millones de ejemplares vendidos (de los cuales más de un millón en Suecia, donde fue Libro del Año y Premio de los Libreros) y presente en las listas de libros más vendidos en Italia, Francia y Alemania, país donde ocupa el puesto número uno.

 Se trata de la aventura alocada de un abuelo (Allan Karlsson) cargado experiencias inverosímiles entre las que se cuentan encuentros con personajes como Franco, Stalin o Churchill, hasta amistades comprometedoras como la esposa de Mao, pasando por actividades de alto riesgo como ser agente de la CIA o ayudar a Oppenheimer a crear la bomba atómica. El día que va a cumplir los 100, en la residencia donde vive se le ha preparado una gran fiesta  de cumpleaños con el alcalde y la prensa local. Momentos antes de que empiece la pomposa celebración, vestido con su mejor traje y aún en pantuflas, se encarama a una ventana y se fuga. Se encamina a la estación de autobuses. Allí, mientras espera la llegada del primer autobús, un joven le pide que vigile su maleta, con la mala fortuna de que el autobús llega antes de que el joven regrese y Allan, sin pensarlo dos veces, se sube al autobús con la maleta, ignorante de que en el interior de ésta se apilan, millones de coronas de dudosa procedencia. Inmediatamente tiene detrás a los mafiosos, a la policía y a los responsables de la residencia. A partir de aquí comienza una rocambolesca persecución donde el Allan consigue superar todas las dificultades gracias a su calma estoica y a la ayuda del grupo de pintorescos amigos que irá haciendo por el camino. En el libro se alterna esa aventura con la historia de la vida del pícaro Allan. Un hombre normal y corriente, especialista en explosivos, apolítico e inculto pero que no se amilana ante el poder.

Su autor, Jonas Jonasson, nació en Suecia en 1962. Tras una larga carrera como periodista, asesor de medios de comunicación y productor televisivo, decidió empezar una nueva vida. Escribió un libro, vendió todas las propiedades que tenía en Suecia y se trasladó a la ciudad suiza de Lugano, cerca de la frontera italiana. Actualmente ha vuelto a Suecia, vive en el campo en una isla con su hijo y sus gallinas, y está escribiendo su segunda novela.

Todo apunta a que el libro ha de ser bueno, hasta puede que sea una gozada, pero no os lo puedo confirmar. Cuando lo haya leído os prometo que os daré mi opinión.

 Un abrazo.