II Semana del libro: “Si tu me dices ven, lo dejo todo… pero dime ven”, de Albert Espinosa.

Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven.

Albert Espinosa.

Editorial Grijalbo.

Año: 2011

nº páginas: 201.

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 Tengo un gran cariño por Albert Espinosa. Cariño y admiración. Me parece un tipo maravilloso, de esos que deberíamos tener siempre presentes y que nos vendría bien a todos tener un Albert a nuestro lado. Un tipo con empuje, que se ha sabido hacer una filosofía de vida propia a través de sus vivencias, de sus sufrimientos… de haberlas pasado putas.

Una de esas partes y que siempre me ha llamado la atención, es la teoría de las perlas y los diamantes, ya la cité aquí una vez que se la escuché en una entrevista con Julia Otero. En este libro, “Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven” la utiliza. Se trata de que él considera que cada año nos cruzamos con al menos 12 personas con un algo especial. Perlas las llama. Y de todas esas perlas hay al menos 4 en la vida que se convierten en diamantes. 4 personas que nos marcan de una forma especial.

Me encanta. Aunque sigo sin sentirme perla ni diamante de nadie, y no sabría decir ni de lo uno ni de lo otro teniéndome a mí como digamos… protagonista, qué yo sienta que que alguien lo es o lo ha sido para mí. O que lo pueda ser.

Eso no quita para que me guste la teoría, y sobre todo me guste la posibilidad de que pueda ser así.

En este libro, salen las perlas y los diamantes. De hecho, este libro se basa en los diamantes del protagonista.

Dani. Es el protagonista. Dani… es especial, peculiar. Un buen día, su mujer le deja. Esto desencadena como una marejada dentro de él que le hace recordar de dónde viene, y sobre todo a esas personas “diamantes” de su vida. El Sr. Martin, George, su madre para la que era un Gigante… y quizás esa abuela de la que no sabemos nada hasta casi el final.

Un segundo que pongo un diálogo que viene en la solapa del mismo a modo de sinopsis:

Finalmente me miró y me soltó las tres preguntas que llevaba años deseoso que alguien me hiciera:

¿Quieres o no quieres controlar tu vida?

¿Quieres o no quieres ser dueño de todos tus momentos?

¿Quieres?

Y dije que sí, el sí más alto y más potente que ha salido de mis cuarenta años de vida.

Y su mujer, no nos olvidemos de su mujer que es un gran diamante para él.

Dani se dedica a buscar a niños desaparecidos. Interesante personaje… eso da mucho juego. Y bueno, en esta novela se dedica además de buscar a Izan, un chico que ha desaparecido en la isla de Capri, a la vez que se busca a sí mismo (Porque Dani no deja de ser un niño grande).

Sabes, “Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven” no es una historia… de esas que marcarán la historia de la literatura, creo yo. A lo mejor no gana el premio Nobel… el otro día leía en un blog esa anécdota de que a Tolkien no le dieron el Nobel de Literatura porque su prosa no era contundente o algo así. Como si cuando creas un mundo nuevo, lo desarrollas, y pones a unos personajes a andar por ese mundo, y lo haces tan interesante que millones de personas se sumergen en ese mundo… en “la magia de esa prosa poco contundente”, no fuera el mayor exponente de que la prosa ha cumplido su misión: contar una historia emocionante, interesante. Quizás esta historia no sea contundente, no sea redonda del todo… quizás el lenguaje sea demasiado cercano… aunque quizás ese precisamente es uno de sus mayores atractivos… como decía con el libro de Carlo G. García el otro día, el libro, este también, parece una charla alrededor de una mesa de una cafetería, que parece han sustituido a la mesa camilla tradicional de nuestras casas, y charlar, y reír… “¿Te acuerdas de cuando fuimos al pantano y Emilín perdió los gayumbos… y el resto de la ropa y volvió en pelota picada tapándose fuerte fuerte, no se le fuera a escapar?”.

En este caso no es Emilín el protagonista ni sus partes al aire, volviendo del pantano, un domingo por la tarde. Es Dani, es el Sr. Martín, es George, es el hermano que le odia… Dani tiene un hermano mayor que le odia… eso es lo que nos cuenta Albert Espinosa en esta novela, nos lo cuenta a todos alrededor de esa mesa de cafetería…

¿Qué haría alguien si estuviera en mí? – repetí.

Sí, exacto. Encuentra a una persona con la que compartas energía y pregúntale qué haría en tu vida si estuviera en ella por dos días. ¿Qué cosas cambiaría de ella? ¿Cómo se cortaría el pelo? ¿Qué comería? ¿Qué actividades realizaría?… En definitiva, ¿Cómo viviría tu vida si fuera temporal su presencia en ella?

Pero para practicarlo has de encontrar a otra persona con la que jugar, y eso no es fácil.

Esa persona debe ser especial y tiene que saber mirarte desde fuera, para poder darte otra perspectiva de tu vida cuando estés perdido…

Con este libro podríamos hacer cienes y cienes de post, hablando de sus frases. De hecho he estado a punto de hacer un post solo de frases. Pero al final me ha podido el ego de escribir y de que me digáis lo bien que lo hago (es coña ¿eh?). Si no todos los halagos hubieran sido para Albert Espinosa.

Música, maestro: que mejor que una de las canciones de otra de sus obras, la serie “Pulseras rojas”. Canta Lluís Cartes.