Holmes & Watson: Madrid days, la película.

Holmes, vuelve. Y se viene a España en busca de Jack el Destripador. Y se trae a Watson, un rompecorazones. Lo de doctor en estos momentos es ya irrelevante. Bellas damiselas caen en sus redes como pájaros mareados por alguna clase de onda ultrasónica y con poderes devastadores. Y digo si eso no me podría pasar a mí pero con bellos efebos. Suspiros. No enamoro ni a Rito el cantaor.

Y el Puto Jack el Destripador, mata a mujeres de vida alegre por las calles de Madrid. Jodido de él que se fue de Londres para ir a Madrid…

Madrid, Madrid, Madriddddddddddddddddddd (como dice la canción).

Escucha, escucha:

No, chicos, chicas, no. No sale la canción en la peli.

¿Y qué hacemos? Pues la cantamos a parte… claro, la ponemos y bajamos el volumen y ponemos la canción mientras nos paseamos por el Retiro, por delante del Palacio de Cristal, por las calles antiguas y estrechas del barrio de los Austrias, por la plaza de la Paja o la calle del Pajón, o de la Cebada, o del Trigo, o la de los Carniceros… mientras un jodido empresario y Conde o Duque o lo que sea, se reúne con el ministro de turno para hacer trenes y metros o lo que sean.

Y Galdós cena con nuestros amigos.

Y Holmes, ¡oh Holmes!, bebe los vientos por una cantante de Ópera… pero este bobo de Scott no sabe querer, sale corriendo del lecho de su amada al amanecer… como si fuera o fuese el mismísimo Conde Drácula…

Y aparece Albéniz, Isaac.

Triste ese momento… en el que aparece Albéniz… no por el personaje sino por la persona que lo interpreta. Tiene una frase, solo una… Pero ¿Qué pinta Gallardón, el ministro, el ex-alcalde ahí? ¿Y qué pinta Inocencio Arias haciendo de ministro? ¿Estamos tontos?

¿Una película es el lugar adecuado para dar abrazos a los amigos o para pagar favores? Ya les iba a decir yo como podían pagar los favores…

Pues… mira que no perdáis el tiempo en ir a verla. Como reflejo costumbrista está bien y demás. Como historia… ¿Hay historia? Sí, sí, la hay, pero está tan deslavazada, con unas transiciones entre escenas tan… secas, unas escenas tan sin sentido a veces, como si fueran unos entremeses. No le he encontrado el sentido la verdad, como no se lo he encontrado a muchos de los diálogos, sosos, increíbles, aburridos… decían de Galdós que hacía hablar al pueblo. Me gusta Galdós, sus Episodios Nacionales son maravillosos. Llegó Galdós a escribir algún texto en el que todo era dialogado. Me gusta Galdós (lo he repetido, sí). Pero evidentemente los guionistas de esta película, no tienen las mismas virtudes que Galdós haciendo hablar a los personajes. Y el caso es que muchos de los actores no se creían lo que decían, y se notaba… a parte que esta película tiene buenos actores y actores no tan buenos. José Luis García Pérez cada vez está mejor este hombre. Lo descubrí en “Cachorro” de Albaladejo. Por cierto, necesito ya otra película de Albaladejo. Que alguien se lo diga, por favor. Hace de Holmes. García Pérez, no Albaladejo. Tiene una forma de mirar este hombre… qué forma de mirar… cuando mira a esa bella damisela con la que flirtea en ausencia de su esposa amada a la que ha dejado en Londres… Gary Piquer hace de Holmes, en una interpretación pausada, con una mezcla del español y el inglés que el actor domina a la perfección, por cierto. Quisiera destacar también a Enrique Villén, como policía español, Belén López, como el amor de Holmes, la diva de la Ópera. A Víctor Clavijo, el periodista. Manuela Velasco, la damisela embaucada por el ligón de Watson, y Macarena Gómez como la novia del periodista. Perdón, me olvidaba de Carlos Hipólito, creo que uno de los mejores actores en activo, y Manuel Tejada, al que creo que no veía … ni se sabe, aunque le noté un poco acartonado.

Estos actores están bien. Son naturales, a mi entender. Lo que no significa que en algún momento no puedan con los diálogos. Los no citados es que no pueden con ellos nunca. Hay me parece algunos errores de casting también en la película, a parte de los ya citados políticos.

No lo había dicho: Dirige, produce, monta, hace el guión: Jose Luis Garci.

Garci parece empeñado últimamente en dedicarse al costumbrismo en lugar de hacer cine. Me parece estupenda su elección, si a él le hace feliz. Pero por mi parte, lamento que uno de los hombres que más sabe de cine, desaproveche su talento en proyectos sin gracia. O que no sea capaz de dar esa gracia al proyecto. Creo que debería empezar a hacer las cosas de otra forma, a dejar algún aspecto de la película en manos de otras personas, que le den un punto de vista distinto. Y escucharles, claro. Está obcecado en un camino, rodeado de personas que le aplauden y le hacen cantos de sirena a todas horas y no se da cuenta de que cada vez no solo atrae a menos público, es que cualquiera que ame el cine, no puede salir más que decepcionado de la sala. Salvo que sufra de insomnio y ver la película le produzca un sueño reparador de 150 minutos.

Es un poco lo mismo que le pasa a Almodóvar. Se rodean de gente que les baila el agua. Se convierten en productores, directores, guionistas, sin nadie a quien dar cuentas, sin nadie que les diga a veces que se equivocan o simplemente que hay otras posibilidades, puntos de vista, proyectos interesantes… . Y quizás esa autocomplacencia de ambos, ese ser autosuficientes, les hace perder alguna perspectiva y no darnos el cine del que son capaces.

Así que hoy, ha tocado peli que no.

Y encima no había carne interesante, ningún chico guapo del que prendarme y soñar con él en estas noches del mes de septiembre o de octubre.

Todo un desastre, vamos.

 El tráiler:

Y para opiniones sesudas y mucha información, como siempre: La Butaca.