Me iré a dormir y soñaré…

No sé si hay luna llena o es luna nueva. No sé si el sol saldrá mañana o si las nubes empañarán el día. Pero lo que sé, es que me iré a la cama en un santiamén, y dormiré, y dormiré, y dormiré.

Porque me apetece soñar con un mundo bonito y alegre, lleno de buena gente, de sonrisas y de amor. Lleno de Príncipes guapos, con o sin corcel, que mi miren a los ojos y me conquisten. Lleno de gente verdadera, sin dobleces, que no intenten joder al prójimo para soltar sus propias miserias e incompetencias. Que se quiten la máscara de una puñetera vez y dejen ver lo que hay de verdad en ellos, que es mucha verdad. Verdad subjetiva, claro, como casi todas las verdades. Pero verdad.

Un mundo lleno de dinero, joder, también de eso, que no nos engañemos, sin eso no vamos a ningún sitio.

Saludos al que ha llamado por teléfono a casa a la 1,35 de la mañana. Me hubiera gustado al menos escuchar su voz y contarle después el salto que me ha dado el corazón.

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Sueño de Amor, de Liszt.