IV Semana del Libro: “Ciudad de Ladrones” de David Benioff

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El libro de hoy se llama:

“Ciudad de Ladrones”.

Autor: David Benioff.

Título original: City of Thieves.

Traducción: Francisco Lacruz.

Editorial: Seix Barral

Nº páginas: 352

Tenemos hoy una novela fría. Fría porque creo que es una de las novelas que he leído en que mejor se describe el frío. He sentido frío al leerla. Ese frío polar. He sentido hambre cuando la describe. Porque en esta novela hay mucho frío y hay mucha hambre.

A parte del frio y del hambre, hay dos protagonistas más. Tres, se me olvidaba Piter, San Petersburgo o Leningrado durante el régimen soviético. Un Piter cercado por los alemanes en la II Guerra Mundial, cerco que a la larga les costaría la guerra.

Venga, que llega el momento de los protagonistas humanos:

Lev, un chico de diecisiete años, con poca experiencia en la vida. Una juventud truncada por la guerra y por la prematura desaparición de su padre, un reconocido poeta. Un chico que abandona alguna de sus aficiones por no estar seguro de si mismo, o quizás, por no tener una mano que le apoyara.

El otro protagonista es Kolya. Kolya es la antítesis de Lev. Lo que no habla el tímido, lo habla Kolya. Apenas tiene veinte años, pero su vida está llena de mujeres, de miles de anécdotas, de lecturas interesantes incluso de escrituras interesantes. Tiene respuestas para casi todo. Es alegre y dicharachero, un chico que encuentra siempre algo positivo, una pequeña luz aún en los momentos más negros. Y que además, aunque no vea esa luz, solo por animar al que tiene al lado, es capaz de verla y transmitir esa esperanza a sus compañeros.

Lev y Kolya no se conocen hasta que un desafortunado episodio, los lleva a la cárcel. Pero una boda les salva. La hija del coronel se va a casar, y necesitan huevos para hacer el pastel de bodas. Y papá coronel, que no puede negar nada a su bella hija, recurre a nuestros amigos para que busquen una docena de huevos. Si encuentran una docena de huevos, vivirán. Si no, morirán, como estaba previsto por los execrables crímenes de guerra de los que se les acusa.

La II Guerra Mundial da para muchas historias. Mucho se ha escrito, pero yo creo que esa guerra, de esa guerra se podría seguir contando cientos de historias. Creo que el resto de las guerras que han venido después, no han sido tan atractivas en el plano literario o histórico incluso. Quizás porque muchas de ellas han sido transmitidas casi en directo por la televisión, y eso le quita un poco del misterio que envuelve a la guerra.

Aunque sabes, ahora que pienso, la televisión, por mucho que te enseñe, no te enseña todo. Lo que pasa es que en general, te enseña lo que interesa, y con eso desactiva el interés de la gente por el resto.

La verdad es que he pasado un rato agradable leyendo esta novela. Una cosa importante, para mí, cuando lees una historia, es que los protagonistas te produzcan un sentimiento. Y la verdad es que estos dos chicos, se hacen querer. Además la evolución en su amistad es muy interesante. Ves nacer esa complicidad entre ellos, el cariño, la preocupación del uno por el otro. Y en apenas unas horas, porque la historia se desarrolla en apenas cuatro o cinco días. No sé, me gusta.

Quizás no es perfecta, tiene para mí un fallo, y es que cuando comienza, antes de ir al Leningrado del año 43, hay como una especie de prólogo situado en la actualidad. Yo creo que ese prólogo debería haber continuado de alguna forma al cerrar la novela.

Uno de los libros que cita el autor como referentes a la hora de escribir su historia es “Kaputt”, de Curzio Malaparte. Una novela que os recomiendo, como otra del mismo autor: “La Piel”.

Y ya puestos, pues si os interesa la II Guerra Mundial, os recomiendo las novelas de Sven Hassel, que os darán una visión distinta de la guerra, la visión de un soldado alemán.

Y ya por último, me suele gustar a veces recordar dónde ha escuchado uno hablar de una novela para leerla. Y ésta novela, se la debo a Página 2, el programa de la 2 de libros. Programa que no puedo ver más que de vez en cuando, pero que recomiendo encarecidamente.