IV Semana del libro: “Middlesex” de Jeffrey Eugenides, por Pucho.

 

MIDDLESEX, de Jeffrey Eugenides

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Supongo que a pocos descubriré algo nuevo con esta propuesta. Se trata de una obra sobradamente conocida y reconocida, firmada por Jeffrey Eugenides (el autor de “Las vírgenes suicidas”) bestseller internacional y ganadora en su año del premio Pulitzer. Algunos la habréis leído ya, pero quizás otros, por su generosa extensión, o por cualquier otro motivo, no habréis encontrado el momento, o simplemente la dejasteis pasar. A mí me gustaría animaros a que os acercarais a sus páginas. Incluso a los que la hayan leído ya, a recordarla.

El libro comienza así:

Nací dos veces, fui niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, en enero de 1960¸y chico después, en una sala de urgencias cerca de Petoskey, Michigan, en agosto de 1974 (….)

En mi partida de nacimiento, mi nombre figura como Calíope Helen Stépanides. En mi último carné de conducir (de la República Federal de Alemania), mi nombre es simplemente Cal.(…)

Pero ahora, que tengo cuarenta y uno, siento que se acerca otro nacimiento. Tras decenios de despreocupación, de pronto pienso en tíos abuelos fallecidos, en abuelos olvidados mucho tiempo atrás, en desconocidos primos de quinto grado, o bien, tratándose de una familia endogámica como la mía, en todo eso a la vez.”

Tal y como anuncia desde el comienzo, el libro abarca la historia personal de la familia Stépanides, Empezando por los abuelos Eleuterio y la fascinante Desdémona, criadores de gusanos de seda y pertenecientes a la minoría griega en Turquía, que logran escapar de la persecución turca tras la guerra entre los dos países, exiliándose en los Estados Unidos. Habla de cómo se enamoraron y ocultaron al mundo que eran hermanos para casarse y tener hijos. Cuenta después, a través de varias generaciones, la supervivencia y la lucha en el día a día. Habla de la depresión económica, de los conflictos raciales, de los sentimentales, y en definitiva de los mil momentos y circunstancias que escriben cada vida.”

La variedad de registros por los que pasa la obra, que van desde el relato histórico al costumbrista, es extraordinariamente enriquecedora y la profundidad descriptiva y sobre todo humana de los personajes, que son capaces de hacerte creer hasta en leyendas esotéricas, la convierten en una lectura apasionante y casi adictiva. Pero sin duda, su mayor valor está en su protagonista, Cal (o Calíope), persona serena y reflexiva, tan apegada a la realidad, que desprende verdad con cada palabra. Calíope es el fiel reflejo de cómo ni educación, ni roles, ni imposición alguna, pueden acallar la verdad íntima y personal de cada uno. Sus circunstancias son en principio un tanto particulares, ya que tienen el condicionante biológico de haber nacido hermafrodita, algo que por descuido y por ignorancia, pasa ante todos desapercibido y a resultas de lo cual se le asigna erróneamente el género femenino, conjuntamente con una educación, diría bastante tradicionalista en ese sentido. Pero creo que aunque su historia sea particular, puede hacerse igualmente extensible a todo el que por una razón u otra se encuentra ante la realidad de una identidad sexual que diverge con respecto al rol que se le asigna. Es fácil seguir sus pasos y entenderla, tanto, que seguramente hasta el lector más alejado de este tipo de circunstancias, habrá sentido acompañándola en su viaje hacia la edad adulta como esa realidad se va abriendo camino y como seguramente cosas que muchas veces desde la distancia, parecen incomprensibles, o incluso anómalas, no son mas que la auténtica verdad de la naturaleza humana y de la vida.

En definitiva, se trata de un libro cuya fama es más que merecida, valioso en muchos sentidos y que invita a reflexionar de muchas maneras distintas: ¿Dónde reside la esencia de cada ser humano?, ¿Qué nos hace ser únicos?, ¿Qué nos define?

Nos abrazamos. Dada mi estatura, apoyé la cabeza en su hombro, y ella me pasó la mano por el pelo mientras yo sollozaba.

-¿Por qué?- Siguió llorando sin ruido, sacudiendo la cabeza-¿Por qué?- Pensé que estaba hablando de Milton. Pero entonces aclaró-: ¿Por qué te escapaste cariño?

-Tenía que hacerlo.

-¿No crees que habría sido más fácil seguir siendo lo que eras?

Alcé la cabeza y miré a mi madre a los ojos. Y se lo dije.

-Es que era así.

(…)

Cuando volví de San Francisco y empecé a llevar vida de hombre, mi familia descubrió que, contrariamente a la opinión popular, la identidad sexual no es tan importante. Mi cambio de chica a chico era menos dramático que la distancia que todo el mundo recorre de la infancia a la edad adulta. En muchos aspectos seguía siendo la persona que siempre había sido. Incluso ahora, que vivo como hombre, en lo esencial sigo siendo la hija de Tessie. Soy yo quien se acuerda de llamarla todos los domingos. Es a mí a quien ella cuenta la creciente lista de sus dolencias. Como toda buena hija, seré yo quien la cuide en su vejez.”

Título: Middlesex

Autor: Jeffrey Eugenides

Editorial: Anagrama, 2005

Traductor: Benito Gómez Ibáñez

nº Páginas: 680