Manu quiere ser protagonista.

– Pero si no me has escuchado, Jaime, no me has hecho ni caso.

Me volví a sentar a su lado. Se me frunció el ceño solo. No me gustaba pecar de lo que echo en cara a los demás. Quizás tenía razón, no le había escuchado, porque no había dejado de hablar yo. Miré el reloj calculando que ya no llegaría a ver el último capítulo de “El Mentalista”.

– Al menos cenemos algo – propuse.

Entramos a un restaurante y nos sentamos a la única mesa que había libre.

– Te escucho.

– Soy un Súper-Héroe – me dijo mirándome a los ojos y sin el más ligero gesto que indicara que me la acababa de meter doblada.

Respiré despacio intentando no echarme a reír.

– ¿Te apetece un carpacchio para empezar?

Y me quedé mirándolo esperando una respuesta.

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