He soñado contigo.

Hoy he soñado contigo.

Hacíamos el amor. O follábamos, no estoy seguro. Y lo hacíamos a pesar de tus mentiras reiteradas. A pesar de que no sé quien eres ni qué quieres. A pesar de que no sé si puedes querer o quieres hacerlo.

En mi sueño, tenías ese aire displicente que siempre exhibes y que tapa tus inseguridades. Te miraba a la cara y no te veía a ti. O sí, porque en realidad no sé cual es tu verdadero rostro. Quise pensar que era la parte mejor de ti, de lo que veía, pero ahora dudo de que todo fuera producto de mi imaginación. ¿Quién eres? ¿el que muestras o el que escondes? ¿Eres el que veo o el que ignoro? ¿Eres el que quiero que seas o el que tú no quieres ser?

Me desnudé deprisa, sonreí y me fui acercando. Yo sentía en mi sueño mi felicidad por la perspectiva de besarte, de acariciar tu rostro, tu pecho, tus piernas, tu sexo… Tú estabas tumbado en el suelo. Me parece que sonreías también, como esperando mis besos. O así lo interpreté. No recuerdo si estabas desnudo o no. Empecé a besarte, a recorrer tu cuerpo con mis labios, pero… otra vez ese aire de “pero qué estás haciendo”.

En cuanto lo percibí me quedé frío.

Luego creo que tomaste la iniciativa y me besaste tú. Pero ya no era lo mismo, al menos para mí.

No recuerdo el final del sueño. Solo recuerdo tu rostro cuando me desnudé y me puse sobre ti para besarte. Me sorprendió encontrar tu cara en mi sueño. Me sorprendió tus rasgos tan parecidos a otra persona.

Bueno. No sé que pensar. No sé ni siquiera si debo pensar. O dejarme llevar por el sueño y quererte a pesar de tus desplantes y de tus mentiras.

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Y esperar a mañana en que estemos juntos otra vez, desnudos, uno encima del otro, rozando nuestras pieles y buscando el supremo placer del amor.

“Hood”. Perfume Genius

Hoy toca una canción, “Hood”. Canta Perfume Genius. Y el fortachón que sale en el vídeo es Arpad Miklos, un actor porno ya desaparecido.

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You would never call me baby
If you knew me true
Oh but I waited so long for your love
I am scared baby that I can’t keep it up for long

Oh I wish I grew up the second I first held you in my arms
Underneath this hood you kiss I tick like a bomb

You would never call me baby
If you knew me true
Oh but I waited so long for your love
I will fight baby not to do you wrong

Con él o con nadie.

Lo vio acercarse a través del espejo. Al principio no llegó a reconocerlo. Simplemente le sonaba su rostro y por eso lo siguió con la mirada. Pensó en un actor o alguien del famoseo televisivo. Y efectivamente, era un actor muy conocido. Pero además de eso, de ser un actor, era él… Amando Tierra.
Apenas hacía un par de años que no se veían. Las cosas habían cambiado mucho en sus vidas. Amando había triunfado en su profesión mientras que Kike se había tenido que conformar con un trabajo sin cualificar en una planta de montaje de piezas de coches. Sus sueños eran otros pero tuvo que amoldarse a lo que ofrecía la vida.
Amando enseñaba en las revistas su felicidad junto a su novia de turno, cada cuatro o cinco meses una nueva. Kike se conformaba con ligar los viernes por la noche en los bares de ambiente. Huía del amor, del compromiso. Con Amando tuvo bastante y salió escaldado.
Cuando Amando llegó a su altura se paró. Kike levantó la mirada. Fue ahí cuando éste acabó por centrarse y aclaró su mente asociando a esa cara conocida de la tele su vivencia personal de hacía un tiempo. Ya no era el actor, era aquel por el que hubiera dado su vida por amor.
Se observaron unos minutos. Amando sonrió complacido y Kike tuvo que apartar la mirada para esconder su rubor. Seguía amándolo, no podía negarlo. Podía pasar años sin verlo y lograba controlar ese sentimiento, incluso negarlo. Pero habían bastado dos escasos minutos para derribar sus auto-mentiras duramente construidas en los últimos dos años.
– Casi ni te conozco.
– ¿Tanto he cambiado? – preguntó mientras se sentaba a horcajadas en la silla.
– Es complicado. Eres ese actor famoso de la tele, no ese… – dudaba en como calificarlo – amigo de siempre. Como no te veo nunca…
– No me llamas.
– No me coges.
Amando sonrió triste. Siguieron hablando durante un rato. Breves puestas al día con grandes lagunas escondidas a propósito u olvidadas con sumo cuidado. Miradas cómplices, como siempre, grandes dosis de cinismo, como siempre. Amando tirando fichas pero escondiendo rápidamente la mano. Kike babeando, intentando sacar un pañuelo para secarse la barbilla.
– Llámame – dijo Amando al despedirse. – Me gustaría estar contigo.
Kike sonrió. Pensó en dejarlo ahí, en la típica escena entre dos personas que se reencuentran y juran retomar el contacto pero sin verdadera intención de hacerlo. Pero su carácter no se lo permitió.
– A mi también me gustaría estar contigo. Lo que pasa es que tenemos distintos conceptos de “estar”. Tu quieres “follar”, y yo quiero “vivir”. A ti follar te daría la vida, a mí me la quitaría al verte salir a escondidas de mi casa.
Amando se levantó y fue a despedirse. Un fan se acercó para sacarse un selfie con él. Cuando acabó se volvió y se agachó para besar a Kike.
– Ya te llamaré yo.
Lo dijo con tono decidido. Y se fue mirando de vez en cuando hacia atrás.
Kike observaba como se alejaba. Se tocó con su mano el lugar en su cara en donde Amando le había dejado su beso. No lo había hecho nunca en público, besarlo. Quería pensar que eso era un principio, un “es posible una historia de amor, la de mi vida”. Kike estaba convencido de que Amando era su media naranja. Nunca encontraría otro amor como él. Pero sabía que su consecución era imposible. Amando se lo había dejado claro hacía unos años, mucho antes de su éxito. Ahora sería todavía mucho más intrincado.
Suspiró y miró el reloj. Lolo se retrasaba.
– Mejor lo olvidamos – se dijo a sí mismo.
Lolo entraba en la cafetería. Venía con cara de prisa. Kike, al verlo, se dio cuenta que dejaría de intentar enamorarse de él. Era el efecto Amando.

Ahn Jae-Hyun. Modelo y Actor.

Hace ya unas semanas, Pucho me proponía un vídeo de una canción. Una historia de amores no correspondidos. En el vídeo, salían dos chicos guapos. Uno era Seo In Guk, al que dedicamos un bonito  post, y otro era Ahn Jae-Hyun. Éste es el que nos toca hoy.

Nació un 1 de julio, en concreto el de 1987. Mide 1,86. Y además de actuar mordiendo cuellos en una serie coreana de vampiros, es modelo y diseñador. Y cocina. Es el chico perfecto…

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Y veamos un par de vídeos de Ahn Jae Hyun.

En este primer vídeo, Ahn Jae Hyun, nos enseña su casa y nos cocina un poco de salmón. También nos demuestra que se sabe reír de sí mismo. Y si llegamos a entender lo que dicen en ese programa de tv, sería la leche.

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Aprovecho para recordar a Pucho que si encuentras ese pulverizador de limones, me compres uno y me lo mandes, por favor. Es cool a tope.

En siguiente vídeo es de vampiros. Y Huyn, es uno de ellos.

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Y esto ha sido todo por hoy. A soñar en coreano.

Este post se lo debemos a Pucho. Gracias.