Diario de un hombre sin nada que contar. 39ª entrada.

Fue muy fuerte.

Elvira se quitó la máscara. Me recordó a la mala de Cachorro, aquella película de hace unos años. No quiere que cuide a sus hijos, por si se contagian. Por si me da por …

No son tus hijos, nos dijo en la comida.

Los chicos se indignaron.

Yo la miré incrédulo.

No te conozco Elvira.

Es el novio que tiene, me dijo luego Teresa.

Yo con la sensación de que todo eran pamplinas, comedia. No me la podía quitar del cuerpo.

Elvira insistió en llevarse a los chicos.

Soy la madre y punto, dijo taxativa.

También eras su madre cuando te fuiste, hace unos meses.

Oriol no dejaba de teclear en el móvil.

Pol la miraba con odio.

Didac intentaba razonar con ella.

No eres así, Elvira, le oí que le decía. Y no es justo con Néstor.

Pero…

Nada. Elvira, nada. Alguien te ha comido la cabeza. No eres justa con tus hijos, son lo importante.

De repente, apareció Mariano Pontes. Es un viejo amigo, y parece que su hija es amiga de Oriol. Nos saludamos. Yo ojiplático, con miedo a preguntar la razón de aparecer allí.

Mariano es abogado.

Nos pidió hablar con Elvira a solas. Oriol me dijo con la mirada que nos fuéramos. Y nos fuimos.

Le pregunté, pero no me dijo nada.

Su hermano no le preguntó. Están juntos en sea lo que sea.

Nos hemos ido los cuatro a pasear. Reíamos y bromeamos. No hablamos nada de lo que pasaba. Los chicos estaban tensos.

Oriol recibió un mensaje.

Podemos volver. Lo dijo suspirando. Aliviado.

¿Qué pasa? Pregunté.

Ahora. Mejor Mariano.

Mariano no dijo nada. Elvira dijo muy enfadada, muy tensa, muy todo, que los niños se quedaban, de momento. Yo, con la sensación de que el enfado, y demás pamplinas, era comedia. Sus ojos reían.

Esto no va a quedar así, me dijo mirándome a los ojos, con gesto de odio, mirada triunfante. Los ojos la delataban.

Me enfadé. No sé si por la comedia que me imaginaba, o por su pretendido asco y odio.

No me toques los cojones, Elvira. No sé de que vas. No sé de que va esto. Arregla tu vida sin estropear la de los demás, dije.

Mariano me hizo una seña para que no dijera nada.

Elvira se fue del restaurante, en ese momento solo abierto para nosotros.

Pregunté. Al final no sabía lo que había pasado.

Oriol me pidió ayuda para quedarse. Y se ha he prestado.

Pregunté más.

Mejor no sepas. Si pasa algo, te digo.

No era el momento, pero no me conformaba con eso.

Lo celebramos.

La nueva familia unida.

Luego he pensado que, podía haber sido todo una artimaña de Elvira para que me quedara con los niños. Estaba claro que la estorbaban. Ahora, parecía que ella había intentado recuperarlos. Ellos habían dicho que no, y yo me los había quedado de buena gana. Había luchado por ellos, incluso.

Y mi mujer ha sido cómplice.

Me siento un monigote.

Me la han dado. Lo percibo. Sabían como atacarme.

Menos mal que el Madrid sigue adelante. A pesar de Zidane. En lugar de BBC, ALM: Asensio, Lucas Vázquez y Morata. Modric no está bien: Kovacic. James está bien. Isco también. Hay alternativas.

.

Néstor G.

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