Diario de un hombre sin nada que contar. 50ª entrada.

El Madrid ha ganado la Liga y la Champions.

Es motivo de orgullo y satisfacción.

Es broma.

Estoy contento.

A pesar de Zidane. A pesar de Cristiano.

A éste no le trago.

Marcó goles, sí. Pero el resto del tiempo, no le vi en el partido. Me parece un chulo.

Benzema está flojo.

A Morata lo han hecho desaparecer.

Me gusta Morata. Y Lucas Vázquez. Y Asensio. Y Nacho. Isco. Casemiro. Varane. James, a pesar de su mala cabeza.

Morata quédate.

Vi el partido con Didac. No le gusta el fútbol pero me aguantó. Los chicos lo disfrutaron. López iba a venir, pero no lo hizo.

Palomitas, papas fritas y pizzas.

Cerveza y coca-cola.

Tarde de sábado.

Luego, cenamos en el bar de abajo. Los cuatro. Contentos todos, porque todos somos del Madrid. Menos Didac que no es de nada.

Pensé un momento que apenas un par de semanas me costaba levantarme de la cama. No quería vivir. Ahora estoy feliz. Casi un mes sin ver un partido de mi Madrid. Ahora los disfruto de nuevo, salto con lo goles, lloro cuando ganan. Lloré con la champions. 12. 2 seguidas. Haciendo historia.

¿Por qué el cambio?

¿Didac? ¿La vuelta casi completa de los chicos?

No me gustaría que fuera por ellos. Si se vuelven a ir, caería de nuevo. Debo buscar mi fuerza. Mis ganas de vivir por mí, no por la compañía que me quieran hacer los demás. No puedo obligar a los chicos a estar conmigo para que yo esté bien. O a Didac. No quiero que haga una obra de caridad.

Tengo que hablarlo con ellos.

Mi hijo pequeño viene. Tengo un poco de miedo. Lo ignoré cuando debí cuidarlo. ¿Ahora qué? Me ignorará a mí. ¿Por qué viene?

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Néstor G.