¿Qué hacemos por Navidad?

Un sábado por la tarde, y más si es de esta semana que en España tenemos muchas fiestas, es un día poco propicio para escribir un algo y que haya personas ahí que se pongan a leer. Hace tiempo que es claro que el sábado y parte del domingo, son unos días que los blogs parecen no existir. Iba a poner unas meditaciones sesudas y tal, pero mejor las dejo para otro momento.

Por contra os voy a pedir que me ayudéis a decidir lo que hacer estas Navidades en el blog. Otros años escribo un cuento de Navidad. O podríamos hacer entre todos una lista de canciones que nos hagan felices, como alguna vez también he hecho en el blog. O puedo irme de vacaciones blogueriles, o…  a ver que se os ocurre.

Os dejo con un poco de música: David Archuleta:

Resolviendo dudas sobre Carlos G. García y la presentación de su nueva novela.

Desde que publiqué el anuncio de que Carlos G. García, también conocido por “El famoso Paper”, había sacado libro nuevo, y esta vez con una editorial, me han llegado innumerables correos pidiéndome ciertas aclaraciones sobre el tema, y sobre la presentación que tendrá lugar el día 23 de septiembre, o sea el viernes que viene, en Madrid, en la librería Berkana, sita en la c/Hortaleza (el número ya lo siento pero no me acuerdo, tampoco pasa nada porque busques este pequeño dato, vamos digo yo). Y dado que han sido tantos mensajes los recibidos, he pensado que habrá otro puñado de personas que tengan las mismas dudas pero que su timidez les impida escribirme para estas u otras consultas, y paso a responder de forma pública y notoria, para mis cientos… que digo cientos, mis miles de lectores.

ejem.

Empezamos:

¿Irá Carlos G. García a la presentación?

Sí, irá. Estuvo pensando mandar a su doble, pero éste le pedía mucho dinero, y su economía no está de momento para esos dispendios.

¿Hay que estar invitado para ir a la presentación?

No. Está abierta a todo el mundo. No es nada VIP, porque Carlos G. García, es un chico sencillo y abierto.

¿Pueden ir los de fuera de Madrid?

Sí, fíjate que voy a ir yo, que soy de Burgos, y va a ir el propio Carlos G. García, que es de Málaga. Y aunque parezca mentira, pueden ir también los de Madrid, residentes o naturales.

¿Firmará libros tatojimmy?

No, tatojimmy, no firmará libros. Lo hará Carlos G. García. Más que nada porque tatojimmy no tiene libro publicado. Y firmar libros de los demás, es de pobres. Y yo soy pobre, pero honrado.

¿Irá alguno de los modelos amigos de tatojimmy?

No, no se les espera. Así que si vais a ir no lo hagáis por ver a Jon Kortajarena, o a Joan Pedrola. Ni siquiera a River Viiperi. Jan Cornet tampoco tiene anunciada su asistencia. Ni Pablo Rivero. A Lázaro Mur tampoco se le espera.

(Nota adicional: no son mis amigos, que conste. Ni siquiera han tenido ninguno la delicadeza de invitarme a un café. Eso sí, ellos se lo pierden)

¿Irá Libertad Morán?

Sí, irá la escritora Libertad Morán. Es la pareja de hecho de Carlos G. García, además de prologuista, y amiga, y para más inri, presenta la novela. Así que no le ha quedado más remedio.

¿Hay que ir de etiqueta?

No, por Dios. para nada. Yo de hecho iré con unos vaqueros raídos. No, no enseñaré mis calzoncillos. Es que no son CK.

¿Es obligatorio comprar el libro?

No hombre. Pero sí muy recomendable. Eso sí, si quieres que te salude y no pase de ti, mejor será que enseñes el libro antes de acercarte a mí.

¿Vas a ir tatojimmy?

¡Qué sí, coño!

¿Va a ir gente famosa?

Voy a ir yo. ¿Para qué quieres más? 😛

¿Cómo se llama la novela?

Se llama “Entrada + consumición”. Sí, ya sé que en algunos medios ha salido que se llama “Entrada + Comisión” pero se han colado. Es lo que suelen hacer los medios… jijijijiji.

Venga, va, dinos el número de la calle en dónde está la librería Berkana.

Si es que… está en Hortaleza 64. ¿Ya estáis contentos?

¿Y de qué va?

Te copio la sinopsis oficial, que para eso alguien se ha molestado en escribirla:

José Carlos no necesita divertirse para beber. Marcado por una dura ruptura sentimental, su vida se resume en una sucesión de bares, conversaciones superficiales, comentarios recubiertos de cinismo y patéticos ligues de una noche. En medio del caos emocional que siente, el alcohol es lo único que le ayuda a mitigar su sensación de vacío y desilusión.
Pero las cosas siempre cambian: una tarde de domingo, Jorge, su mejor amigo y compañero de fatigas etílicas, le presenta a un “buen chico”. Se trata de Ojos Bonitos, el ex de su ex. Esta casualidad desata una sucesión de acontecimientos y pone al descubierto la agridulce historia que se oculta tras la frivolidad fingida de los personajes
que desfilan entre las páginas de una novela compuesta por tragedias cotidianas, humor y ternura y en la que pocas cosas son lo que parecen.
El pasado siempre vuelve. Los recuerdos que más duelen se viven una y otra vez: aparecen a destiempo para aporrear nuestras cabezas y nublarnos el presente, como una fuerte resaca.

¿Quién es el que sale en la portada del libro?

Pues es Carlos G. García, en cuerpo y alma.

¿Hay que ser cultureta para ir a la presentación?

¡Qué va! Si fuera así no me admitirían a mí.

¿Hay que conocer a alguien?

¡Qué va! Todos son bien recibidos.

Y el autor ese, el Carlos ese… ¿se le ha subido la fama a la cabeza y tal?

¡Qué va! Si es muy majete…

¿Cuándo es la presentación de Entrada + consumición” del escritor Carlos G. García?

uffffffffff. Otra vez. Viernes 23 de septiembre. Madrid. Librería Berkana. c/Hortaleza 64.

¿Va a haber canapés?

No se les espera. Pero siempre puedes llevar tú unos bombones, de Mallorca a ser posible. Yo daré buena cuenta de ellos.

Creo que no se me ha olvidado ninguna cuestión. Y si se me ha pasado algo, que Dios me lo demande, en esta vida o en la próxima. Desenfundemos nuestras orejas, nuestro entendimiento, y disfrutemos de esos pequeños momentos que nos depara la vida. pequeños momentos como leer este blog, o leer a Carlos G. García.

He dicho.

Editorial Stonewall.

Paperboat Blog, o Navegando a la Deriva.

Actualización:

Libertad Morán nos ha pillao. Sip. Nos ha pillao hablando de ella y de su novio conceptual, Carlos G. García.  Ha venido y ha puesto algunos puntos sobre las ies, en los comentarios… ¿te lo vas a perder? ¡¡Va a haber sangría!! Yo me pido una… o ddos… treadcszsssssss

Vete a ver los comentarios, coñe.

Tomando decisiones importantes. (¡Qué dramático me ha quedado, por Dios!)

Estos días ando pensativo. Creo que debo tomar una decisión importante.

Llevo tiempo dándole vueltas, y creo que voy a cambiar de vida. Me estoy dando cuenta de que la vida me agobia, la gente, las relaciones sociales me agotan. Y creo que debo retirarme a la soledad de la montaña.

Pensé en pedir asilo en un monasterio, pero… hay gente. Y aunque tengan el voto de silencio algunos… no, necesito soledad. Entonces un amigo, un día, me dio la solución: Búscate una cueva, y vete a vivir en ella.

Así que en eso estoy estos días, en buscar una buena cueva. Ya tengo echada el ojo a una. Pero no so voy a contar dónde está, que luego vais todos en manada a visitarme.

Pero claro, me he dado cuenta de que debo hacer antes algunos arreglos a la cueva. Seguro que habéis visto la noticia de ese empresario que quiere hacer un pueblo gay. Y claro como buen pueblo gay, deben estar pintadas las casas de rosa. Así que mañana iré a la tienda de pinturas que hay debajo de mi oficina, para elegir un tono de rosa, y aclimatar adecuadamente mi cueva.

Lo del parque de cruising, con el que el hombre este quiere dotar al pueblo, pues lo cambiaré por un cuarto oscuro, que es más propio de una cueva. Eso sí, será un cuarto oscuro para mi y mis circunstancias. No, no insistáis, no os voy a decir dónde está la cueva.

Creo también que para ser fiel a mi condición de homosexual, deberé comprar algún póster de lady Gaga, o de Madonna. O de Barbra Streisand. Creo que quedarán estupendos sobre las paredes rosas de mi cueva.

Otro amigo, al comentárselo, me ha dicho que debería llevar unas pesas, para emular al gimnasio. Yo le contesté que hombre… que me mirara un poco con detenimiento, que lo mío ya no tenía arreglo.

Ahora que lo pienso, me deberé comprar también unos gayumbos rosas. Menos mal que camisa tengo alguna. Y pantalones rosas, y zapatos rosas…

Creo que me falta algo. Síp. Creo que para que mi nuevo hogar sea el hogar en el que me pueda sentir bien, en exclusiva comunicación conmigo mismo, con mi condición sexual… claro, uno de esos agujeros por donde la metes y te hacen un trabajito. ¿Deberé llevar plumas? Y algo de cuero…

En fin. Creo que correré el riesgo de que me tachen de mal ejemplo para los hombres gays del mundo. Total, si echan pestes de mí, en mi cueva no me voy a enterar, porque nadie me lo va a decir… eso es lo bueno que tiene el aislamiento y la soledad.

Bueno, que eso, que cualquier día de estos me mudo.

¡Claro! Ya se lo que me falta: Un póster de la “Pantera Rosa”.

Ains.

Por cierto, lo que si os dejo es que me aconsejéis sobre el modelo de calzoncillo que llevarme a la cueva. Mientras os decidís a aconsejarme, os dejo escuchando a Barbra Streisand.

Aclaración: es que me ha quedado un poco confuso el tema de la ropa. Tengo alguna camisa rosa, pero no… no tengo pantalones rosas ni zapatos. Eso lo tengo que comprar. Es que he recibido 37 mails preguntándome al respecto y mostrándome su admiración por tener dichos fondos de armario, pero no… he de ser consecuente conmigo mismo, y explicar el equívoco.

Innovación: He pensado que, en el poco tiempo que siga con el blog hasta mi mudanza a mi cueva aislada del mundanal ruido, es justo y consecuente que pinte de rosa el blog. Así que le he dado una capita de pintura. ¿Qué os parece como queda? ¿Debería poner todo el texto rosa también?

Ahora que lo pienso…

Hoy debería escribir sobre la noche de San Juan. Sobre las hogueras. Sobre el combustible que alimenta dichos fuegos.

Esto es lo que se espera de alguien que escribe un blog: tratar los temas que tocan en cada época.

Se trataría quizás de hablar sobre las cosas que uno quemaría, consiguiendo la redención, la purificación. Porque el fuego purifica. O eso dicen. A mí particularmente, el fuego me quema.

Los petardos no estoy tan seguro. No me refiero a los hombres que son pesados inaguantables, o pagados de sí mismos. O sosos. No son estos petardos. Los que huelen a pólvora.

Porque ahora que lo pienso, la pólvora también puede ser purificadora. Una buena explosión y deja todo como un solar, para que luego la hierba pueda crecer de nuevo a su libre albedrío.

¿El ruido de los petardos es purificador? Muchos lo odian. Pero… ahora que pienso, cuando estalla un petardo cerca de ti, te quedas sordo un rato. Y durante otro rato contiguo, escuchas todo como amortiguado. Es como si estuvieras soñando, pero no, ves, palpas, sientes, y saboreas si tienes algo que saborear. Solo escuchas de aquella forma. Recuerdo a un amigo, que incluso escuchó algo que un amigo decía a cientos de kilómetros. Bueno, en realidad no era amigo… amigo, sino que era algo más. Creo que fue un caso digno de ser estudiado. ¿Estudiar el qué? Pues que mi amigo tuviera a “ese” como algo, y que escuchara la frase a cientos de kilómetros. ¿Sería una bilocación? ¿O un traslado espacio-temporal digno de “Regreso al futuro”?

¿Qué qué pasó con mi amigo? Mandó a tomar viento a su amigo, que no era amigo en estado puro, sino que era algo más, o algo menos. Porque, ahora que lo pienso: un amante ¿Es más que un amigo? Un novio ¿Es menos que un amigo? No puedo contestar en carne propia, porque no tengo novio. Ni amante. Amigos… amigos sí, tres o cuatro, no os penséis que tengo más. Pero eso sí, buenos. Me hacen rabiar y todo… pues en eso, como dicen algunos, a lo mejor son iguales los amigos que los novios-amantes. Ahora que lo pienso: ¿Es mejor amante o novio? ¿Son distintos? Marido sí, es distinto, porque ya no es amante, solo le duele la cabeza. ¿Pero amante y novio? Porque vamos a ver, a veces el amante siente como un gustirrinín cuando está con su contrario, como que tuviera un poco de sentimiento por él. No, no me refiero al “gustirrinín” ese. Al otro, al espiritual. ¿No sabes a que gustirrinín me refiero? ¿Y tú tienes novio? Pero… ¿Le quieres? ¿Un poco? Entonces a lo mejor es amante, no novio.

Ahora que lo pienso, podríamos hacer una prueba. Sí, sí a ti, que llamas a tu amante, “novio”. No te enfades, hombre, si esto va de coña. Si quieres llamarlo novio, lo llamas. Veamos, contesta sinceramente: ¿Le gusta el café con leche? ¿Cuantos azucarillos se echa? ¿Mueve la pierna cuando está sentado? ¿Le gusta la pasta? No, no me vale que sepas los calzoncillos que usa, porque eso puede ser parte de la erótica del momento, o sea, cuestión de amantes. Te voy a hacer otra pregunta fundamental: ¿Le gustan las películas de terror? No contestes en voz alta, tampoco es cuestión de que hagas pública demostración de tu desconocimiento absoluto de tu novio. Disfruta, que son dos días. Y total, las etiquetas, son para eso, para destrozarlas.

Yo por ejemplo: soy gay y leo de vez en cuando novelas. Pero de esas Best-sellers que venden la leche, y en las cuales el protagonista se lía con 456 chicas, y luego, cuando ha vencido a los enemigos, vuelve a casa a cuidar de su madre, que es, en realidad, la mujer de su vida.

Porque ahora que lo pienso, los gays se puede clasificar en dos apartados:

1.- Los que leen las revistas de culturismo, o fitness, o como se llame.

2.- Los que leen a Platón, como máximo exponente de la literatura moderna. Éstos últimos saben además, escribir Sakespeare correctamente.

Ahora que lo pienso, existe un tercer apartado, a saber:

3.- Los que leen las revistas de trapitos, llamadas de moda o tendencias. Y lo mejor de estos últimos, es que leen las revistas de moda femenina. No, no es que se vayan a vestir de mujer, hombre: es para aconsejar a su mariliendres.

No tengo mariliendres, ahora que lo pienso. Que raro soy ¿verdad?

Ahora que lo pienso: ¿No seré heterosexual, y todavía no me he aceptado?

Es Sant Joan (es que queda como más guay decirlo en catalán, sobre todo si no es tu lengua). Es un buen momento para echar mi armario de hetero al fuego, y purificarme, y encontrar una buena mujer y casarme con ella, y… ¿Y qué?

Tú, si tú, te estás preguntando… pregunta, hombre, pregunta:

¿Qué pasó con tu amigo de la bilocación? Pues si ya te lo he dicho más arriba, lo que pasa es que has leído en diagonal. Y ya te vale, porque este post no es tan largo. Te lo repito: le mandó a tomar por culo por sms. Eso sí, con mucha educación (O eso pensó él): en lugar de culo empleó la palabra, “orto”.

Ahora que lo pienso, debería hablar sobre la noche de San Juan. Y de la de cosas que quemaría, y tal.

Hagamos una lista:

1.-

2.-

3.-

4.-

5.-

6.-

7.-

8.-

9.-

455.-

456.-

1.276.-

1.277.-

1.526.384.-

Y ya vale, que ahora que lo pienso, esto ha quedado al final un poco largo.

PD. Ahora que lo pienso, he empleado dos veces en sitios distintos y sin premeditación, el número 456. ¿Significará algo?

PD1.- Ahora que lo pienso: ¿Es bueno pensar?

PD2.- Y mira, si estás celebrando la noche de San Juan, y estás de fiesta y tal, o si no lo estás, porque mañana tienes que currar, disfruta hombre. Y si tienes novio o amante, pues disfrútalo también. Si tienes marido, un gelocatil.

Parece que hace calor ¿Por qué será?

Será… será… por qué será…

¿Será porque ha llegado el verano? Vale, eso en España, que en Argentina y en Chile, por ejemplo, no andan sobrados últimamente de calores, ni de veranos.

Pero… ¿Qué es el verano para ti? Podrías escribir un par de líneas al respecto. ¿Qué es lo que más te gusta del verano? ¿Te gusta hacer el amor al aire libre? ¿Te gusta zambullirte en un riachuelo de tu montaña? ¿O prefieres rebozarte en arena, en una playa cualquiera?

Ha llegado el verano a España. Si estás leyendo esto, es que ya es verano. Desde las 7 de la tarde. y 16 minutos.