El himno del Orgullo: “A quién le importa”. Toma 2.

Este año han decidido convertir a “A quién le importa” como himno del Orgullo. En realidad bajo mi punto de vista, era ya un himno desde el mismo momento en que se compuso.

Como pasa en estas ocasiones, un montón de gente canta. Es bonito.

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No place like home, un corto.

Hoy, un montón de cadenas de pago se unen para emitir a la vez este corto: “No place like home”. Me ha parecido buena idea incluirlo aquí también, para que lo veamos todos juntos.

Cuenta la historia de un chico de Europa del este, al que su familia le pone las cosas muy difíciles por ser como es, por ser homosexual.

Espero os guste.

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Me levanté del barro.

Me levanté del barro. Manchado y machacado.

Subí la montaña y oteé el horizonte de la vida. Rezumaba temor y precaución.

En el barro, opresión, aprehensión, tristeza y muerte en vida.

En la cumbre, amor, alegría, ser. Vivir. Vi-vir. Gotitas de incertidumbre.

Orgullo de ser. De vivir. Vi-vir.

En el barro me desgarraba todos los días las entrañas. Quería, no podía. Sentía aunque no sentía. Sentía desamor, no sentía amor. Amor por mí.

Subiendo la montaña, tropecé. Algunas veces. Muchas. Unas veces me levantaba deprisa, dispuesto a seguir el camino. Otras veces, requería un descanso. Echado en el verde, mirando el cielo, respirando despacio. Cogiendo fuerza.

Algunos días veía la cumbre cerca. Al día siguiente, la notaba más alejada. Al poco, volvía a acercarme. Otro paso atrás. Dos adelante. El barro, abajo, esperando mi caída. Esperando para abrazarme y ensuciarme de nuevo en la tristeza y el desamor hacia mí.

Porque todo se resume en quererte o no quererte. En construir el orgullo propio, o destruirlo.

Alguna vez estuve a punto de rodar ladera abajo. Logré parar la caída, unas veces, otras me ayudaron.

Hay gente buena también.

Y luego, en la cumbre, respiré aliviado. “Aquí estoy, dije”. El cielo parece más azul, las hojas de los árboles parecen mecerse al ritmo de la música de mi vida. La luz es especial. Vendrán sucesos tristes, tropiezos, coyunturas desfavorables. Lo sé. Pero me tengo a mí. Así lo superaré. Conmigo de la mano. Con mi gente, sí, algunos de antes y los nuevos. Pero si estoy de mi lado… venceré.

Respiro profundo. Sonrío. Me miro en el reflejo del aire y me veo bien.

Incluso creo que un día, me enamoraré de alguien. Alguien con orgullo. Y seremos dos orgullosos de querernos, de sentirnos, de amarnos.