Hablemos de putos de inflexión. ¡Huy, perdón! “Puntos de inflexión”.

El otro día tomando un café en un bar, hablaba el camarero, guapillo por cierto, de una aventura que le sucedió con su ex-novia. Como es su ex-novia, la calificó de tonta y un par más de cosas. La aventura le ocurrió cuando ella conducía por Alcobendas, y un policía local le indicó que bajara la velocidad, y ella se puso nerviosa, “la pánfila de ella” y aceleró, con la consiguiente furia del policía, que les paró. “Claro, adivina quién tuvo que salir para hablar con el policía, será boba”. “Si Es que ya la dije que “y si te llevas a un niño” “Es que me he puesto nerviosa” “Boba”. Porque lo que quería indicar el agente de la autoridad, es que bajara la velocidad, que era la hora de la salida de los niños del colegio y corría el riesgo de llevar a un niño por delante.

Imaginaros la misma escena, con el camarero, guapillo, repito, aunque ni siquiera me dijo adiós cuando me despedí al irme (a lo mejor ya no era tan guapo), si llega a seguir enamorado de esa chica, peligro constante al volante, que acelera cuando ve a un niño salir de clase. Pero en lugar de pánfila y demás epítetos poco agraciados, se hubiera contado la misma aventura, como diciendo “si es que esta chica es un desastre”, pero en ese tono de condescendencia graciosilla que utilizamos para quitar importancia a las meteduras de pata de nuestra gente amada.

El amor nos cambia la perspectiva de los hechos.

También nos lo cambia si es un día antes o uno después de la fecha señalada. Un minuto antes o después del punto X, lo que se viene a conocer como: “Punto de inflexión”. Momento en el que un defectillo gracioso, pasa a ser inutilidad manifiesta.

San Valentín.

Un día antes, buscamos leer cartas de amor, las leemos, buscamos besos amorosos, quizás con un poco de erotismo, pero sin que sean esos pasionales, besos sexuales. El mismo día de San Valentín, nos atiborramos de azúcar, hasta provocarnos casi un coma diabético. Pero al día siguiente, ya no nos importa una mierda una carta de amor, es más, diremos que “Qué moñadas el día de San Valentín”, cuando el día anterior, antes de las doce de la noche, como Cenicienta, le encantaban sus zapatitos de cristal.

La Navidad pasa igual. Tres meses antes de navidad, todos hablando de navidad, del espíritu, de si los turrones, de si pata tín, pata, tán, tras pum, chis pum. El día siete de enero, parece que queramos borrar la navidad de un plumazo. Coño ¿y si a mí me gusta hablar tres meses después de la Navidad, en lugar de tres antes? Pues no, todo parece de chiste… ¡qué ya ha pasado! ¡Que tal tal, y tal cual!

Es que es verdad, hay un momento en cada historia, a partir del cual, todo cambia. Lo que antes era blanco, ahora es negro. Y viceversa.

De todas formas lo del punto de vista de estar enamorado, a no estarlo, es… curioso. Es que un cambio tan radical… como “La guerra de los Rose”. Los defectillos graciosos pasan a no tener “la puta gracia ninguna”, lo que antes causaba hilaridad, ahora produce el vuelo de la vajilla que les regaló la suegra… y una mujer llena de virtudes, pasa a ser un hombre lleno de defectos horrorosos e imperdonables.

Pero oye, que no os enfadéis, que voy a seguir publicando post de Navidad. Y todo porque una historia que empecé por eso de rellenar un programa navideño que estaba muy vacío, y la historia cogió entidad, y mira, no la iba a dejar a medias. Aunque tentaciones me han dado en estos días llenos de pesimismo y ofuscación, además de estress y poco tiempo para respirar. A un tris he estado de cancelar la historia de “El escritor y los cuentos”.

Pero de lo hecho, pecho. Así que con un poco de suerte, empalmamos navidad con otra semana del libro. Aunque me da que esta vez, quizás sea conveniente pasar de hacer semana del libro. No quiero obligaros, porque siempre sois los mismos… y me parece que ya abuso de vosotros. Y luego claro, quiero llenar yo el vacío, y al final me sale otra novela… y así me paso todo el año, empezando a programar semanas de algo y acabando por escribir novelas. Y luego me da por publicarlas, y vosotros a pasar por caja.

Esto del punto de inflexión, tiene una reflexión más profunda. Aunque a lo mejor alguno la quiere hacer en los comentarios. Así me ahorro escribir un día sobre ello.

Y tenemos la semana de la música pendiente, ahora que recuerdo.

Ya me diréis que hacemos. Os lo dejo a vuestra elección.

Pero… ¿es o no es el fin del mundo?

Hoy era un día feliz, porque ya la hora que es, acabando el día 13 de diciembre, ya estaba yo tranquilo con esto del fin del mundo. Ya no es fin del mundo. Pero yo es … he buscado lo del fin del mundo para no meter la pata y poner incas en lugar de mayas, y resulta que para variar, hay un error de cuentas, y parece ser que los mayas se referían al 21 de diciembre.

Porque sí, fueron los mayas los que se cansaron de de escribir calendario por estos días. Y el juego que ha dado que el hacedor de calendarios se cansara de escribir ¿Eh? Porque te advierto que es casi mejor hablar del fin del mundo que de la prima de riesgo. Ahora que pienso… a lo mejor se refería los mayas a que la prima se iba a volver loca… ¿Será la prima de riesgo el fin del mundo?

Claro, yo esperaba al día de ayer, 12, hoy es 13, aunque tú lo leerás posiblemente a partir del 14, que todo se aclarara, y… he comprado lotería de Navidad. Por cierto, a ver si algún alma caritativa me consigue los nombres de los modelos-actores que salen en la publicidad de la Lotería de Navidad. Al rubio y al moreno, que no consigo enterarme de sus nombres. Y de paso, que alguien me pase su porfolio, para facilitar las cosas. (como siempre seguro que nadie me hará caso… si es que … que penita me doy…)

Ya me he ido, que estaba yo con lo del fin del mundo, y que he comprado lotería. Pero coño, si el fin del mundo según los nuevos cálculos, es el 21, o sea que no se celebrará el sorteo… ¿Me devolverán la pasta? Venga, va, da igual, así ayudamos a bajar el déficit… aunque bien mirado, si es el fin del mundo, que le den al déficit.

Yo estos días me estoy dando caprichos. Unos pasteles un día, al día siguiente otros pasteles, hoy una raqueta (pastel), un príncipe de quita y pon… (esto ha sido solo soñando ayer por la noche… los pasteles me los he comido saboreándolos como si fueran los del fin del mundo). Ahora resulta que tengo dos opciones: empezar a correr por las mañanas, como los de mi historia, para bajar los pasteles, o seguir comiendo pasteles hasta el 21.

Por cierto que el 21 había quedado con un amigo en Madrid. No sé si ir… porque si es el fin del mundo, mejor que me pille en casa. Digo ¿no?

De todas formas soy muy soso, porque si me preguntáis que haría si pudiera antes del fin del mundo… no se me ocurren grandes cosas… ni pequeñas, la verdad. Conocer algún famoso que esté bueno, y que claro, se enamore de mí y caiga rendido a mis pies… o que aparezca un Príncipe azul aunque no sea famoso… pero ahora me dices y no sabría elegir… así en frío… al verdad es que hay tantos… Es que eso de tener un novio famoso debe dar mucho empaque… claro, que ahora que pienso… estaría bien que algún famoso… pero a ver, entiéndase por famoso, un actor, modelo, escritor… alguien que deba a la fama a sus aptitudes… a su trabajo… leyera este blog y me diera una alegría apareciéndoseme en la noche…

Viajar. Sería una… posibilidad que elegían muchos. A mí lo de viajar la verdad es que cada vez me cuesta más… y luego voy a sentarme en una terraza, o en un banco a leer, o a charlar con algún amigo… no le saco partido. Es verdad que queda muy interesante que digas: pues me gustaría ir a ver las cataratas del Niágara. Para que luego te salga alguno que te diga: Pues… pues no están tan bien, decepcionan… además es como muy turístico todo. Ya claro, para quedar bien se difumina tu ilusión por ver esas cataratas, que se te ocurrió en un momento porque oye, algo tenías que decir ante la pregunta insistente de tu amigo insistente, el de las preguntas trascendentes en medio de la calle.

Podría decir lo de tener hijos… pero bueno, con todos los trámites que hay que hacer para ello… con el fin del mundo a la vuelta de la esquina… estaría bien tener ahí cuatro o cinco niños… todos hermanos a los que se les murieron los padres dejándolos solos en el mundo… y yo ahí, el padre salvador… darles cariño, un hogar… y una bronca si se la merecen… ains.

Podría escribir un libro… huy, que eso ya lo he hecho… y más de uno… eso sí, lo de publicarse… quizás de una forma u otra, en unos meses… acabe por publicarlo. Con permiso del fin del mundo. Claro, y me lo presentará ese actor famoso que me lee todos los días… sí, sí tú… o modelo que no te veo bien… o escritor… o futbolista… o dibujante, o fotógrafo… o músico… cantante…

Podía decir que mi ilusión es que me toque la lotería… pero total, como dentro de cuatro días va a ser el fin del mundo, resulta que no me voy a poder gastar el dinero… aunque bien pensado podría tocarme la lotería y comprarme un príncipe azul a medida… ¿Sabéis dónde los venden?

Ahora, claro debo aclarar que en realidad ya no busco un príncipe azul. Me he desengañado con ese sueño. El otro día iba caminando por la calle. De repente levanté la mirada y lo vi a él. Un chico guapo, con una mirada estupenda, con una sonrisa… porque… cuidado, me sonrió… y hablamos y tal… y me dije “me gustas” como si fuera lo del facebook y tal… y me dice que es asexual, que lo suyo es… que lo nuestro vaya es imposible… Yo que iba a proponerle matrimonio… a lo mejor le debía haber propuesto sexo…

Pero mira ya ese tema, me dejó como frío, ¿sabes? Porque por un momento además pensé en que debía conocerlo, y pasar por esos momentos de dudas, de peleas incluso, de… acoplarse a él, de hacer que él haga lo mismo conmigo… de pensar lo que quiero decir, y lo que él quiere oír, para hacer una media ponderada y decir algo que me guste y que a él le agrade… y lo que le guste, y lo que me guste a mí, y renunciar y aclarar y negociar y… Después de todos estos pensamientos tuve claro que:

1.- Debía haberle pedido sexo en lugar de matrimonio.

2.- Era una suerte que fuera asexual y que ni lo uno ni lo otro.

3.- Que casi mejor renunciaba a la búsqueda y me quedaba en mi casa, leyendo o escuchando música. Y si eso, pues sueño con un novio de esos de foto, que no da ningún problema.

Es que me entró un agotamiento así de repente…

Así que total, como el fin del mundo iba a llegar rápido, pues tampoco era cuestión de liarse con todas esas cosas, que son problemas y quebraderos de cabeza, y… pues mira que si va a durar toda la vida, siendo “toda la vida” una cantidad que tiende a infinito, y no como ahora, que tiende a 0, pues que… pero sabes el condenado, cuando nos despedimos, pues me rozó la mano de esa forma, y me guiñó un ojo y me dijo que a lo mejor… dejaba lo de ser asexual… “El destino… si nos junta otra vez, será que quiere que estemos juntos”.

El destino… uffffffffffffff.

Yo antes creía en el destino… es que es muy literario eso del destino, da mucho juego… debo escribir algo sobre el destino, de juntarse y demás…

Y total, casi que no sé si escribir ningún relato para Navidad… si total no va a haber Navidad… con el fin del mundo y eso.

Pero vosotros por si las moscas yo no escribo, y por si el fin del mundo al final se aplaza… aunque la verdad para como tratamos al mundo… a la Tierra, a sus habitantes… los unos a los otros, así en general… no me extrañaría que, con calendario maya o no, esto se vaya al carajo cualquier día, digo que podéis ir haciendo vuestras historias… y canciones, y… fotos navideñas… todos a peinar las calles buscando escaparates, en Medellín, en Buenos Aires, en Bogotá, en París, en Valencia, en Zaragoza, en Madrid, en Barcelona, en Tegucigalpa, en Nueva York, en Berlín, en Londres, en San Sebastián, en Pontevedra, en La Coruña, en Badajoz, en Málaga…

Y casi que os voy a dejar, que voy a ver si acabo con otra novela, antes de que el fin del mundo llegue.

Y al menos, si no llega de momento, pues mira ya la tengo escrita, otra más… y vale que toque la lotería…

PD. Me acabo de asomar a la ventana, y… (entiéndase que asomar no es abrir la ventana y sacar medio cuerpo, sino pegar la nariz al cristal) y llueve ahora mismo como si fuera el principio del fin del mundo… ¡Ay madre!

¿Y debería llevar el traje a la tintorería? ¿Me saldrá a cuenta con lo del fin del mundo?

Tranquilos que la lluvia ha sido solo un momento. Noé puede estar tranquilo.

Por cierto… ¿tú eres de los que se ha hecho un búnker?

Me estoy volviendo loco poco a poco…

El fin del mundo…


Post Peligroso II: las respuestas del correo del Zar.

El tiempo pasa. Dependiendo de las circunstancias, el tiempo pasa deprisa o lento como la más lenta de las tortugas.

El tiempo cura. No sé si el tiempo lo cura más y mejor si pasa deprisa o despacio. A veces pasa despacio, pero parce que pasa mucho tiempo, o al revés, o una mezcla, pasa deprisa y parece que pasan muchas cosas y eso te da la impresión de que pasa mucho tiempo, cuando en realidad apenas han sido un par de días. Parece un galimatías, pero es algo comúnmente reconocido por las … nada, iba a decir una bobada y no estamos para bobadas.

Hoy es jueves, y parece que fue hace un siglo. Parece que el lunes fue un día del siglo pasado, y que l martes fue un día interminable. La vida sigue, es cierto, y hay que mirar hacia delante. Lo decía Josep el otro día. También decía lo de las rachas… y es cierto, empecé con mi madre hace 5 años, en mis brazos, seguí con Isabel, una amiga y la mujer de un amigo, luego ha venido mi padre y el lunes con Javi. En casi todos los casos, los consuelos son fáciles: iban a sufrir mucho, era lo mejor, para ellos y para los que les rodeaban… tres de ellos tuvieron un desencadenante, que es el cáncer.

Ayer hablaba con otro amigo, el padre de mi tato. Sí la razón de la mitad de mi nick. Coincidí con él y con su mujer varias veces en Oncología. Él las ha pasado canutas, y se las ha hecho pasar más canutas tanto a su mujer como a sus hijos. Alguna vez os he hablado de su mujer… y de alguna charla en medio de la calle. Ahora, está bien… y parece que lo sabe todo, y tiene un toque de vencedor… pobre… iba a tomar un vino, cosa que tiene prohibido… pero él parecía que estaba sobre la vida y la muerte… iluso… solo lamento lo mal que lo van a pasar tanto su mujer como sus hijos. Porque además tuve la impresión de que solo se escuchaba a él mismo, en todo caso alguna circunstancia que no sabía…

Aprenderemos a saber que no está. Decir como dije el otro día que me había quedado solo de alguna forma… Borja, no es despreciar a los que estáis, a los que como dices, no os vais a ninguna parte. Pero cada uno, cada persona, creo que ocupamos un espacio determinado en la vida de otra persona. Y ese lugar no lo puede volver a ocupar otra persona. Él me defendió cuando hizo falta, me dio trabajo, mee dio su confianza, su amistad, me apoyó cuando un problema por un beso mal dado a un chico, tuvo como consecuencia que nos hiciera perder mucho dinero a la empresa en la que trabajo. Es a veces el problema de ser gay. Un beso puede desencadenar la ruina. Un beso en la mejilla, si llega a ser en la boca… Quizás si me hubiera quitado de en medio, ellos hubieran podido seguir sin quebranto. Siempre evitó hablar de ese tema. Nunca quiso saber… nunca quiso una explicación, solo siguió como si nada. Para muchos yo era su hermano, y nunca lo desmentía, ni sacaba del error a nadie. Ese lugar en mi vida, no lo pude ocupar otra persona. Como el que ocupas tú, no lo ocupará nadie.

Posiblemente mañana o pasado, o al otro… ya no se me note apenas. Casi nadie nota lo de mi padre, lo que me pesa su ausencia. Tampoco vas a ir por la calle con cara de funeral… en muchos momentos no te acuerdas, y vas estupendo… no hace falta preocuparse. Pero mira que soy bastante empático, y mira, no lograba ponerme en el lugar de ese diseñador de moda muy famoso que se suicidó hace unos pocos años, porque no superó la muerte, creo que era de su madre. Y ahora soy capaz de ponerme en su lugar. Eso no quiere decir que por ninguna circunstancia yo vaya a tomar una decisión siquiera parecida. No. No. Pero puedo revivir en mis carnes su angustia, su vacío… ¿Veis como sentir es una mierda?

Y sabes, Pucho, cuando hablo de hacer algo, en realidad solo me refería a estar. Es que muchas veces las palabras y los hechos sobran. Yo soy más de estar, de hacer sentir que estoy cerca, o dentro del corazón del otro… no tengo palabras maravillosas, ni gesto estupendos, salvo el de abrazar, o el de dar un beso… o dos… si se dejan. De eso me quejo, eso me echo en cara, que no pude estar, que no supe hacerlo… por eso digo que yo mismo me decepciono. La decepción es solo un estado en el que se mide lo que uno cree que pude o debe hacer, y lo que al final hace. No es nada más. O lo que uno espera de los demás, o lo que quisiera que sucediera… Por eso el problema pude estar en algunos casos en las expectativas, y en otros, en las ilusiones, y en otros… en no saber hacerlo, en no saber estar. En no tener fuerzas, ser débil, sentir con demasiada fuerza.

Omar, Ernesto, Carlos… sí, así es la vida, a veces triste… a veces solitaria… pero quizás encontremos también algo positivo, alegre… quizás mi Príncipe llegue un día de estos y os lo cuente todo ilusionado… ¿Vosotros tenéis Príncipe?

Ya he acabado este post, y no tengo claro si ha sido mucho tiempo el que he utilizado, o no. Tengo la idea de que he escrito bastante, y lo he hecho sin dilaciones, sin pararme a pensar demasiado. Ni siquiera me ha parado a limpiarme las gafas, y eso que necesitan una gamuza.

El tiempo y su medida relativa.

Y sigue quedando pendiente hablar de la vida, de la muerte, d ella mentira, de la verdad, de los Príncipes, de la eternidad, de la magia, de las vidas ordinarias, de las imaginarias, de las extraordinarias, de la ficción, de la cotidianidad, de la Lotería de la Navidad, de los modelos guapos, de lo que vais a escribir para Navidad, o de la música que me vais a mandar… para Navidad, o de las fotos que vais a sacar en vuestras ciudades o pueblos. Todo para Navidad.

La Semana de la música, en enero.

Gracias a todos por todo.

Mordiendo, que es gerundio.

Me acabo de quedar mirando como un tonto la pared de enfrente. Y ¿por qué?

¿Tendrá algo que ver con los Juegos olímpicos?

Es que lo anterior a quedarme extasiado con la pared de enfrente ha sido mirar las fotos de las deportistas españolas que han ganado medalla y que siguiendo no sé que tradición no escrita, o escrita e ignorada por mí, o arraigada petición de los fotógrafos, muerden las medallas para comprobar que no son de pichiglas. Lo cual es una bobada porque en realidad no son de oro, ni de plata, ni de bronce. O al menos no lo son en una gran proporción, como mucho un bañito y santas pascuas.

Por eso no entiendo lo de morderlas. Vale no son de chocolate. Pero… tampoco valen una mierda. Y se me ocurre otra pregunta ¿Tan poco nos fiamos? Tú, si tú… ¿te fías de alguien o algo? ¿Me fías unos miles de euros?

¡Ah! Vale que a lo segundo que no… que no te fías-me fías. Bueno, oye debía intentarlo.

Después de tener este pensamiento viendo las fotos de nuestras deportistas ganadoras me he quedado en blanco mirando la pared…

Vale, ahora me he quedado otra vez en blanco…

Casi a lo mejor me voy a la cama y a lo mejor, en sueños se me ocurre y/o recuerdo a dónde quería yo llegar. Si es que quería yo llegar a alguna parte. Quizás me ponga a soñar con que gano una medalla en las olimpiadas (ufff, solo de pensarlo ya me duele todo el cuerpo) y vea a qué conclusión llego, o si siento la necesidad de morder el metal para comprobar que es metal. Quizás tanto esfuerzo durante muchos años trabajando, porque en realidad ¿quién va a ver los domingos al equipo de gimnasia rítmica? ¿Y a las de natación sincronizada? Por cierto, ¿alguien se acuerda de que eramos buenos en gimnasia rítmica? Pero ya parece que no… ¿Quién va a ver a los de water polo? Por cierto, eramos buenos antes en Hockey sobre hierba. ¿Ha sido por la sequía que se nos ha secado la hierba? Y como no hay dinero para regar… la crisis, ya se sabe.

Digo que si no podemos creernos cuando tras mucho trabajo ganamos algo, si por ejemplo mañana se presenta en mi casa mi novio en otros tiempos soñado y esperado, ¿debo morderlo como las gimnastas a las medallas? No, no me refiero a morder como sinónimo de… XXXXXX eso. No. ¿Y dónde debo hincar el diente para comprobarlo? Y si mañana me publican un libro ¿Debo comérmelo? ¡Y si me lo publican en formato digital ¿Debo morder la pantalla para comprobar si es verdad?

Hombre, había que hacer algo, inventarse algún modo de comprobar que ciertas cosas que estás viviendo o que has vivido son ciertas. Yo tengo la impresión en algunos momentos que todo esto de ellos blogs es mentira, que no existen. Vosotros… sí vosotros… ¿Existís? ¿No sois robots? Como no os he mordido no sé…

Bueno, mira el caso es que me voy a ir a dormir, porque no encuentro el discurso que perdí en el momento en que me quedé como un bobo mirando la pared. Y no hago más que el gesto de morder así y tal, por ver si recuerdo… pero no… no recuerdo como se muerde. 😉

Por cierto. Los chicos guapos, inteligentes y cariñosos… ¿existen?

¿sí?

No, no debe ser, porque intento morderlos y no… muerdo en vacío, así que eso debe ser otra ilusión de esas.

Me voy a la cama.

PD. Me ha hecho ver alguien que con ese título, parecía que se iba a encontrar un relato erótico. A lo mejor os habéis sentido decepcionados…  si es así y tal me lo decís y rápidamente escribo una pequeña escena de cama, o de diván, o de suelo, o de coche, o de baño público, o de baño privado, o de jardín con los búhos cantando…

PD1: Y ahora que lo pienso… ¿Por qué no habéis pensado al leer el título que era un post sobre gastronomía?

PD2: sigo pensando. ¿Y sobre dentistas o sobre prótesis dentales, o sobre implantes o como se llamen? Podía ser ¿no?

La contra-crónica del día en que ganamos a Francia en la Eurocopa.

Hoy ha habido partido de España en la Eurocopa. He mirado por la ventana varias veces y apenas he visto pasar a dos personas que estaban paseando despreocupadas a dos perros. Quizás estaban ligando a costa de los perros. Paseando a los perros de cada uno también se liga. Los perros juegan, los dueños… también juegan. Ahora que lo pienso, debería ir a la Protectora de animales y hacerme cargo de uno de sus perros abandonados, así a lo mejor mi Príncipe aparecía de una puñetera vez. Aunque posiblemente el chucho sería la mejor compañía a la que puedo aspirar…

El parque infantil que hay en frente de mi casa que un día como hoy, caluroso pero sin pasarse, debería estar lleno, no tenía ni un solo niño.

Los vecinos de abajo han gritado gol.

Recuerdo al vecino de abajo en la semifinal de la Champions cuando Sergio Ramos tiró ese penalty que fue a hacer compañía a los ángeles del cielo, la de improperios que le lanzó al pobre chico. Era como si estuviera a mi lado, lo escuchaba así de bien. No, no repetiré sus palabras, que estamos en horario infantil. ¿Algún niño en la sala? Vale, pero por si acaso.

¿Hay alguien en la sala?

El otro día debían llegar a 15 las adhesiones inquebrantables, y solo fuisteis 5 los que dijisteis que no podíais vivir sin mí. Faltan 10. Estoy triste por ello. Muy triste. Compungido, diría incluso.

Me fui de casa antes de que España marcara el segundo gol. Fui al cine. Éramos tres en la sala. Para ver a Mario Casas creo que eran unos veinte. Perdón, “unas” veinte. No está mal. Pensaba que iba a ver la película en soledad. No está mal un sábado a las 22,45 hora zulú. Todas las tiendas cerraban con más pena que gloria. Los cafés. La hamburguesería. He ido a esos cines, pensando que habría poca gente, pero no tan poca. Esto del fútbol va a más.

Y al salir, todavía había menos. La taquillera les explicaba a las dos únicas personas que intentaban ir al cine que si no había nadie, la película se cortaba a los 10 minutos. No sé para que se lo explicaba, porque no lo han entendido y creo que hasta les ha molestado, tampoco entiendo muy bien por qué. Todo parecía como… como esas películas en que un ataque alienígena ha devastado a la población y los supervivientes se pasean por el centro comercial de turno para coger unas pocas viandas con las que sobrevivir en las próximas horas. Todo vacío, las papeleras llenas, los suelos sucios… como si hubiera habido una estampida al grito de “marica el último”.

Todos debían estar bailando y bebiendo para celebrar que la pérfida Francia ha caído frente a la Roja. Y encima los franceses insultándose y pegándose entre ellos, y llamando Hijos de puta a los periodistas… estos chicos que parecían tan civilizados a los que a veces parece que deberíamos tomar como ejemplo de todo. Y mírales… qué lástima. No saben ni comportarse. En todos los sitios cuecen habas.

Por cierto, madrileños de pro, un breve inciso. ¿Alguien ha ido a ver “Follies” al Teatro Español?

Los 45 millones de entrenadores de fútbol que hay en España, estarán ahora puliendo su crónica del partido. Estarán estudiando si el planteamiento de Del Bosque ha sido bueno, o no. Hemos ganado y a este pobre hombre que es humilde y sencillo, educado y buena persona, posiblemente le dejaremos vivir unos días más, antes de acribillarle si osa perder. Es alucinante como la gente olvida que ese hombre tan así nos hizo campeones del mundo, que era una cosa que nadie esperaba con una cierta lógica. Y que hasta hace 6 años, casi nadie soñaba siquiera.

Me cae bien Del Bosque.

Y nada más, ni nada menos. Esto es la contra-crónica del día en que nos clasificamos para la Eurocopa del 2012. Que ganamos a Francia por primera vez en competición oficial. Que Xabi Alonso jugó su partido 100 con la selección, y que marcó un golazo impresionante, y otro golazo un poco menos impresionante. Es la contra-crónica, de lo que nadie más ha visto, porque el 80% de la población estaba viendo el partido. Otro 10 % estaba oyendo el partido. Y el otro 5% estaba atendiendo a los que veían el partido en los bares, terrazas y demás antros de perdición. Y la taquillera del cine, y la de las palomitas, y el que me ha cortado la entrada, pero ese hacía trampa, que tenía un teléfono de esos muy listos en el que puedes ver la tele, que yo me he fijado mucho, aunque el chico lo ocultaba con todo su empeño.

Y los restantes 4 gatos, somos nosotros.

Hay días en que me pesan mis rarezas.

Ains.

Pero si queréis, aún todo lo dicho, si queréis entramos a analizar el partido. Qué lo mismo que me puedo imaginar una bonita historia de amor sin acordarme ya de lo que es vivirlo, puedo imaginarme el partido perfectamente. Y total, si todos son entrenadores, no veo por qué yo no voy a ser otro entrenador más.

He dicho.

Por cierto, no sé si debería hablar un día de la Carbonero… pobre chica…

Y no me resisto a nombrar a este chico, Cristiano… hay dos mujeres tirándose puñales a la cabeza por sus huesitos, famosas las dos, modelos las dos, guapísimas las dos… que bonito ahí en el barro que se peleen por uno. Ahora debería salir Cristiano y decir: “Soy gay”. Sería acojonante, la debacle. Y en la misma declaración que nos presente a su novio: Mourinho. ¡¡Ja!! Acojonante. Pero que no os extrañe, torres más altas han caído.

Otro por cierto, antes de hacer cambio y corto definitivo: a ver si a alguien se le ocurre un vídeo o una foto para este post. Venga que hoy estoy un poco desanimado. Y así parece que me echáis una mano. Qué no se diga.

😛