Joey Kirchner, viene a visitarme. Al blog digo, no os vayáis a pensar…

Sí, porque visitarme en Burgos, va a ser que no.

Pues que mira, el otro día, hablando con Mario, que es argentino, pues salió a colación su presidenta, y mira por dónde me acordé de este chico, que es guapo, y que me gusta, y que no le he sacado demasiado por aquí. Así además, puede servir para hacer que se le vea más por ahí, que últimamente no lo veo demasiado.

Y hago todo esto, sin que me invite a café, que es otro de los que no ha tenido a bien llamarme y decirme: “Jaime, majo, tomemos un café y echamos la tarde charlando”.

Os recuerdo solo que es canadiense, que tiene 22 años, y que mide 1,85 m.

Y no, que yo sepa, no es familia de la Presidenta de Argentina.

Mira aquí el primer post que le dediqué.

Os pongo un vídeo. Sale con otro asiduo de “El rincón de tatojimmy”, Sam Way. Y también sale Patrick Riley.

Joey Kirchner – modelo.

Pues hoy incluimos a Joey Kirchner en nuestro plantel fijo de modelos. Canadiense, de Redcliff, Alberta. Nació un día sin concretar, ejem, de 1991.

Mide 1,85 m. Os contaría también el número de pie, y demás, pero… para qué, si no creo que nunca  le tengáis que regalar nada. Y si queréis contratarle, pues mejor os lo dicen en sus agencias.

Es un chico angelical, que puede tener su punto malote.

Si os fijáis en las fotos, sus tatuajes no han estado desde el principio de su carrera como modelo. Alguien me contó, me imagino que fuera Robin, que el tatuaje del pecho se lo hizo por una promesa a alguien cercano, no recuerdo si a un amigo, o a un familiar. En algún foro se comenta que, precisamente esos tatuajes, le han hecho perder algunos contratos. No sé si esto es cierto o no, porque ahora hay muchos modelos con muchos tatuajes, que no dejan de trabajar. Ash Stymest, que ya ha salido aquí varias veces, es un ejemplo. O Cole Mohr, que saldrá en algún momento en este blog. Es cierto que últimamente encuentro menos fotos de sus trabajos… si alguien sabe algo al respecto, pues un comentario, y nos ilustramos todos.

El caso es que a mí particularmente sus tatuajes me parecen morbosos, y me gustan. Y creo que muchos fotógrafos les han sacado mucho partido. No sé.

Y así, hoy, convierto a Joey Kirchner en nuevo candidato a invitarme a un café.