“All I Want For Christmas Is You” – Steve Grand

Descubrí este vídeo en Ambiente G el otro día. Una versión de la canción de Maria Carey. Con la disculpa de la canción, nos regala Steve Grand con unas escenas entrañables de una pareja. Una navidad gay, como divagaba hace años ya.

Como pasa el tiempo. No nos enteramos y la arena se escapa entre los dedos. Habrá que hacer algo.

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Pues tío, mola el video. La hostia. Pero no te creas, que el jaime y yo mismo, así estamos y tal. Este año porque el jaime anda así de aquella manera, pero si no… mola mazo eso de estar abrazados y de esas chorradas que dice alguna peña.

que el jaime está de morros conmigo y eso, pero que yo lo conquisto de nuevo. Es que… la hostia, un calentón y eso, joder, que es que echaba de menos al jaime y … no era lo del folleteo, o también, pero no era lo principal, joder, era eso del cariño y tal, que mola, que cuando lo tienees, joder, cuando toda la puta vida has estado sin un puto abrazo o sin una caricia que no fuera en forma de hostia va y hostia viene, pues que es como la droga, joder, y como el jaime pues estaba por ahí, con sus neuras, pues que me pillé a este y…

joder.

que me voy a una chapa Vip de esas de toda la semana. joder. le diré al jaime que solo es de cuatro días o así. que enseguida vuelvo y tal, a ver si se le pasan los morros y me da así mazo cariño y tal.

que digo que lo de arriba es lo que dejó escrito el jaime. que como se ha ido a currar también hoy, pues que aprovecho y largo mis cosas. que sigue pasando del blog. me dijo el otro día que me largaba el blog a mí. casi le parto la jeta, no te jode. le amenacé con no escribir ni hostias a partir de ahora. ¡Como va a dejar el blog el jodio! Dejaría de escribir, y me molan sus historias. Se le ha caido un tornillo o algo, ya te digo.

El Adri.

O Holy night – El coro de King’s College de Cambridge.

Faltaba un coro, y ya no.

El coro del King’s college de Cambridge. Como los mismos ángeles.

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Pues que el Jaime, que ha vuelto y tal, pero que me la refanfimfla, que yo sigo con lo del blog hasta el domingo. Que el jaime se ha ido a currar como un campeón y no ha vuelto entodavía. que escribo esto por la noche, a las 23:12 h. exating.

Anda que no cantan bien y tal. Con esos vestidos y tal. Y así, todo serios. yo cantaba de puta madre de peque. Pero  ahora, na, tengo la voz de pescatero chillón.

que me callo. que a escuchar a los niños cantores.

El Adri.

 

El Jaime que vuele y me pilla en bragas.

Joder, con el jaime. Que el tío me dio el susto del copón de oro. Se aparece sin llamar ni na. Con dos cojones el tío. Y me pilla con el Tony, de folleteo. Y joder, que ha sido un palo y tal, que el Tony es un colega y que pues me apretaba el follar así con un poco de tema, sin pasta de por medio. Y el jodio del jaime, pues que se quedó la hostia de tiempo en la puta puerta, mirando. Joder, que el tony tiene un culo de esos de toma pan y moja. Y que el otro pues que saca el teléfono y le da a las fotos. Por eso se descubrió el pastel, por el ruidito, sino ni hostias.

La hostia puta, que bajón. Te juro que en la puta vida. Se me ha bajao así, de plas. Y al tony de igual, que se le ha quedao como un cacaué.

La leche.

El jaime así de risas, pero que no me lo trago, joder. Que le ha dado bajón, que le conozco como si le hubiera pario. Y es que soy lo peor, está jodio, lo sé, y se me ocurre darle al folleteo con tema con el tony.

Pues se me ha quitao las ganas de contar na de mis chapas vipz de nochevieja y de reyes. La hostia. Que el jaime está ahí, poniendo lavaddora, y ni ha dicho na. El tony se las quería pirar a toa hostia, pero el jaime le ha invitao a cenar, el tío. Y ha traido el rosco ese de reyes con su nata y sus frutas así en lo alto. Y una coronita de pichicglas que le ha colocao al tony en su polla. “la reina de la noche”. La ha llamao.

Que me dice el toony que no le deja vestirse. La hostia. Que el jaime quiere follar con el tony. Pues no, me va a oir, de eso na. Conmigo tiene que follar. Que voy a ver que le pasa al bobo ese, que no me molan estos juegos. Joder, que el jaime es mio. Y punto.

Y el tony de que va. Ahí con la polla dura con la coronita de rey mago o como se diga. La hostia.

Que viene el jaime y que me dice que como le he dao tanto a la tecla pues que me ponga con dos cojones a escribir sobre las aventuras del año pasao y tal, que le mola para una historia d eesas largas. Que no me ponga bobo y que escriba, o si no lo hará él y contará lo que le salga del moño. Y como le salga, o sea, haciéndome quedar como un gili.

Y el tío me suelta: “Está bueno el tony este, no me lo habías presentado”.

Joder.

“Tenemos una habitación lubre, le podemos decir que se venga a vivir con nosotros”.

Ni muerto. El tony sale en pelotas de casa con una patada en los cojones si no se va por las buenas. Un poco de nata y hala, puerta. Miralo como se pasea moviendo el culo, para darle dentera al jaime. Será puta el tío. Y me decía que yo le molaba y a la primera se cuelga del cuello del otro.

Joder, que os dejo, que el tony este pues que casi que si no llego, le mete la lengua al jaime hasta la campanilla esa. Será joputa. Y el jaime se parte la caja. Y me dice el tío que podíamos hacer una actuación de esas VIP para él, subidos en la mesa bailando en pelotas y morreándonos con las pollas duras y la nata del Rosco ese d ellos cojones asi por el cuerpo y tal, y cominedolo con la lengua. Y el tío se ríe, la hostia, que eso me pasa por querer pasar un rato asi de guay. Y me dice el jaime que si no sé lo de la fidelidad y tal, que una cosa es el curro y otra es al asueto. Eso de asueto debe ser lo de fiesta y tal. Y es que tiene puta razón, joder, pero es que después de las chapas Vip, pues que necesitaba un poco de así de guay, y el Jaime pues estaba por ahí, perdío.

Encima viene el tio a ve lo que le doy a l tecla y me dice que ya podia escirbir mejor y tal. Que yoío, le digo, puedo y sé. Pero tio, es que si escribo mejor, como tú, por ejemplo, pues ya no sería yo, serias tú, y no molaría. A mi que me deje a mi aire y que le den a toos. Y me dice de esos cantantes que son gemelos y tal, que los pavos han ido a un programa de esos de concursos popr lo de los niños de reyes, y que han metio la gamba y que todos se parten la caja con ellos. Pero si esos chicos son uns pibes, y encima, si van de actuaci´n en actuación, dime cuando le dan al codo. La gente lo flipa. Que s epongan a cantar como ellos, no te jode. Que vengan a mamarla como lo hago yo, no te jode. No se puede estar en todo, lo decía alguein, que no me acuerdo. Iba a decir que mi vieja, pero esa, salvo el ave maría y sus pecados al cura, no decía na más. Y mi viejo, solo decía de cantar a la luna ppor soleares cuendo le daba a la botella, que era siempre.

Y na, que voy a la cocina, que le veo al Tony que se aprieta contra el jaime con la polla así de dura. Y la puta coronoa de pichiclas la tiro ahora mismo a la puta basura. Ni reciclao ni na. con las berzas. (¿Berzas es con b o con v?)

A cascarla, queridos. Yo me voy al tema, para que le jaime me perdona y el tony se las pire cagando leches.

Fernando y Saúl.

Tíoas, que metedura de pata la de ayer. Joder. que me hice la picha un lio y que el fiestuqui era para hoy. Joder, que cara se me quedó cuando me lo soltó el Rubén ese de los cojones. El “acompañante”, com dice el. Un puto chapero que se cree mejor, no te jode.

Y la jodí aquí también. No me ha dicho na el Jaime, no lo ha debio ver. Cuando se entere, me monta una del copón. fijo. Fijo que no vuelve.

pues que mirando por ahí las cosa que tenía escritas y tal he pillao un relatillo la hostia de majo. Que voy a ver si acierto a ponerlo en el blog, que es la primera vez. Si no, le llamo al Richard para que me ayude, que el se arregla guay con los ordenatas. Pues que es de amor y tal. Le tengo que decir al jaime que escriba very historias de amor y tal, que molan. Es que lo del amor, me mola y tal. el está así como pluff al respecting, pero eso ya me encargo yo de hacerle ver las estrellas, que me he dao cuanta que le quiero a rabiar. le hecho muhco de menos, joder.

pues que eso, que es una historieta de mor y tal. que la tenía el jaime sin poner en el blog. Y yo se la pongo, que para esto estoy y tal.

 

Adri.

PD. Hostia, casi se me olvida poner lo de la letra inclinating esa. Lo que faltaba. Y ahora sí, me voy a Acicalarme, que hoy toca chapa Vip. Hoy sí. Que los reyes os den mucho sexo para el año que viene. Os hago precio especialing, por ser lectores de mi jaime. Chao, bacalao.

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Fernando y Saúl.

– ¿Sois novios? – preguntó Raúl, rubio y con ojos azules, de 12 años muy descarados.

– ¡No! – respondió Saúl con presteza.

– ¿Lo parecemos?

Preguntaron a la vez, Saúl y Fernando. Éste último se echó a reír por la incomodidad reflejada en la cara del primero.

Oller hizo un gesto como indicando que era evidente. Margot no pudo por menos que reírse, aunque recuperó rápidamente la seriedad.

Saúl no dejó de mirar a todos sorprendido. Estaba un poco enfadado con Fernando porque no le había contado nada de eso. Le había seguido cuando había abandonado la fiesta de su empresa. Quería saber cual era ese plan por el que había rechazado las muchas alternativas que le habían propuesto todos. De repente se encontró en el hall de un piso que parecía enorme, lleno de chicos y chicas que parecían esperar con ansias a Fernando. Así entendía que algunos días saliera antes que de costumbre y que los fines de semana se perdiera y nadie supiera de él. Por otro lado, eso le llevó a pensar que, si eso no lo había compartido con él, no tenía ninguna esperanza de tener alguna posibilidad de tener una historia en común, un romance digno de un cuento de Navidad.

– Estos niños están solos. Una ONG los ayuda manteniendo esta casa y Margot y Luis se encargan de ser una especie de padres de acogida – le explicó Fernando.

– ¡Qué bonito! – dijo Saúl con poco entusiasmo. Estaba más concentrado en que Fernando no le hubiera contado nada.

– Brindemos por Fer – propuso Raúl. Raúl le había cogido mucho cariño a Fernando. En cuanto llegaba éste de visita, no se separaba de él. Le llevaba sus deberes para que se los corrigiera, le enseñaba las nuevas canciones que había añadido a su lista de Spotify. Y si se sentaban todos a cenar, todos sabían que debían dejarle al lado de Fernando. Si no era así, no decía nada, pero todos notaban que se ponía tremendamente triste.

– ¡Y por su novio! – propuso Esther, toda una mujer de 15 años, muy estirada, pero de buen corazón.

– ¡Esther! – le riñó Margot. Se estaba arrepintiendo de su arranque a reírle la gracia a Raúl y Oller.

– Lo ha dicho Raúl – se disculpó la chica.

Saúl se puso colorado. Fernando bajó la mirada, un poco confuso. La primera vez fue gracioso, la afirmación de Oller también. Pero las demás… le estaba desconcertando tanto insistir de los niños, cuando no había hecho nada para dar esa impresión. O eso pensaba él.

Pero enseguida se le echaron los chavales encima, intentando abrazarse a él y besarle, y se olvidó de todo.

Saúl los miraba a todos con sentimientos encontrados. Por un lado, estaba contento porque Fernando parecía salir del pozo de melancolía en el que estaba esos últimos meses. Por otro, seguía dando vueltas a que no formaba parte de esa faceta de la vida de él. Pero ver la cara de felicidad de los niños, le hizo postergar su decepción a un segundo plano.

– ¡¡A cenar!! – gritó Luis saliendo de la cocina vistiendo un delantal demasiado pequeño para su corpulencia y sucio, muy sucio.

– Estás para meterte a la lavadora.

– El jodido pavo, la madre que lo parió. Es tan grande que no he sido capaz de cortarlo con una mínima dignidad para meterlo al horno.

– Y menos mal que estaba hecho – se mofó Oller, que era su ayudante en la cocina.

– Oye, no te pases – Luis se hizo el ofendido y le tiró un bombón a la cabeza.

– Siéntate aquí Saúl – le indicó Margot.

– Nosotros a su lado – se apresuraron a decir Nuño y Rodrigo, los gemelos.

– No agobiéis a Saúl, que si no se va a asustar y no va a volver.

Ellos hicieron un mohín de inocencia.

– ¿No vas a volver? – preguntaron a la vez compungidos.

– Os conozco, enanos. Saúl no va a adoptar a nadie.

Saúl levantó las cejas asustado. “¿Habían dicho adoptar?” De repente se vio en una casa, con el delantal que llevaba puesto Luis y con la nariz llena de harina, persiguiendo a los gemelos que tenían pinta de ser dos picias de cuidado. Y su cara se puso blanca del susto. “¿Será una broma que me gasta Fernando?”. “Joder, no consigo que haga ni puto caso y ahora resulta que me trae aquí para que adopte un churumbel” “¡¡Dos, no uno, e iguales!!”. Saúl tenía mucha imaginación y era propenso a construir grandes producciones cinematográficas en su cabeza con cualquier detalle de su vida cotidiana. Sus amigos se reían de él por ello. Ya conocían la cara que se le ponía cuando estaba en proceso de construcción de secuencias.

Fernando también conocía esa cara. Se levantó y fue hacia él. Sabía de su tristeza porque no le hiciera caso y del susto que le había dado el comentario de la adopción. Se sentó a su lado y le dio un beso en la mejilla.

– Poco a poco, Saúl. Ten paciencia conmigo. Y con los chicos. Están de broma. Es Navidad y alguno no la ha disfrutado hasta ahora.

Fernando volvió a su sitio. Mientras daba la vuelta a la mesa recapacitó sobre lo que acababa de hacer. No fue algo premeditado. No lo pensó pero lo sentía así. Debía dejar paso a otras cosas. Debía dejar paso a otros sentimientos, a otras personas. Debía dejar el pasado atrás y el sufrimiento que llevaba arrastrando desde hacía ya demasiado tiempo. Quizás los niños de ese hogar artificial le estaban haciendo cambiar. Quizás lo estaban ayudando más que él a ellos. Y Saúl siempre había estado ahí, esperándolo. Y él apreciaba esa paciencia. Y cuando Saúl cogía sus vacaciones y no lo veía durante semanas, se encontraba llamándolo a su despacho, porque lo echaba de menos. Incluso alguna vez se había inventado alguna excusa para llamarlo al móvil y preguntarle, solo por escuchar su voz, que le daba como un plus de compañía y seguridad.

– Poco a poco. – repitió mientras en un arranque volvía hacía el sitio de Saúl y daba otro beso en la mejilla. – ¿Has llamado a tu madre para decirle que te has quedado a trabajar hasta tarde por mi culpa y que no irás a cenar?

– ¡¡Hostia!!

– Cinco euros al bote. Has dicho un taco.

– ¿Eh? – miró a Rodrigo, que lo señalaba con su dedo acusador.

– Son las normas. Cinco euros los mayores, un euro los peques.

Saúl los miraba con cara de “¿Pero qué me están contando?”desconcertado. Cada vez estaba más confundido. Eran demasiadas cosas. Se había olvidado de su madre. Sacó el móvil y vio la ristra de wasaps que tenía de su madre y de su familia. Estaban muy enfadados con su retraso. Además, había quedado en ir a buscar a su abuela y su padre había tenido que salir a todo correr para evitar que saliera de casa por su cuenta.

– Le diré que mañana vendrás a comer, para hacerte perdonar.

– ¿Eh? – ahora era Fernando el que ponía cara de asustado – ¡La madre que…!

– Cinco Euros – gritó alborozado Raúl.

– Qué bien, el bote a este paso se va a llenar cagando leches.

– ¡Cincoo Euros! – gritaron alborozados los chicos mirando y señalando a Margot, que se había puesto colorada de la vergüenza. Ella que siempre era tan mirada con las formas y se le había escapado

Comieron y rieron. Los chicos se lo estaban pasando en grande. Y los mayores también. Fernando estaba tan feliz… Saúl lo miraba de vez en cuando y se sonreía. Hacía tanto tiempo que no lo veía así… casi desde que empezó a trabajar con él. Entonces Fernando estaba felizmente casado con Pablo. Una pareja perfecta. Pero al poco, la vida de Fernando se trastocó completamente. Sus padres tuvieron un accidente. Su padre falleció al poco tiempo por las heridas. Su madre casi no sufrió heridas en el accidente. Pero la muerte de su marido la sumió en un estado depresivo del que no salió nunca. Falleció al año sin haber recuperado en ningún momento la sonrisa ni las ganas de vivir. En medio de todo eso, Pablo le pidió el divorcio. Se había enamorado de otro. Fue un divorcio traumático, lleno de mentiras y de abogados, todo por dinero. Pablo quería llevarse un buen pellizco de la fortuna de Fernando. Y a fuer que lo consiguió. Éste acabó claudicando al poco de fallecer su madre. Su ánimo no lo soportaba. Esto casi le cuesta la quiebra de su empresa. Y su salud mental. Pero Fernando tenía ese don que hacía que la gente con la que se juntaba, le acababa cogiendo tanto afecto que todos a una lucharon por él y con él. Y salieron adelante. Aunque un cierto halo de tristeza nunca le abandonaba.

Saúl no se dio cuenta pero llegado un momento, solo tenía ojos para él. Estaba prendado de ese gesto risueño que tanto añoraba. Verlo, sentirlo allí, en ese momento íntimo que había ocultado a todo el mundo, le hacía sentirse el hombre más dichoso de la tierra. Hubo un momento en que las miradas de los dos se cruzaron. Fernando se asustó de lo que vio en los ojos de Saúl, y apartó rápidamente su mirada. Saúl bajó también la suya mientras sus mejillas se teñían de rojo y empezaba a sudar profusamente.

Los niños se dieron cuenta de todo. Pero algo les hizo comprender que no era el momento de sacarles más los colores. Los gemelos que al final habían conseguido sentarse uno a cada lado de Saúl, se recostaron sobre sus brazos. Y Raúl agarró para sí, el brazo que le tocaba de Fernando. Margot, por su parte, le cogió la mano que el niño le dejaba libre y se la apretó. Se miraron un momento y ella aprovechó para animarle a lanzarse a la vida de nuevo.

Fernando y Saúl bajaron en silencio las escaleras. Se ataron sus respectivos abrigos y empezaron a caminar.

– Es genial lo que haces con los niños.

Fernando se encogió de hombros para quitarle importancia.

– En serio. Están como locos por ti.

– Anda que tú, mira los gemelos, los has conquistado nada más entrar.

– Puedes venir a comer mañana si quieres. Iba en serio. Mi madre no me perdonaría si no consigo que vayas después de lo de esta noche.

Lo dijo como si se le acababa de ocurrir. De sopetón. Pero en realidad llevaba gran parte de la noche pensando la manera de decírselo.

Fernando miró de reojo a Saúl. Sintió ganas de abrazarlo. Le enternecía su forma insegura de comportarse, él que en el trabajo, en los cinco años que llevaba en al empresa, siempre se motraba seguro, decidido. Entró al final de la buena época siendo muy joven y había luchado como profesional de larga experiencia y de más edad. Y ahora casi tartamudeaba. Y se le había olvidado por completo que ya le había dicho a mitad de velada que le había dicho a su madre que iría al día siguiente.

Se pegó a él y le rodeo la cintura con su brazo. Apoyó la cabeza en su hombro.

– Así me haré perdonar no haber ido a cenar a casa. – repitió, como si nadie lo hubiera dicho ya. Fue lo primero que se le ocurrió.

– Lo que quieres es que tu madre no te eche la bronca, ponerme de parapeto.

Siguieron caminando despacio. Saúl con sus manos metidas en los bolsillos y Fernando rodeando la cintura de Saúl.

– Ya te he puesto de excusa. Eres el culpable de mis desgracias familiares de esta noche.

– Vale – contestó al final Fernando.

– Le diré que haga croquetas.

Se rieron.

– ¿Por qué nunca me has dicho que me querías?

Fernando se paró. Soltó la cintura de Saúl y se enfrentó a él. Le obligó a sacar las manos de los bolsillos y las sostuvo entre las suyas.

– No quería importunarte – contestó Saúl dubitativo. – Estabas con tus cosas y demás.

Fernando arrugó el ceño. Se fue acercando hasta quedar pegado a él. Saúl era un poco más alto, así que tenía que mirarlo hacia arriba.

– Es cierto, estabas tan triste con todo que… – parecía un niño pequeño buscando excusas.

– ¿Vienes a casa?

– ¿Estás seguro? – volvieron los sudores fríos al cuerpo de Saúl.

– Sí – contestó rotundo Fernando.

Saúl no dijo nada. Así que Fernando le cogió de la mano y tiró de él.

– Pero mañana tenemos que ir a comer a casa, no me la líes que mi madre me echa.

– Bueno, te vienes a vivir a la mía.

– Fernando, me… estás… no sé que decir. Así todo de repente. Estoy que ya no tengo más líquidos que sudar ni más colorete para mis mejillas.

– Me he dado cuenta de muchas cosas esta noche. Y es Nochebuena, la noche más mágica de todas, en la que ocurren cosas bonitas y sorprendentes.

– ¿Sí? ¿De cuales? – preguntó con miedo.

– De que a lo mejor te quiero.

A Saúl se le iluminaron los ojos.

– ¡Joder! – exclamó con los ojos muy abiertos.

– Solo a lo mejor – bromeó Fernando.

– No me tomes el pelo…

– Vamos, anda, que hace frío. Y debes otros Cinco euros al bote por el taco.

La noche era fría y oscura. Las calles estaban vacías. Las ventanas de las casas empezaban a apagarse. Ya habrían acabado las partidas de cartas, las del scatergoris, las charlas, incluso las peleas entre cuñados. Los niños estaban en la cama, esperando quizás que llegara la mañana, ilusionados con los regalos que Papá Noel pudiera haberles traído. Miles de historias había ocurrido esa noche. Dido y Peter, Gonzalo y su hermano Matías, Adri y Jaime, la madre de Saúl con el resto de la familia, los niños de la casa de acogida, Luisp, Dídac, Pilar y Ángel, Borja, Saúl, Ricardo, Javi, Valyria, Rilkerainer, Mario, Alex, Israel, Lorien, Francesc, Pere, Robert, Jérôme, Alain, Sonia, Virginia… Adri. La ciudad se apagaba lentamente recogiendo el halo que dejaban esas historias. Las tristes y las alegres.

Mañana sería otro día. Pero en esa noche, muchas historias habían empezado. La magia había hecho su trabajo. Los demás, la gente, las personas, solo deberíamos hacer lo posible por no cagarla.

Fernando y Saúl se pararon de repente, los dos a la vez, como si hubiera llegado a su destino. Pero no. Miraron hacia arriba y vieron una estrella fugaz. Bajaron la cabeza y se miraron. Sonrieron y se dieron un suave beso en los labios.

Se abrazaron y siguieron caminando.

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Que soy Adri otra vez y tal. Mola la historia ¿A qué si? Pues que he mirao la lista de canciones que tenía así como para poner, y que me voy a tirar el moco de poner una de ellas. Los tíos están monos y tal, pero yo estoy mejor. Eso sí, yo no canto una mierda y ellos pues molan dándole al gargorito o como se diga.

Se llaman algo así como “The vamps”. Y pega el vídeo porque parece el Luis ese con el pavo. el del relato, digo. como ligo la salsa ¿eh? para que se queje el jaime. Lo de los reyes de ayer, pues para hoy.

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Programación de Navidad 2015: modelos de fiesta.

Programación de Navidad 2015: modelos de fiesta.

Bueno. Pues que mejor en estos días que reírse, saltar, ponerse gorritos de fiesta, ponerse un poco de nata en la nariz con la pretensión evidente de que alguien te la quite con la lengua.

Fiesta.

Estos chicos han cogido la esencia de estos días. Mirad.

 

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Estos estupendos modelos son   Thor Bulow, Steven Chevrin, Sam Steele, Josh Marquez, Wojtek, Austin Scoggin, Tyler Tuck and Luca Jamal

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Habrá que dedicar a estos chicos algún otro post.

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Na, ni caso al Jaime. Que digo que cuando vuelva, si es que vuelve, que el tío me largó el otro día, así sin anestesia, que a lo mejor dejaba todo plantao y que nos follaran a tos. ya le he dicho, que si no vuelve en, un par de días, voy a buscarle con la montada esa del Canadá. Nos ha jodio, que me va a dejar así plantao. pues que se entere que si no vuelve, me voy con el, que yo no pinto aquí sin él. Joder. pero es que me entra asi, como la duda de si he ehcho lago mal o así. si hasta me acuerdo de poner lo de la letra enfilada, o inclinada o como se diga.

Seguro que es por las bolas que le metí. pero joder, es que… me daba palo decirle la verdad y tal. Y me dice que me perdona y tal, pero yo sé que está ahí con la cosa, reconcomiéndole por la tripas y tal. Tenía la voz así, como de triste y apagao. joder.

Casi que me las piro a buscarlo ya.

a lo mejor me monta una pirula y se pone en plan ogro de las cavernas.

El caso es que pòdría pues sacarme unas foticos así, como a estos pibes, que yo molo muhco más, donde va a parar. Y cobro menos que ellos, fijo. Aunque en nochevvieja, la leche. Juro que os cuento en un decir ya. Pues esa noche, guita a tutiplen. La leche. Y guay que lo pasamos.

que me callo.

que yo estoy más cañón que estos pibes. y otras cosas, que si las largo, el jaime me echa fijo, así que chitón.

 

Adri.

 

PD. Joder, ahora que lo pienso, que guay, hoy es lo de la noche de reyes, y sus cotillones y tal. Que guay me ha quedao el post esta noche. Que los reyes majos os den muchos regalos.

Y joder, que esta noche tengo otra de esas chapas VIP, como la de nochevieja. Joder, que bien lo pasamos y encima, tela de pasta al buche.

chao, bacalao. me abro que tengo que acicalarme. (joder, cada vez escribo mejor).