Cuando los superhéroes sean gays.

Muchas veces me he preguntado qué pasaría si un superhéroe fuera homosexual. Si, por ejemplo, Superman lo fuera. Pero abiertamente. No como Batman que si su relación con Robin es o no es, o los X-men que parece una gran parábola del mundo homosexual. O el mago de Harry Potter, Dumbledore, que parece que era homosexual, según su autora. O Tintin, o Blas y Epi.

Pero todo son rumores.

En Juego de Tronos hay un gay, creo. Seguro que lo decapitan. O lo empalan o algo de eso.

Estaría bien que al volver a casa, el superhéroe de turno se encuentre con su chico que vuelve de trabajar. Es fontanero y ese día ha tenido que solucionar un atasque monumental. Se ducha para quitarse el olor a mierda y hablan, mientras el superhéroe prepara la cena. El novio del superhéroe viste solo una toalla alrededor de la cintura. El superhéroe se da la vuelta con la sartén con el revuelto de boletus y ajetes y se sienta en sus piernas, no sé si antes de echar el revuelto en los platos o después. Se besan, sonríen cómplices. El superhéroe deja la sartén en el fregadero y empiezan a cenar y contarse su jornada. Ríen y se toman el pelo. De vez en cuando se dan un pico. Y se miran. Y flirtean.

Seguro que no tendría mucho éxito. Porque… ¿Estamos preparados para leer historias con personajes gays? Sí, la sociedad en general.

Un día un amigo, estaba con otros amigos. Y me contó que les había dicho que me habían publicado una novela en e-book. Pero no se atrevió a decirles que esa novela iba de gays. “He cambiado un poco el argumento”. “Tómate otra” no es exactamente una novela, a mi entender, que se pueda llamar gay. Los protagonistas son gays, muchos, pero… habla de amor, de inseguridades, de lo rara que es la gente, de lo que nos cuesta a veces tomar decisiones, habla de amistad, de odio, de amor. Si ahora voy y cambio el sexo de alguno de los personajes, sería la misma novela, pero ya no sería gay. Solo con cambiar, Alberto por Emilia, por ejemplo.

Aquí entraríamos a discutir si una novela o una película es gay por tener personajes gays, o porque habla de esos problemas típicos de aceptación y demás.

O imaginaros una serie de televisión. “El mentalista”, por ejemplo. Ese hombre con esa mirada tan atrayente, con esos ojos azules, chispeantes. Seguro que alguno me recuerda el nombre del actor. ¿Os imagináis que el personaje fuera gay?

O James Bond.

O “El Santo”.

O el mismísimo Harry Potter. Y cambiamos su tonteo con la hermana de Ron o con la mismísima Hermione, con miradas tontas con el mismo Ron o con Draco, ese chico rutilante y tan perdido en la maldad que se supone que debe heredar de su padre. Y tan rubio. Y con cara de tan mala leche siempre… que seguro que cuando sonría, se caerán los pilares de la tierra del gozo.

¿Hubiera vendido los mismos libros?

Y eso que Daniel Radcliffe, el actor que encarna a Harry es un gran defensor de la causa gay. Y los rumores sobre su condición sexual no acaban de acallarse. Otra vez los rumores, como los de Epi y Blas.  Quizás porque todavía no acabamos de entender, la sociedad en general, que no hace falta ser gay para defender los derechos de los gays, ni para apoyar con tu imagen y tu dinero, como hace Radcliffe, esa fundación que se creó en USA para intentar prevenir los suicidios de chicos y chicas homosexuales que por rachas, tanto proliferan.

O quizás Radcliffe sea gay de verdad, pero su status en la industria no aconseja que pueda vivirlo plenamente.

Es como el caso de los modelos de moda masculinos. Hay menos gays entre ellos de lo que la gente piensa, pero son muchos más que los que lo reconocen públicamente.

Una cosa son las encuestas estas de aceptación de los gays y de sus derechos, y luego otra distinta es, si en la vida cotidiana, las cosas avanzan de otra forma. A parte está ese tema de lo políticamente correcto. Cuanto se miente por ser “políticamente correcto”.

Cuando mi amigo me contó eso, bueno, pues me reí y esas cosas. Pero me quedé pensando… ¿Mi novela solo la pueden leer los gays? Yo creo que no, que la puede lee cualquiera. Si yo quisiera presentarme un día al Premio Nadal ¿Lo podría hacer con una novela con protagonista gay y optar a ganar? Creo que hace un par de años, una de las novelas que quedaron a las puertas de ganar ese premio, era con personajes gays. No sé dónde lo he leído… si hasta sabía el autor. Seguro que alguien apunta este dato.

Hay que decir que esos amigos de mi amigo, son así como pijos, pijos, y un poco creídos. Quizás esté equivocado, solo pude disfrutar de su compañía escasos dos minutos. Y esas conclusiones así a vuela pluma a veces son erróneas. O no. A lo mejor tiene que ver eso en la actuación de mi amigo.

Ahí está quizás, esa sería a lo mejor, la prueba del algodón de que todo está ya bien, de que las cosas son estupendas y los homosexuales podemos sentirnos iguales cien por cien. Eso y que cuando hay un vídeo en yuuutube en el que dos chicos se besan, no lo califiquen como no apto para menores.

Pero mira, ya nos podemos casar en algunos estados de USA sin problemas, lo ha dicho el Supremo USA. Nos podemos casar en Francia a la sombra de la Torre Eiffel, a Rusia es mejor que no vayamos de la mano con nuestro chico no vaya a ser que nos acusen de hacer propaganda de la causa gay, y a Uganda, mejor ni pisamos. Irán, tampoco es buena opción para establecernos como pareja, y Arabia Saudí, pues casi que tampoco.

Bueno, y aquí se disiparon los temores de que a alguien se le ocurriera derogar el matrimonio igualitario.

Podemos, eso sí, seguir hablando de lo del Orgullo, de lo de salir enseñando carne, de los desfiles, de esas cosas. De si nos sentimos representados, o de si la lucha sigue siendo necesaria, y esas cosas. Lo de todos los años por estas fechas.

A mí por cierto, me encanta que la gente salga enseñando carne en los desfiles. El de la foto es Miguel Ortiz al que saqué un par de fotos el año pasado. Me recordáis que ponga otro día más fotos suyas, esta vez de fotógrafos reputados. Ahí dónde le veis, ya tiene cubierto el cupo de amigos de facebook. Una lástima. Yo que quería ser su amigo… en fin.

jimmy080712-Madrid orgullo 2012 - 18

¿Superman es gay? Cuando Superman sea gay, entonces, repito, todo estará bien. Y claro, siga vendiendo los mismos cómics y las mismas entradas al cine. O cuando Robin y su novio Batman salgan a pasear por Gotham cogidos de la mano y con sus trajes ajustados, marcando paquete. O cuando mi amigo presente mi novela a sus amigos sin temor a que la rechacen por tener personajes gays. Y de paso me respeten a mí. Y la compren. Todo el mundo debe comprar mi novela, no sé si lo había dicho antes.

Por cierto, que no sería la primera novela que se cambia el sexo de uno de los personajes, para que deje de ser gay y tener salida.

Todo esto para al final recordar que debemos querernos y respetarnos. Que querernos es el primer paso para seguir con nuestra vida. Para querer a los demás y que nos quieran y respeten.

Y si ya queremos a alguien más, sería la gloria.

Así que chicos, chicas, orgullosos y dignos.