Filosofando. En realidad solo son divagaciones, no os vayáis a creer…

¿En qué mundo vivimos? ¿Qué mundo nos hemos dado?

Somos… ¿Qué somos?

Estos días he escuchado los resultados de uno de estos estudios que hacen las Universidades, en general las americanas, en la que se viene a demostrar que los ricos son menos escrupulosos a la hora de respetar las normas de convivencia. Por ejemplo, a la hora de tomar una rotonda y respetar las prioridades. Es algo que ya había observado yo, cogiendo una cierta manía por los que tienen Audis, y Mercedes, o BMWs, o coches de estos japoneses que parecen blindados. Si te encuentras a estos en un cruce, en una rotonda, mejor será que te pares sea cual sea tu situación respecto a la preferencia, si no quieres acabar en el hospital o cuando menos en el taller. Pero lo mismo vale con los autobuses, o los camiones. Parece que todos se mueven al grito de “Ya pararán”.

Así que no es cuestión de ser ricos, sino de tener poder. El poder que da el ser más grande, o el de tener más dinero. Una de las explicaciones que se dan a este comportamiento es que los que tienen poder, lo ejercen sin tener una mínima capacidad de empatizar con el resto del mundo.

Empatizar.

Siempre acabamos con esto de la empatía.

Pero esto, no… a ver… no es solo una cuestión de ricos o pobres, o de poderosos o menos poderosos. Todos tenemos un ámbito de poder, quizás. Unos más que otros. Y creo que en el fondo, todos lo utilizamos en nuestro ámbito de forma a veces absoluta.

Alguna vez he hablado de las personas cultas que se refugian en su cultura, para despreciar a los que no lo somos tanto. Se embadurnan de ese halo de superioridad, de elitismo, para despreciar a los que no somos tan leídos y escribidos. Y me da pena, porque me parece que la cultura, el saber es algo que hay que potenciar, hay que admirar. Pero… si eso se convierte en una forma de pisar al resto, ya no me gusta tanto. Porque además suele suceder que esas personas solo entienden una forma de cultura determinada, muy elitista, sin valorar otras expresiones más mundanas, pero que mueven las sensaciones de mucha gente. Tampoco hay que encumbrar a quienes mueven masas, porque que guste a muchos, tampoco es sinónimo de que es “lo más”.

Pero ese elitismo es curioso, porque necesita de los pobres mundanos para vivir. Elitistas hay cuatro, y vendiendo cuatro libros, o cuatro cuadros, no se gana para comer todos los días. Claro que también existe la posibilidad de que esos elitistas, piensen en ganarse la vida en algún Museo, o en alguna Universidad… vale, pero esos Museos, y esas Universidades, las manteneos todos con los impuestos. Y no pienso que eso no deba ser así, pero creo que eso merece una revisión sobre la opinión de los listos, sobre los tontos. Que al final, los tontos ponemos la pasta.

Los ricos pasa igual. Los ricos sin los pobres, no son nada. Los banqueros sin sus clientes, son papel mojado. Ese estudio dice que los pudientes, hasta les quitaban los caramelos destinados a los niños. Eso sí, no dice el estudio si los niños eran hijos de ricos o de pobres. Es importante este punto a mi parecer.

Pero en sentido contrario, también hay un desprecio. Los menos cultos que desprecian a los que saben, o que los miran de esa forma como diciendo: “Pero qué te creerás tú porque sabes que Mozart no es un café de Burgos, o mejor dicho, que a parte de ser un café de Burgos, es un compositor que murió hace ya un par de años al menos, te creerás mejor que el resto”. Tenemos a Belén Esteban que todas las tardes hace en Tele 5, hace proselitismo de su incultura.

Al final, parece que todos necesitamos defendernos del mundo que nos rodea, de los que saben más, de los que saben menos, de los pobres, de los ricos, de los niños, que nos quitan los caramelos, de las rotondas, que nos agreden sin medida, de los semáforos que se pone en rojo cuando vamos a pasar, y encima como tienen cámara, pues nos sacan la foto y tenemos que pagar la multa… pero claro, si soy rico, me la trae floja, porque eso me lo gasto yo en gambas todos los mediodías, y si soy pobre puedo decir en la barra del bar, delante de una caña bien fría, a pesar de ser enero y nevar fuera “con la multa me limpio yo el culo”; dicho esto poniendo dramatismo al asunto, con gesto adusto…diría incluso que con gesto de estreñido. O de asco.

El caso es que en general, parece que todo gira en que para sentirnos bien, debemos ser más que el de al lado. Más listo, más culto, tenerla más grande, o tenerlas más grandes, si son mujeres, o el pelo más suelto, o tener la cartera más abultada, o el coche más ponente, o la moto que haga más ruido, o saber más pintores flamencos del XVII, o conocer a Monet, o saber la última canción de Navajita Plateada.

Chakespeare es una bahía.

Orson Welles, trabajó en España.

A las Presidenciales francesas se presentó un payaso que en sus carteles se ponía una flor en el culo. Y le votaron unos cuantos. ¡Vive La France!

Las historias de cama y espías de los gobernantes ingleses dan mucho juego.

A mí me aburre el cine de Bergman.

Mientras tanto las empresas siguen creciendo, juntándose, los ricos quieren ganar más, todos quieren ser más ricos. Lo que pasa es que… lo de crear riqueza a veces es una falacia. Es como la energía. La riqueza, ni se crea ni se destruye: solo se transforma. Cuando alguien pierde, en general alguien gana. Y si Europa es muy rica, quiere decir que otras regiones son más pobres.

¿Dónde estamos? ¿Qué mundo estamos construyendo?

Esto parece una pregunta filosófica, o económica… pero… en realidad se refiere a ti, y a ti, y a mí, como personas… si quieres hablamos de la fusión de Citroen y General Motors… pero en el fondo, eso es lo mismo que hacemos en la vida normal, cuando salimos a ligar. O cuando salimos de cañas con los amigos. Cuando hacemos pandilla en contra del raro del grupo, o del listo, o del tonto, o del marica, o del gafotas, o del gordo… es cada vez más raro poder ver y sentir a dos amigos de verdad. Bebemos, nos reímos.. y a veces en general, si nos reímos unos cuantos de la diana del día, será mucho más divertido.

Lo mismo que decimos de las empresas que se defienden atacando, lo podemos decir de cada uno de nosotros: nos defendemos atacando, levantando el mentón y diciendo: yo soy más. En lo que seamos “más”, es un tema secundario. Pero somos “más”.

Esto es una generalización, claro. Tengo la suerte de conocer a personas muy cultas que son muy sencillas, a personas con expedientes extraordinarios que no presumen de ello, incluso a algunos que se sienten avergonzados de decir lo que son. Y a personas sencillas que están encantadas de disfrutar de lo que saben los demás.

Yo soy un tío sencillo que disfruta de lo mucho que sabe el resto del mundo. Aunque ahora que lo pienso, decir esto, ya me parece un poco presuntuoso.

¿Qué somos? ¿Unos reprimidos que atenuamos nuestras carencias despreciando a los demás?

Resumen para LuisM:

  • La vida es una M.
  • Parecemos un atajo de frustrados que solo quiere pisar al de al lado, para sentirse un poco mejor.
  • El tenerla más grande, no supones ser más, sino tenerla más grande.
  • Más grande es una comparación, así que, en todo caso, lo que sienta bien es comparar, no el tamaño. Porque luego, a ver dónde aparcas el autobús… con lo fácil que es aparcar un Mini.

De cosas propias de estas fechas, o disquisiciones de un demente.

 

Pero si ya es Navidad, y yo con estos pelos… ni cena, ni comida, ni nada… no tengo nada. Y al final mi hermano viene… y yo que creía que después de la última visita no se iba a atrever… jajajajaja.

Sabes, no puede ser. Este año no llevo las cosas como se deben llevar. Yo tenía unas tradiciones que este año me estoy saltando a la torera. Mal… muy mal Jaime… así no llegarás a ningún sitio en la vida… qué decís… ¿Qué no llegaré de ninguna forma? Pues sí… tenéis razón… Corramos tupido velo. (Uno o dos, dependiendo de lo tupido… el velo, digo)

Ya debería haber visitado las tiendas al uso y centros comerciales, para echar un vistazo para la cena y comida. Ver cosas nuevas, ideas… no, no os penséis que me voy a meter en la cocina a lo grande el 24 por la tarde. Yo algo de picar, facilito, y un pavo, pollo, capón, pularda o similar, a ser posible que venga ya asado. Un calentón mientras bebemos la primera copita, y a comer. ¡hala!

Pero no tengo nada. Todo sea que comamos un filete a la plancha. ¡Tortilla de patata! Eso. Si no encuentro nada, hago una tortilla de patata, y tostadas para untar paté. Y jamón para tomar con pan con tomate.

Ains.

Si tuviera ganas haría un pastel de merluza y gambas. No estaría mal.

Coliflor… era muy típico de la tierra de mi madre…

Ahora que lo pienso, no tengo ni cava ni turrón… que mal… ¿no?

Otra de las tradiciones que me he saltado, es pensar en qué hacer si toca la lotería. Claro, es que hay que tener un plan. No se puede improvisar dar uso y disfrute a 1 millón de euros, o peor, si te toca el euromillón… ¿qué haces con 43 millones de euros, como le han tocado a uno en Guardo, la semana pasada? Pues yo todos los años, hago un plan.

Primero, dependiendo de la cantidad, establezco una serie de gente a la que haría partícipe del premio. Sí… pienso… mis hermanos, mis sobrinas, mi amigo Javi, Ricardo, Borja, Saúl, Olga, Carlos, Helena, Israel… no este no que no me llama ni a tiros… Establecidos a los que voy a dar una parte, pues digo: de esos 43 millones, la mitad a repartir entre toda esta gente. ¿Sale a un millón? Pues hala. Y entonces, cuando toca, yo lo primero que hago es llevar el décimo o el resguardo de la Primi, al banco de confianza. Y después, llamo a los que serán objeto de reparto, y que me den una cuenta, el DNI y demás, para que lo cobren directamente.

Y luego yo, cobrada la parte que he destinado a mí, pues… empiezo a cambiar poco a poco mi vida. No, no se puede dejar de trabajar al día siguiente, que si no se entera todo el mundo. Por cierto… en mi plan, nadie se entera salvo los que cobran una parte. Y estos, como se vayan de la lengua… no cobran ni en chapas de chorizo, claro. Porque es una pena enterarse de lo falsa que es la gente, cuando pasas de desarrapado a millonario. La de amigos, y proyectos que te salen. La de gente que ha estado años sin mirarte al cruzarte con ellos por la calle, y que encuentra tu teléfono, a parte de directores de banco y de emisoras de radio y televisión para entrevistarte.

Así que, discreción.

Ahora que lo pienso, a lo mejor no debería repartir parte del premio. Nop. Porque a lo mejor pierdes a esos amigos… como tienen pasta, pues buscan compañías más interesantes… Pues nada, borrados los que iban a recibir una parte…

Esto puede parecer una bobada, todas estas elucubraciones mentales y tal y cual… pero en un viaje de bus, por ejemplo, se te hace corto… o en una noche de esas que no te duermes ni a tiros, porque al día siguiente es nochebuena, y mira, no la vas a disfrutar como te gustaría, porque la navidad te deprime, sí… pero no es porque no te gusta, es porque no la puedes celebrar como quisieras, porque la gente a tu alrededor es sosa, y no tienes ganas de mandar a la mierda a todos tus ancestros y coetáneos con la misma sangre, o incluso mandar a garguear (hacer gárgaras, me lo inventado… ¿qué pasa?) a los amigos que proclaman su adhesión a ti y demás, pero solo de boca, y no con hechos palpables, besos y achuchones diversos… pues estos sueños, digo, estos planes, hacen que te olvides de todo eso, y en un momento dado de la noche concilies el sueño, e incluso, puedas descansar.

Y os preguntaréis… pregunta pregunta… ¿A qué viene a todas estas sandeces?

Pues que mira, que es Nochebuena un día de estos, y luego Navidad. Y que… pues había que escribir algo para no poner sencillamente un Papa Noël en bolas, o una canción de Navidad, y poner un ¡¡Feliz Navidad!! en letras grandes.

Daos pues por felicitados, y si queréis poner una canción en los comentarios, o quizás escribir una bonita dedicatoria, o mandarme unos cuentos besos, y achuchones diversos, que sabéis que soy muy propenso a ello, aunque me da igual, porque ni San Pedro bendito y la corte celestial me trata con amor pasteloso (pausa para respirar), o incluso escribir un bonito sueño, o un plan para cuando ganen la primitiva, o la lotería de Navidad, claro está, la del año que viene… por cierto, si alguien de los agraciados de este año, lee este blog, espero que tenga a bien invitarme a un café, aunque sea vestido. Y si el premio ha sido cuantioso, a una comida en restaurante fetén.

Y lo dejo que me lío.

 

Resumen para LuisM:

 

¡¡¡¡Feliz navidad!!!!

¿Alguien me deja unos besos en los comentarios? Pero a ser posible, sacando el palo de escoba que alguno tiene metido por el culo y saliendo por la nuca en tales ocasiones. O sea, besos con naturalidad y nada forzados.

Una canción de navidad. Le escuché un día a Santi Segurola recomendar esta canción. Decía que la letra era dura… me perdonaréis pero no sé inglés, y no he tenido ni tiempo ni ganas de buscar la letra y su traducción. Si alguien se anima, ya sabéis.

 

Silencio, estamos charlando…

 

¡Qué silencio!

Ahora es el momento en el que debería escribir un relato maravilloso, un nuevo capítulo de “una buena mañana para correr”, o ese cuento de navidad, que al paso que voy, escribiré en Semana Santa. Por lo menos original sería… no me lo neguéis.

O un desparrame para reír…

Pero no… quisiera dejar que mi cabeza deambulara sin rumbo, con tranquilidad, como si estuviéramos tú y yo charlando en el salón de mi casa, o de la tuya, con un café o una copa, guardando de vez en cuando silencio… pero eso sí, con conversaciones profundas, esenciales…

Por ejemplo… ¿Para qué vivimos?

Sí, estudiamos, trabajamos. Encontramos a una pareja. Unos tiene hijos, y otros no. Tenemos padres. Unos la quieren y la defienden, a la familia me refiero ahora, y otros pasan de ella. Pero en el fondo ¿Cuál es la finalidad última de nuestra vida?

Podría ser la felicidad. Pero feliz, feliz… ¿cuántos pueden decir que son felices? Unos porque no encuentran a su pareja. Otros, porque la que tienen no les llena. Otros, porque se sienten mal por cómo son, o por si son más bajos que la media, o tienen más pelo de los que les gustaría, porque les sobran 15 kilos, o porque son unos engreídos. A unos no les gusta su trabajo, pero no queda otra. ¿Cuantas personas hay que no trabajan siquiera en lo que han estudiado? ¿Y cuantos hay que han estudiado algo que no les gustaba? Se puede ser feliz sin todo esto, claro. Para eso existe el auto-engaño. O la resignación. Pero ese es otro tema.

Yo siempre digo que hay que buscar esas pequeñas cosas que nos dan placer. A mí, por ejemplo, me pone estupendo una conversación, una buena conversación. Me da placer leer un buen libro, o ver una película estupenda. Pero, esos pequeños placeres son momentos aislados que robo a la vorágine de la vida que llevo. Últimamente, ahora que lo pienso, lo que más placer me da es dormir bien. Sí. Hoy ha sido un día muy llevadero, pese al puñereto día que he tenido, con visita a urgencias con mi padre incluida, porque esta noche pasada ha sido la primera en mucho tiempo, en la que he dormido bien.

Y la sonrisa de un niño… eso es maravilloso. Y la belleza del cuerpo de un hombre, por ejemplo. Eso también da placer.


Típico y tópico. La sonrisa de un niño, una flor en primavera, el sol asomando entre las nubes… Vale, sí, todo eso es maravilloso… pero yo, Jaime, ¿qué coño he venido a hacer en esta vida? Pues ni idea… no encuentro respuesta. Mi trabajo no me gusta. Mi familia… pues qué queréis que os diga. Pareja, ni la tengo, ni la espero. Amigos… sí vale, pero cada uno tiene sus cosas… Escribir, dirá alguno, pero eso, perdonadme, puede ser un pasatiempo estupendo, pero no creo que se convierta en el norte de mi vida. Y mira que me gusta… pero no creo que concite alrededor de mis palabras al suficiente número de personas para que pueda sentirme “llamado por la gracia de Dios” a ser un gran escritor. Vale, ni grande ni pequeño. Y eso que, alguna vez que con mis escritos he conseguido animar a alguien, o hacerle ver las cosas desde otro punto de vista más positivo… pues me he sentido feliz. Apuntamos esto entre esos pequeños placeres que citaba antes. Pero… eso no es el fin último de mi vida. Y reitero, no me siento feliz…

Ahora que pienso, que maja mi madre, recuerdo que, bueno, os sitúo: yo soy el pequeño, con 13 años de diferencia con mi hermano anterior. Mi madre, cuando yo era pequeño, me decía que me habían tenido para que cuidara de ellos… qué maja mi madre… aquí estoy velando el sueño febril de mi padre… pero esto no puede ser la finalidad de mi existencia. ¿Mi vida se va a acabar cuando mi padre muera? Pues vaya…

Y la felicidad tampoco, porque al paso que va la burra…

Chicas, chicos, me rindo. Sip.

Huy, espera, que podríamos hablar un rato de las ilusiones… eso que es lo que mueve a muchas personas, y su no consecución es lo que hunde en la depresión a muchas otras…

Escuchaba hace un momento en la tele, en uno de esos programas en los que un grácil y dicharachero reportero cámara en mano, va a visitar a españoles que trabajan y/o estudian repartidos por el mundo, a un chico que tiene una beca o algo así en USA, y decía que allí, la gente solo busca ganar mucho dinero, escalar posición social, comprar muchas cosas, y esas son las razones que les mueven. Pues mira… ojalá fuera mi caso. Al menos… tendría esa meta, ilusión, o modo de vida.

Otra razón última, podría ser el “ganarse el cielo”. Pero eso, aún no siendo ateo, pues me pilla como muy lejano, y poco terrenal. No me convence.

¿Veis? Todo esto se arreglaba si tuviera pareja, y ahora él me hacía un par de carantoñas, y nos poníamos a practicar en cualquier rincón de nuestra casa, los juegos del martes por la noche.

Pero en cambio, me iré a la cama, y pondré el despertador a las 6, para que mi padre se tome las dos pastillas nuevas que ha conseguido en la visita a urgencias.

Y luego, me quejo. Mucho mejor mi plan de esta noche, que los juegos del martes con mi chico, dónde va a parar.

 

Resumen para LuisM.

 

1.- no soy feliz.

2.- no tengo pareja.

3.- mi padre está jodido.

4.- yo estoy jodido.

5.- me quiero hacer anacoreta y apartarme del mundo.

6.- la sonrisa de un niño está guay y tal, pero no sirve para nada.

7.- la vida es una mierda.

8.- a las 6 a.m. Dos pastillas: Augmentine y Gelocatil.

9.- ¿qué es la felicidad?

10.- ¿qué leñe hago en esta puta vida?

11.- si hay alguna falta, me decís, porque no tengo ninguna intención de releer esto.

y 12.- no tengo pareja, estoy jodido, no soy feliz.

 

¡Hala!

 

Pues estuve de boda…

Pues estuve de boda.

Una boda, ya sabéis, es ese momento en que dos personas dicen “sí” y firman un papel. Con esa disculpa, se juntan un número cambiante de familia y amigos de la pareja. Como se suele decir (con voz engolada por favor)  “Es un momento de alegría en el que la familia se une y se estrechan lazos”. Un momento en que todos nos decimos lo majos que somos, y decimos también eso de “Espero que nos veamos no solo en las bodas y entierros”(voz engolada otra vez, please)  En que nos damos besos a diestro y siniestro, salvo a aquella mujer que la oí claramente decir que no la dieran besos hasta más tarde, que se la estropeaba el maquillaje. En que a los niños se les dice lo que han crecido, en general con voz idiota, porque ya se sabe que a los niños hay que hablarles con voz de idiotas. A los mayores, lo que han envejecido, o lo que han engordado… (esto lo suelen decir los que no saben ser educados, que son pesados y perfectos, que necesitan expresar su juicio sobre todo y todos, siempre desde una posición de superioridad). Los demás lo piensan, pero esperarán al día siguiente para machacarte, cuando no les escuches. Así conseguirán que los oídos piten y piten por días y días.

Pues sí me tocó. Algún día debía de ser… y pasó el sábado. Aunque parecía que nunca iba a llegar… pero llegó. Y gracias a Dios, (Hosanna en el cielo), pasó.

Las bodas… cuestan una pasta. Yo, me tuve que comprar traje. Y no, no los hay de usar y tirar… total no creo que lo vuelva a utilizar en años, y cuando llegue el momento, no me valdrá, seguro. Ya te compras una camisa… y total, una corbata. Tengo 20 corbatas… pero oye… total… de estreno ¡¡total!!… ¡Es mi sobrina!

Luego debes hacer un regalo. Como casa ya tienen y amueblada… pues eso.. que dinerito fresco. Pues ¡¡Hala!! ¿Cuánto? Esto de regalar dinero está bien. No hay que pensar qué regalar. Pero… ¿Cuánto? ¡Ja! Porque es fácil comparar… “Mira el tío Jaime, que rácano” “El tío Felipe nos ha regalado 30 € más”. Y es mi sobrina… así que suelta la pasta, tío Jaime. Durante unos días tuve la esperanza de que mi sobrina me perdonaba el regalo. No quería darme la cuenta… y lo del sobre me parece cutre… cutre. Así que… yo casi saltaba sobre la cama por las mañanas de alegría… ¡¡Me perdona el regalo!!!

¡¡¡Biennnnnnn!!!!

Pero no. La cuenta llegó vía sms dos días antes.

¡¡Suelta la pasta tío Jaime!!

El tío Jaime, soltó la pasta.

Después de los dispendios… llega la hora. 18,30 h. Les casa un concejal del Ayuntamiento de Burgos. O sea, Boda Civil. Tiempo soleado. Pero con el aire este tan majo que tenemos aquí, del norte. Mas fresquete él… más majete… Llegamos mi padre y yo. Los primeros, como no puede ser de otra forma, yendo con mi padre. Conseguí no llegar dos horas antes. Solo llegamos 45 minutejos de nada. En el ascensor… jijijiji… mi padre se indignó con una chica que vive en el piso de abajo, porque al entrar y vernos de riguroso traje y corbata, nos dijo… ¡¡Qué elegantes!! Mi padre, luego dijo algo así… ¡¡Pues no sé a que ha venido eso!!  ¡¡Yo voy siempre así!! Ejem… consideré oportuno evitar una discusión al respecto que me hubiera llevado directo a la desesperación… Yo hace 10 años que no uso corbata ni traje… subo muchas veces con esa chica…

No obstante, ya había ambiente en la plaza. Había otra boda antes. Es bonito, porque así, no estás seguro de si alguien ha llegado de la boda. Conoces a los tuyos… y eso con alguna duda. Empiezas a escrutar con disimulo a los presentes, desde lejos… silbando y mirando de reojo… ¿Será Maripi? ¿Será ese Juanillo? ¿Será el tío de Almería? No por Dios, que no tengo tío en Almería.

De repente, allá en lontananza, aparecen dos mujeres. Entre las vallas de las obras, los coches aparcados de las boda anterior. Bueno, y los coches de la boda de la iglesia de al lado. Menos mal que la plaza es peatonal… en fin. Sí, sí… son mi cuñada y mi otra sobrina. Irreconocibles. Madre mía lo bien que se lo han pasado en la modista estas… bueno, bueno. Mi sobrina ha pasado de una vestimenta estilo emo-gótico-punk, con colgantes varios de calaveras, pantalones y camisetas negros… negros… a un vestido de gasa en la gama de los marrones como color de fondo. Sí, he dicho vestido… no pantalón. Y no había calaveras… no. Ni cruces como pendientes… no. Bueno, bueno… al abuelo casi se le cae la baba… aunque rápidamente lo cambió por una bronca porque no le hacía caso. Es que el abuelo… es mucho abuelo, y siempre quiere ser el protagonista. Menos mal que llegó mi querido hermano, el de Madrid, con su pareja, está bien conocerla después de 10 años. Y rápidamente me perdí entre la multitud. Me junté con los tíos y primos por parte de mi madre, a los cuales, mi padre desprecia absolutamente. Y con mis sobrinos más majos ellos… ains.

Entramos. Casi nos perdemos la ceremonia, porque entraron los novios, la mayor parte de la gente, a la vez que salían los de la boda anterior. Nosotros lo hicimos a toda prisa, y bajo la lluvia de arroz de los anteriores. Alguna foto ya joderíamos… jijijiji.

El oficiante, se alargó un rato. Lo cual se agradece un poco, que si no, una boda civil dura 3 minutos 30 segundos. A parte, era amigo de mi padre… pero mucho más joven… jijijiji, y le dedicó unas palabras, lo cual fue emocionante para él… y le mejoró mucho el carácter para los restos de la tarde. O eso creo… que francamente, casi ni le volví a ver. Unas amigas leyeron algo que habían escrito, a lo cual no le encontré mucho sentido, pero bueno. Y otros amigos, 2 violines y un chelo, tocaron algo. Una lástima, si lo llego a saber, invito a chiqui, para que les enseñe a tocar un poco el violín. Vale, estoy en plan crítico. Pero para lo poco que tocaron… se les fue la nota un par de veces… y a lo grande.

Mi hermano el padre, allí, con babas en la cara. Al lado de la novia. Fue el único momento de protagonismo que tuvo el hombre. Después fue de enfado en enfado… jajajajaja, el pobre, pensaba que en las bodas dónde se invita amigos de los novios, y son claramente mayoría aplastante, los novios iban a estar tranquilamente sentados en la presidencia, departiendo con papá y mamá… confraternizando con la otra parte… de la parte contratante (no me resistía a escribirlo… jijijiji)

¡¡Ja!!

A los novios se les vio sentarse, les sirvieron el primer plato… y sobre todo la novia, no fue vista en la presidencia nunca más. Eso sí, hubo trenecitos, bailes, gritos de que se besen los padrinos… jijijiji, presentaciones de Power Point , personas de una edad mirando con cara de estupor a la concurrencia… jijijiji. Y padre de la novia indignado con su hija. Y madre de la novia, indignada con su hija. Y novio… resignado… que la novia es todo un carácter… jajajaja.

Venga, va, voy a dejar de criticar… que podría seguir largo y tendido… que al fin y al cabo, poner a parir a la gente, es fácil. Sobre todo cuando no lo van a leer… jijiji. Pero eso sí, todo con mucho cariño. Sip. Como me dijo mi sobrina a altas horas de la madrugada, con un nivel de alcohol en sangre elevado, el suyo y el mío… ejem… el Bombay Saphire hizo estragos… me dijo con voz y tono profundo… “que sepas Jaime, que te queremos mucho” ¡¡Hala!! ¡¡Toma Ya!! ¡¡Qué malo es el alcohol!!!

No puedo resistirme rememorar momento”invitado joven”, amigo de los novios. En esquina local de Barra Libre – Baile (esquina por fuera). En una mano, cubata. En la otra el miembro viril, apuntando pared. Paso por detrás… ¿Del novio o de la novia? – Pregunta. “De la novia” – contesto. “Maja la novia” – responde. Para que luego digan que los hombres no somos capaces de hacer varias cosas a la vez. 3 en concreto… jijijiji.

Resumen para Luisma:

–         Estuve el sábado de boda.

–         Traje de estreno. Una pasta.

–         Regalo a los novios. Una pasta.

–         Por cierto, el traje me estaba… de puta madre.

–         Besos a doquier. Familia encantadora. ¡¡Que majos y guapos estábamos todos!! ¡¡Y cuánto nos queremos!!

–         Hicimos promesa, la familia de vernos más. Promesa a incumplir… sip.

–         La novia… a su aire. Su padre… mosqueado. Su madre… mosqueada. ¿el protocolo? ¡¡¡Qué chiste!!! Jajajajaja.

–         La cena bien, gracias. Sin exagerar… pero esto es secreto… no se lo digáis a mi hermano…

–         Hacía aire. Del norte. Para agasajar a los visitantes de fuera.

–         El abuelo de la novia… insoportable. Como siempre. Aunque podría haber sido peor… jijijijiji.

–         El alcohol… es malo. Te pone de un sentimental… sobre todo a altas horas de la madrugada. Y dices cosas… ¡¡Con lo bien que uno está callado!!

–         Los hombres podemos beber, mear y hablar a la vez. ¿Cómo te quedas?

–         Y casi se me olvida, le regalaron a mi sobrina un ramo de flores… hechas con billetes. Era muy curioso. Eso sí, los billetes no eran de 50. Solo de 20, de 10 y de 5. Ya que se pusieron… jijijiji, podrían haberlo hecho de 50, 100 y 200 jijijiji. Eso sí, me imagino que trabajo… llevaría mucho trabajo. (lo del valor de los billetes… es por criticar… que en realidad el regalo estaba muy curioso, y muy bien hecho)

–         Y sí, esto ha quedado largo… muy largo… pero que conste que podría haber quedado mucho, pero mucho más largo.

–         Y además, me imagino que todo esto… todo lo relatado hasta este momento, os la refanfinfla. Pues… us jodéis… sip. jijijijiji.

–         He dicho.

Empiezo en Madrid… y acabo… ni se sabe.

¡Qué estuve en Madrid el finde pasado!

Un finde sin escuchar males, quejas. Sin ver a familia ni a gentes del trabajo. Sin tener que hacer la compra. Sin pensar en las miles de cosas que tengo que hacer, y no me da tiempo, o no tengo ganas.

¡¡ayyyyyyyyyy!!!!!

Vi encima a algunos amigos. Conocí a Alex sin sentido, aunque no le pude poner nervioso en Chueca… jijijiji. Ni me pagó la tarta que me debe… en fin. Todo ello se lo guardo para la próxima.

Probé un restaurante nuevo (gracias rem por la recomendación… espero alguna recomendación más… y que a la próxima me lleves tú…), cené un bocata de jamón estupendo y baratísimo, volví a un italiano que me suele gustar, y me gustó otra vez, escribí sin distracciones, así que me está saliendo una historia larga… larga… jijijiji. Leí en mi Starbucks preferido, paseé por Madrid hasta que caí agotado… comprobé una vez más que Iago no me quiere… menos mal que otros sí… ains.

No puede ver a todos los amigos que quería. A Sonia se me olvidó citarla, perdóname, dentro de unos días espero tomar un cafecito contigo, y espero que se unan algunos otros blogueros, viejos amigos, y nuevas incorporaciones.

Un finde tranquilo… con buenas conversaciones… buena compañía… un finde de relax. Un finde que me ha sentado de puta madre. Sí señor.

Y ayer… es curioso, hablando con uno de los amigos que vi en Madrid, hablaba del cierre de mi cuenta de Google. Y comentaba el hecho curioso de que el blog antiguo sin palabras, todavía se podía ver… Era lo único de mi cuenta antigua de tatojimi que estaba visible. Y mira por dónde, creo que fue decirlo en voz alta, y desaparecer. Ayer comprobé que, ya tampoco estaba accesible. Yo que iba con la intención de copiar un post que escribí, uno de los últimos, con una música determinada que no tengo  apuntada, y resulta que… ya no está tampoco. Pues me ha recordado la rabia que sentí cuando perdí todo lo que había acumulado y creado durante tantos meses. Ya hace más de dos meses que pasó todo aquello, y no hay noticias. Los indicios apuntan a que nunca más lo recuperaré. Pero no hay respuesta de Google al respecto.

Fuera por la causa que fuera, el caso es que, no puedes alegar, no puedes saber, no puedes ni defenderte, en caso de que haya algo de qué defenderse, que no lo creo. Y no soy mucho de seguir dándole vueltas. Es mucho el tiempo que perdería investigando por dónde podría buscar alguna respuesta. Y encima, sería en foros en inglés, muchos de ellos. Porque eso es lo malo que tiene Google también, que según vas pidiendo más información, o más completa, ya todo está en inglés. Y eso me agota.

En uno de mis paseos por el Foro, vi la convocatoria a una manifestación convocada por  los amigos y familiares de un chico al que mataron hace unas semanas de forma brutal. No he podido saber las causas, porque luego se me ha olvidado el nombre del chico y no he podido buscarlo. Pero, me ha recordado, el chico que mataron hace un par de semanas en Burgos, de una paliza, porque el chico no quiso dar un cigarrillo a unos chicos. Chicos de 18 años todos ellos. Recuerdo también otro caso parecido de otro chico al que mataron en Burgos, hace unos meses. Chicos muy jóvenes, como joven era el fallecido. Poto en su blog, habla también de la paliza que le dieron a un chico… porque sí. Y como uno que pasaba por allí, sin saber nada de nada del tema, se puso también a pegarle. Y como había mucha gente mirando. Y como la policía no llegaba. ¿La llamaría alguien?

La semana pasada me pasee por algunos blogs, digamos con un espíritu un poco contrario a los gays. Y la verdad es que me asusté un poco de comprobar la ira que destilaban algunos de los que comentaban, en contra de los gays. Las manipulaciones de las que hacían gala. Y la censura que tienen instaurada en esos blogs, eliminando comentarios de las personas que no piensan como ellos.

¿Por qué toda esta violencia física y verbal? Unos tienen esa violencia contra los gays… ¿A ellos que les va ni les viene que otros tengan una opción sexual distinta a la suya? Otros tienen esa violencia contra… contra el que se cruce en su camino y no le caiga bien. O no le guste la sudadera que lleva, o las zapas. O porque no le da un cigarrillo… ¡¡un cigarrillo!!, que viene a ser, más o menos, te pego porque me da la gana. Y si palmas… “mira chico, mala suerte”.

Podemos recordar los chicos esos de “buena familia”, o sea, sin venir de una familia desestructurada, que parece que da al menos un camino para “disculpar” al agresor, que patearon a una “sin techo” y la prendieron fuego. Pero no,… no querían matarla. Esos chicos que pegan a sus compañeros de instituto y lo graban en sus móviles.

Podemos pensar que todo esto es un mal de la juventud… pero en esos blogs o foros o lo que fueran dónde se atacaba a los gays con saña, no eran muy jóvenes precisamente. Incluso algún sacerdote estaba por allí. ¿Dónde queda lo del amor al prójimo de lo que hablaba Jesús con tanta insistencia?

Porque cuando ves conducir a mucha gente con brusquedad, obligándote casi a apartarte de la carretera para dejarles pasar, y te fijas en el que conduce, unas veces sí, son jóvenes. Pero otros… son como más talluditos.

¿Estamos tan frustrados que tenemos que demostrar a golpes lo guays que somos?

¡¡Calla Jaime, calla!! No sigas… estábamos en que estuviste a gusto en Madrid, que te relajaste y esas cosas… y mira dónde acabaste…

Me callo.

PD. Solucionado el problema de los 5 chicos de Madrid. Este tema queda bajo secreto de sumario. No hace falta que hagáis indagaciones ni nada de eso. Os agradezco vuestro interés… “absolutamente desinteresado”… ejem. ¡¡Hala!! ¡¡A cascarla!! Jijijijiji.

Resumen para LuisM:

LuisM, que este finde pasado estuve en Madrid. Estuve con unos amigos, que tú no conoces. Algún día te les presento… sip.

Ya sabes que a veces parezco una cotorra, pues así estuve el domingo con Alex sin sentido. No, no es ninguno de los Alex que conocimos hace tiempo.

Pero no me fui de fiesta. Si es que sin ti, esas cosas no son lo mismo.

Y después de esto, pues me he liado, y me he metido un poco con Google. ¿Sabes que el blog sin palabras antiguo ya no se ve tampoco? Estos de Google son unos capullos… en fin.

Y después… me he metido en un jardín sobre la violencia sin sentido… no, no tiene nada que ver con el Alex que he citado antes. No. Alex sin sentido es una cosa, y la violencia sin sentido es otra cosa distinta.

Tengo que hacérmelo mirar… empiezo a escribir, y no sé ni dónde voy a empezar, y mucho menos dónde acabo.

LuisM, pero estas cosas que comento aquí hoy, son para que me escribas como cuando tú coges interés por un tema.

Por cierto LuisM, eso de facebook, me da mucha pereza. Pero mucha.