Por San Valentín: Una canción – Nicole Kidman y Robbie Williams

Sigue siendo San Valentín. ¿No decías que San Valentín debía ser todos los días?

La ha enviado Virginia. Gracias, gracia. De verdad.

Y como tenía a mano la letra, pues os la pongo.

I know I stand in line
Until you think you have the time
To spend an evening with me
And if we go someplace to dance
I know that there’s a chance
You won’t be leaving with me

Then afterwards we drop into a quiet little place
And have a drink or two
And then I go and spoil it all
By saying something stupid
Like I love you

I can see it in your eyes
You still despise the same old lines
You heard the night before
And though it’s just a line to you
For me it’s true
And never seemed so right before

I practice every day to find some clever
lines to say
To make the meaning come true
But then I think I’ll wait until the evening
gets late
And I’m alone with you

The time is right
Your perfume fills my head
The stars get red
And oh the night’s so blue
And then I go and spoil it all
By saying something stupid
Like I love you

The time is right
Your perfume fills my head
The stars get red
And oh the night’s so blue
And then I go and spoil it all
By saying something stupid
Like I love you
I love you…

Por San Valentín: No todo está perdido, por Virginia.

Hoy también es San Valentín.
Y a Virginia le vuelve a tocar, con un relato corto.
Llegan a casa. Se quitan el abrigo y Edu, un poco borracho, echa los brazos al cuello de Marcos. Se miran sonriendo, Marcos piensa que es simplemente un gesto de camaradería o amistad, pero entonces Edu se inclina y acerca su boca a la de Marcos, Marcos reacciona sorprendido echándose hacia atrás y sus bocas sólo llegan a rozarse.
-¿A qué ha venido esto? dice Marcos, sonriendo burlonamente, pensando que Edu simplemente trata de vacilarle provocándole. Pero al momento se arrepiente de su reacción y de su comentario al ver el gesto de dolor ante el rechazo en la cara de Edu. Pero es un gesto fugaz que Edu al momento recompone volviendo a mostrar su gesto más bien sardónico. 
– ¿Estás bien? –pregunta Marcos-
– Si. Voy a fumar. – responde Edu. Y sale a la terraza.
Marcos se apoya contra la pared y cierra los ojos. “Soy gilipollas, maldito orgullo, todo lo hago mal, mierda de viernes 13”.   Luego piensa que ya son más de las 12.  “14…, de febrero. Mmm,  igual no está todo perdido”.  Una sonrisa se abre paso en su rostro y con gesto decidido se encamina hacia la terraza.

Por San Valentín: “Todo es posible”, por Peace for ever.

Hoy, también es San Valentín. Y Peace for ever nos ha escrito este relato:
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– La verdad es que no estoy enamorado de ti. No quiero enamorarme de ti porque eres mucho más joven que yo y creo que tú debes buscarte a alguien de tu edad que te haga feliz. Pero de verdad que me gustas mucho, estoy muy bien a tu lado y me costaría poco amarte, pero tan solo imaginarlo es en si mismo una locura.
Joe guardó silencio después de esa declaración, estaban en la cama de Lao desnudos tomando un delicioso zumo de maracuyá, después de follar. Hacía pocos días que se habían reconciliado ya que habían reñido violentamente. Una rencilla que bien analizada ya apuntaba a que en realidad Joe se equivocaba.
— Pues yo sí que estoy enamorado de ti.
Lao habló en tono quedo, sin mirar a Joe, estaba estirado en la cama al lado de Joe, hierático como si estuviera en un ataúd, mirando hacia sus propios pies. Joe estaba tumbado de lado mirándole y al oír esa palabra se dejó caer sobre sus espaldas y se le nublo el pensamiento. No puede ser. Aunque le gusten los mayores, sé que soy mucho más mayor que los tíos que le gustan. No puedo tener tanta suerte.
— No es que esté locamente enamorado, pero me gustas mucho, me atrapa tu inteligencia y adoro tu bondad —siguió diciendo Lao.
A sus 25 años, Lao, tenia un cuerpo escultural, perfecto… Y ligaba con extrema facilidad, y Joe lo sabía… Eran amantes desde hacia tiempo, pero Joe nunca imaginó que aquello pudiera pasar de una buena amistad ya que congeniaban mucho y se habían dicho más de una vez el uno al otro que llegarían a ser buenos amigos a pesar de la diferencia de edad.
— ¿Y qué quieres que haga? —Preguntó Joe si saber muy bien que estaba diciendo— ¿Que me enamore de ti?
— Pues claro.
— Creo que me va a costar poco.
Y se fundieron en un abrazo y un largo beso. Una de las copas con zumo cayó sobre la cama y tuvieron que abandonar la cama a la carrera para recoger el desastre.